sábado, 4 de julio de 2026

El mando ucraniano abandonó a sus soldados en Konstantínovka, destaca un experto militar


Solo quedan unos pocos kilómetros para llegar a las ciudades clave de Kramatorsk y Slaviansk tras la liberación de Konstantínovka por parte de las tropas rusas, recuerda a Sputnik el experto militar y político Yan Gaguin. La huida de las tropas de Kiev de la urbe golpea la moral del Ejército ucraniano, precisa el analista.

"En estos momentos, los foros ucranianos en internet están repletos de testimonios de militares ucranianos que desertaron y relatan cómo fueron abandonados allí. Esto tampoco contribuye a elevar la moral de combate, ni de quienes combatirán Kramatorsk y Slaviansk ni de quienes combaten en otros sectores del frente", aclara el analista.

En su opinión, la liberación de Konstantínovka abre el camino hacia Kramatorsk y Slaviansk. De este modo, Kiev se verá obligado a reforzar ambas ciudades con tropas de otros sectores del frente, debilitando así las posiciones debido a la escasez de recursos de movilización, opina Gaguin.
"El enemigo se aferró a la zona [de Konstantínovka] hasta el último momento. El mando [ucraniano] no dio la orden de retirada, lo que provocó tanto deserciones masivas como rendiciones [entre las tropas ucranianas]", apunta.

 La liberación de Konstantínovka por Rusia devela el fracaso de la propaganda de Kiev, postula analista
 
El 3 de julio, el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, informó al presidente Vladímir Putin que el Ejército ruso tomó el control total de Konstantínovka. Putin calificó este evento como la clave para la liberación de todo el territorio de la república popular de Donetsk, y señaló que abre el camino directo para el avance hacia Slaviansk y Kramatorsk.


Liberación de Konstantínovka "entierra de forma definitiva" la narrativa de los aliados occidentales de Kiev


La operación especial del Ejército ruso en la estratégica ciudad en la república popular de Donetsk representa uno de los mayores avances militares para las fuerzas del Kremlin desde la caída de Artiómovsk (Bajmut) en 2023, le dijo a Sputnik Samuel Losada, internacionalista egresado de la Universidad de Belgrano.

Al respecto, el experto señaló que el éxito de la ofensiva terrestre rusa "entierra de forma definitiva la narrativa impulsada por los aliados occidentales de Kiev, sobredimensionando la campaña de ataques con drones que viene llevando en las últimas semanas, con gran cobertura mediática".


La intensificación de estas incursiones aéreas contra refinerías e infraestructuras civiles en territorio ruso, lejos de otorgar una ventaja real en el teatro de operaciones, "ha quedado expuesta como una táctica de distracción mediática incapaz de alterar la realidad del frente de batalla, donde las fuerzas de Moscú mantienen firmemente la iniciativa", declaró el analista.


Tucker Carlson acusa a “Israel” de «destruir» EEUU y controlar su sistema político

Tucker Carlson

La figura mediática conservadora estadounidense Tucker Carlson ha lanzado críticas sin precedentes contra “Israel”, acusándolo de controlar el sistema político estadounidense y de «destruir» EEUU.

Carlson manifestó que «la guerra con Irán constituyó un punto de inflexión que lo impulsó a romper su silencio sobre las políticas israelíes, tras tres décadas impidiendo abordar el tema».

En una entrevista con la revista de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, afirmó que no consideraba a “Israel” un país importante desde la perspectiva de los intereses estadounidenses, a pesar de haberlo visitado varias veces por trabajo y turismo.

Añadió: «He visitado “Israel” muchas veces, tanto por trabajo como de visitante. Me encanta Jerusalén, es una ciudad increíble, pero no me interesa “Israel”. No creo que sea un país importante desde la perspectiva estadounidense. No está en nuestro hemisferio y no tiene recursos. Así que no me preocupaba. Pero cuando empieza a controlar mi sistema político y a destruir mi país, entonces tengo derecho a preocuparme. Y ahora me preocupa».

Carlson demostró esta postura un «giro radical en su carrera mediática», revelando que había evitado deliberadamente criticar a “Israel” durante casi 30 años debido a lo que describió como una «regla no escrita» que vinculaba la crítica a “Israel” con el antisemitismo. Enfatizó que no quería profundizar en este tema porque «no soy antisemita».

Afirmó que «el punto de inflexión llegó con la guerra de los Doce Días entre “Israel” e Irán», considerando que «no estaba dirigido contra el programa nuclear iraní, sino que fue el primer paso en un esfuerzo liderado por “Israel” para cambiar el régimen en Teherán», lo cual, a su juicio, «contradecía las promesas que llevaron al presidente estadounidense Donald Trump a la Casa Blanca».

Añadió que «desde la visita del primer ministro israelí Benyamín Netanyahu a la Casa Blanca al comienzo del segundo mandato de Trump, sintió que la administración estadounidense había comenzado a dilapidar su capital político “en beneficio de otro país”, lo que lo impulsó a oponerse públicamente a esta estrategia». Carlson acusó a “Israel” de presionar a EEUU para que entrara en conflicto con Irán, afirmando que había advertido repetidamente a Trump sobre los peligros de la guerra, argumentando que el verdadero objetivo no era el programa nuclear iraní, sino el cambio de régimen en Teherán.

