lunes, 22 de junio de 2026

El presidente del Parlamento, Qalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz nunca volverá a su estado anterior a la guerra y que Irán lo administrará.

En declaraciones realizadas el lunes a su regreso de Suiza, Mohammad Bagher Qalibaf, jefe del equipo negociador de Irán, afirmó que el reciente acuerdo entre Irán y Estados Unidos ha cambiado radicalmente la situación en el estrecho de Ormuz.

Mohammad Bagher Qalibaf, jefe del equipo negociador de Irán, ha declarado que el estrecho de Ormuz nunca volverá a su estado anterior a la guerra y será administrado por la República Islámica de Irán, de conformidad con el derecho internacional.

En declaraciones realizadas el lunes a su regreso de las conversaciones a cuatro bandas celebradas en Suiza, Qalibaf, presidente del Parlamento, afirmó que el reciente acuerdo entre Irán y Estados Unidos ha cambiado radicalmente la situación en esta estratégica vía marítima.

“Todo el mundo debe saber que la administración del estrecho de Ormuz nunca volverá a ser como era antes de la guerra”, dijo Qalibaf en una entrevista con medios iraníes.

“Por supuesto, se respetarán las normas internacionales, pero Irán administrará el estrecho de Ormuz.”



"Debemos permanecer unidos bajo el liderazgo del ayatolá Seyyed Mojtaba Khamenei y reconocer que su palabra y sus directrices son definitivas", dijo Qalibaf.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, firmaron formalmente un memorando de entendimiento (MdE) de 14 puntos en Islamabad el 18 de junio. Tras meses de intensas negociaciones mediadas por Pakistán y apoyadas por otros países de la región, el texto ya está finalizado y el acuerdo ha entrado oficialmente en vigor.

Press TV 

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Omani Foreign Minister Al Busaidi welcomes Iran's Parliament Speaker Ghalibaf upon his arrival in Muscat.



Press TV 

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 Oman’s Foreign Ministry:  Iran and Oman discussed bilateral relations and ways to strengthen them, as well as recent regional developments.






En virtud del memorando de entendimiento, ambas partes han iniciado un período de negociación de 60 días con el objetivo de alcanzar un acuerdo final integral.

Según el párrafo 5 del Memorando de Entendimiento, Irán tomará las medidas necesarias, una vez firmado el acuerdo, para garantizar el paso seguro de buques comerciales, sin costo alguno durante 60 días, desde el Golfo Pérsico hasta el Mar de Omán y viceversa.

La diplomacia como extensión del campo de batalla.

Qalibaf rechazó los intentos de crear una falsa división entre los logros militares de Irán y sus esfuerzos diplomáticos.

Describió la negociación como "un método de lucha y la continuación de la lucha", argumentando que las victorias militares deben asegurarse por medios políticos y legales para que se conviertan en permanentes.

“Nuestro viaje a Suiza fue una continuación directa de la batalla”, dijo. “Nuestras fuerzas armadas lograron una gran victoria con honor, poder y valentía. En la etapa de alto el fuego y fin de la guerra, avanzamos en esta fase mediante negociaciones”.

Añadió que el enfoque de Irán combina el poder duro y el poder blando, y señaló que el levantamiento del bloqueo naval estadounidense y las importantes concesiones se lograron mediante la diplomacia respaldada por la fuerza militar, algo que habría sido mucho más costoso si se hubiera intentado únicamente por medios militares.

Qalibaf anunció que el levantamiento del bloqueo petrolero coincidió con la firma del acuerdo.

Dijo que las sanciones relacionadas con las exportaciones de petróleo, los productos petroquímicos, la banca, los seguros y el transporte se levantaban hasta que se alcanzara un acuerdo definitivo.

También confirmó que la liberación de los fondos bloqueados de Irán, incluidos dos tramos de 6.000 millones de dólares, se concretó durante las conversaciones en Suiza.

“El fin de la guerra y el levantamiento del asedio se lograron mediante el diálogo, como método de lucha, y apoyándose en el poderío militar”, dijo Qalibaf.

“Si surgen problemas en la implementación, podemos responder tanto con misiles como mediante negociaciones.”

Mensaje contundente para Washington

Qalibaf dejó claro que Irán no confía en Estados Unidos e incluyó sólidas salvaguardias en el acuerdo para proteger los intereses iraníes.

Afirmó que, debido a esta profunda desconfianza, se incluyeron cláusulas específicas que obligaban a Estados Unidos a tomar medidas concretas inmediatamente después de la firma.

Subrayando la influencia de Irán, Qalibaf señaló que el presidente estadounidense Donald Trump se vio obligado a rectificar su propia declaración tras la firma del acuerdo.


Si bien Trump afirmó inicialmente que el estrecho de Ormuz quedaría abierto de inmediato, Irán se aseguró de que la vía marítima se abriera según sus propios términos y plazos.

«Este es el poder de la República Islámica», dijo Qalibaf. «Obligamos a Trump a rectificar el tuit que había publicado. Este es el resultado de combinar nuestro poder duro y blando».

Irán no cederá ante el Líbano.

El jefe del equipo negociador de Irán también se refirió a la situación en el Líbano, afirmando que desde el inicio de las conversaciones en Suiza, los ataques del enemigo contra el Líbano habían cesado y muchas personas desplazadas habían comenzado a regresar a sus hogares.

Prometió que Irán continuaría trabajando para garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano.



Qalibaf, quien se describió a sí mismo no como un diplomático sino como "un luchador", reiteró que los aparatos militares y diplomáticos de Irán trabajan en estrecha coordinación.

Advirtió que cualquier violación o incumplimiento del acuerdo podría acarrear respuestas tanto militares como diplomáticas.

Estas declaraciones se producen mientras Irán sigue haciendo hincapié en que las nuevas realidades estratégicas creadas a través de su resistencia, en particular en lo que respecta al estrecho de Ormuz, son irreversibles.






sábado, 20 de junio de 2026

Transformación de la economía de Cuba rompería "el mito de que el sector privado es capitalismo", afirma un experto



Danay Galletti Hernández

Desde Cuba

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana, Cuba, y con formación, además, en Derecho Internacional Humanitario, Comunicación Organizacional, Periodismo Digital, Fotografía, Locución, Marketing y Edición de audiovisuales. Laboró como corresponsal de su país en Venezuela y Brasil.


La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó medidas para sortear la actual crisis económica. Entre ellas figuran autonomía plena a la empresa estatal, mayor apertura a la gestión e inversión privada y extranjera, transformaciones radicales en el sector agrícola y eliminación de las restricciones que limitan las fuerzas productivas.

Durante la tercera sesión extraordinaria del órgano legislativo, el primer ministro de la isla, Manuel Marrero, anunció el paquete de 176 propuestas, agrupadas en 23 ejes principales de la vida económica y social que incluyen, además, la participación de capital privado y extranjero en la importación y comercialización de combustibles.

Las transformaciones abarcan la política de precios, la digitalización y transparencia de las ayudas, así como la contribución de los actores económicos al sostenimiento de políticas sociales. Respecto a los subsidios, la propuesta es cambiar el actual esquema hacia un modelo centrado en las personas y no en los productos.

Otra de las acciones es la implementación de una reforma integral de salarios en el sector estatal, el incremento del salario mínimo; igualmente, se prevé la creación de empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional con capital extranjero y la eliminación del uso obligatorio de entidades empleadoras para contratar personal.


Impacto positivo en los actores económicos

Estas nuevas medidas anunciadas por el gobierno de la mayor de las Antillas "van en el camino de mejorar sustancialmente la economía cubana", manifestó a Sputnik el economista Omar Everleny Pérez, asesor académico del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo y exprofesor de la Universidad de La Habana.

"Siempre habíamos hablado sobre la necesidad de aprovechar las potencialidades y una de las más grandes está en el sector privado porque tiene condiciones más dinámicas. Además, creo que el objetivo central de esta estrategia es destrabar todo aquello que frena el avance de la producción de bienes y servicios", apuntó.

Para el experto, las iniciativas están orientadas a suprimir cuestiones "obsoletas para los nuevos tiempos" y, en este sentido, "un cambio importante es la aprobación de una Ley de Empresas que elimine las divisiones entre estatal y no estatal; aunque la forma de propiedad sea diferente, todas pueden contribuir a la economía nacional mediante impuestos y pago de utilidades".

"Esa autonomía que ahora se le otorga a la empresa estatal le permite participar en el mercado de divisas existente, exportar e importar directamente, conservar parte de las utilidades y reinvertir, definir los salarios y ser competitiva. Ella no es por sí misma ineficiente, eso se debía a las restricciones que tenía hasta la fecha", remarcó.

Everleny Pérez consideró, de igual manera, que la apertura prevista impactará muy positivamente en los diferentes actores económicos no estatales, "porque les van a dar más facilidades; está indicado que cuando alguien quiera crear una empresa no tenga que pasar por numerosos permisos, documentos y demoras; ahora se trata de que sea un proceso lo más expedito posible".


¿Economía social de mercado?

Según el economista, con estas propuestas no "vendrán rápidamente los cubanos residentes en el exterior", pero "resulta relevante que se hayan desbloqueado los mecanismos". No obstante, "las condiciones que se les den a ellos, se las deben dar también a los emprendedores radicados aquí, los que han tenido éxito", opinó.

"Hay que romper el mito de que el sector privado es capitalismo. Creo que Cuba no tiene más opciones que acudir a una economía que le podríamos llamar social de mercado o socialismo con mercado. Se debe pensar también en las instituciones, pese a la reducción de los ministerios, para el tamaño de la economía cubana, sobran ministerios todavía", subrayó Pérez.

Si bien opinó que las implicaciones de esta política serán significativas, "no lo veo en el corto plazo"; asimismo, en este contexto de flexibilizar la inversión extranjera, es vital "resolver las deudas pendientes y la supresión de la agencia empleadora para que el pago sea directo a los trabajadores".

En su opinión, entre los temas cruciales para Cuba actualmente, incluidos en este primer paquete, está la energía: "Es primordial resolver o eliminar los apagones; la población los sufre con más fuerza desde noviembre de 2024", sumado a la alimentación: "Hay que resolver ese problema dado que la canasta básica normada ya no se entrega con la misma cantidad de insumos".

Por ello, a su juicio, es imprescindible potenciar la producción agrícola, unido a la resolución de otras problemáticas asociadas a la infraestructura y los servicios públicos, entre ellos, el acceso al agua y la recogida de basura.

De acuerdo con Everleny Pérez, entre los obstáculos principales a corto plazo están la falta de divisas y las sanciones de Estados Unidos, "aunque se tenga el mejor plan y deseo de impulsar una política de desarrollo, si existe una presión internacional muy fuerte sobre la isla, eso nos podría afectar".


Un contexto más difícil

Por su parte, el profesor universitario y doctor en Ciencias Históricas, Fabio Fernández, expresó a Sputnik que la estrategia anunciada llevará a "transformaciones profundas que reconfigurarían la vida económica del país, asumiendo los presupuestos colocados en la agenda pública desde 2011 como las líneas que deben guiar la remodelación de la isla".

No obstante, "esas líneas, esbozadas en congresos del Partido, sobre todo en el sexto y el séptimo, cayeron, muchas veces, en sacos rotos, no se convirtieron en el verdadero pivote para un cambio; han existido modificaciones a algunos elementos y avances en la reforma económica, pero esta ha quedado a medio camino y eso también ha determinado la compleja situación actual".

Aunque, por supuesto, agregó el académico, el difícil escenario de hoy está además vinculado a la agresión estadounidense, recrudecida en estos últimos meses.

"En estas reformas que suponen mayor espacio para las relaciones de mercado, la suspensión de trabas que han limitado el funcionamiento de la empresa estatal socialista y del emprendimiento privado y enlentecido la dinámica de la inversión extranjera se reconoce que implican no solo cambios en la economía, sino también en la dinámica social", añadió.

Entonces, para el profesor universitario, la apuesta es por la conciliación posible entre esas transformaciones y la preservación de los fundamentos que, históricamente, le dieron sentido al socialismo cubano, especialmente la justicia social, pues "se habla de que no quedará gente abandonada e indefensa ante el crecimiento de las relaciones de mercado".

"Habría que ver si las reformas se encaminan con la suficiente fuerza, logran sortear los obstáculos nacidos de la burocracia y se logra la sinergia entre los cambios y la ayuda social, que nadie quede desvalido. Sin embargo, quizás este anuncio llegue demasiado tarde porque estamos en un contexto mucho más difícil", aseveró.

Mencionó, en este sentido, el incremento de la agresividad de la actual administración estadounidense que "pone al país contra las cuerdas, en un estado de semiparálisis y que puede tener en las próximas semanas, ojalá no, el colofón de una agresión militar; por tanto, existe un factor externo que muestra su peor versión".

Por último, Luis René Fernández Tabío, profesor titular e investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional de la Universidad de La Habana, refirió a este medio que las medidas se derivan del agravamiento de la crisis interna como consecuencia de la guerra económica de Washington.


"El gobierno realiza ahora transformaciones estructurales y en el funcionamiento de la economía para vencer ese cerco y avanzar en el logro de una reinserción dinámica y competitiva de los agentes económicos de Cuba en las cadenas globales de valor", concluyó.



A EEUU "no le corresponde juzgar las medidas" que La Habana adoptó para transformar su economía: canciller cubano

Washington no tiene cabida para criticar los cambios que la mayor de las Antillas realiza para avanzar, esto pese a las sanciones estadounidenses, dijo el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez.

"El gobierno de EEUU, verdugo del castigo colectivo contra el pueblo cubano, no tiene autoridad política, legal ni moral para juzgar los pasos que damos. No le corresponde juzgar las medidas que adoptamos para enfrentar, en ejercicio de soberanía y libre determinación, los efectos de la agresión económica extrema, endurecida con el cerco energético y las sanciones secundarias contra terceros", escribió en X.

Transformación de la economía de Cuba rompería "el mito de que el sector privado es capitalismo", afirma un experto

De igual modo, el canciller de la nación caribeña subrayó que siempre se defenderá la soberanía del país "con gran esfuerzo y total determinación", a la par de rechazar "con igual firmeza la intromisión extranjera en sus asuntos internos".

Durante esta semana, el primer ministro cubano, Manuel Marrero, presentó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular un paquete de reformas para aumentar la participación privada en la economía.