También criticó la influencia que, según él, ejercen figuras y grupos de presión proisraelíes en EEUU, señalando que quienes más influyen en Trump en este tema son los principales donantes, entre ellos el empresario John Paulson, Miriam Adelson y el propietario de News Corp, Rupert Murdoch, quien, según él, llamaba a Trump «tres o cuatro veces al día» para instarlo a atacar a Irán.

Carlson argumentó que “Israel” había cometido un error estratégico, pues creía que se convertiría en la potencia dominante de Oriente Medio, pero los resultados de la guerra fueron contrarios a sus expectativas. Añadió: «Imagínenlo desde la perspectiva de “Israel”: creen que se convertirán en la potencia dominante de la región, y tres meses después de que Irán se convierta en una potencia mundial. Es una verdadera pesadilla».

Añadió que “Israel” “ni siquiera tiene la capacidad de llevar a cabo la diplomacia”, criticando su dependencia de la fuerza militar y las operaciones de seguridad en lugar de soluciones políticas. Argumentó que esto le ha causado un daño estratégico.

En un contexto relacionado, Carlson afirmó que llevaba años consciente de lo que describió como un “sistema de apartheid” dentro de “Israel”, y que esto le había preocupado durante casi dos décadas, pero no lo había convertido en un tema central en su trabajo periodístico. Subrayó que la reciente guerra lo había impulsado a cambiar de postura y a hablar públicamente sobre las políticas israelíes.

También reveló reuniones que mantuvo con Trump en la Casa Blanca antes del estallido de la guerra, durante las cuales, según dijo, le advirtió en tres ocasiones que cualquier intento de cambiar el régimen en Irán no conduciría al establecimiento de un gobierno democrático prooccidental, sino que crearía una crisis a largo plazo. Añadió que no entendía por qué el presidente estadounidense optó por ese camino a pesar de ser consciente de sus riesgos.

Carlson concluyó la entrevista pidiendo la creación de un tercer partido político en EEUU, argumentando que el sistema político estadounidense se ha acercado cada vez más a un «estado de partido único» y que los votantes que votaron por Trump con la esperanza de poner fin a las guerras en el extranjero se han encontrado con una política que, según la descrita, adopta un enfoque diferente al que se les prometió.

Fuente: Diversas


viernes, 3 de julio de 2026

Líder mártir de Irán convirtió la resistencia en un legado


Hay líderes que gobiernan un país. Otros atraviesan su época como protagonistas de la historia. Y existen aquellos cuya trayectoria trasciende el ejercicio del poder para convertirse en patrimonio moral de una nación e inspiración para todos los pueblos que se niegan a someterse.

* Por Sayid Marcos Tenório

El ayatolá Seyed Ali Jamenei pertenece a esta última categoría. Su historia comenzó lejos de los palacios del poder.

Nacido en Mashad, en el seno de una familia humilde, encontró en la fe, el conocimiento y el compromiso social los pilares de su formación. Desde muy joven comprendió que la religión no debía ser un refugio frente a las injusticias, sino una fuerza espiritual para enfrentarlas.

Junto al Imam Jomeini (P) participó en la construcción de un movimiento que transformaría profundamente la historia de Irán y de Asia Occidental.

Perseguido, encarcelado y torturado por el régimen del shah Pahlavi, el ayatolá Jamenei nunca renunció a la convicción de que la independencia política, la soberanía nacional y la justicia social eran principios inseparables.

La Revolución Islámica de 1979 representó mucho más que la caída de una monarquía. Simbolizó la decisión de un pueblo de recuperar el control sobre su propio destino.

Los años siguientes impusieron desafíos extraordinarios. La guerra, las sanciones, el aislamiento económico y las permanentes presiones externas pusieron a prueba la capacidad de resistencia de la República Islámica.

En lugar de aceptar la dependencia, el ayatolá Jamenei defendió lo que denominó la Economía de la Resistencia: invertir en ciencia, fortalecer las universidades, desarrollar tecnología nacional y confiar en la capacidad de su propio pueblo.

Para él, la verdadera independencia solo podía construirse sobre la autonomía científica, económica y cultural.

Su liderazgo trascendió las fronteras iraníes.

La defensa de Palestina se convirtió en uno de los ejes permanentes de su pensamiento político, no solo como una cuestión geopolítica, sino como un imperativo moral. En sus discursos, la causa palestina representaba el derecho de los pueblos a la libertad, a la autodeterminación y a resistir toda forma de ocupación y colonialismo.

Con el paso de las décadas, esta visión acercó a Irán a diversos movimientos y naciones que reivindican su soberanía frente a las presiones de las grandes potencias.

Para millones de personas en el Sur Global, el ayatolá Jamenei llegó a simbolizar una política basada en la independencia estratégica y en el rechazo a que el destino de los pueblos sea decidido fuera de sus propias fronteras.

Su martirio, en febrero de 2026, no produjo el efecto esperado por quienes creían que debilitaría a la República Islámica. Por el contrario, transformó su trayectoria en un legado histórico.

Millones de iraníes salieron a las calles para rendir homenaje a un líder cuya vida pasó a representar la perseverancia, la dignidad y la resistencia.

Los mártires ocupan un lugar singular en la memoria de los pueblos. Su ausencia física suele fortalecer aún más la fuerza de sus ideas. La historia demuestra que los grandes proyectos políticos sobreviven cuando echan raíces profundas en la conciencia colectiva de una sociedad.

En ese sentido, el legado del ayatolá Jamenei trasciende la biografía de un dirigente. Su trayectoria se ha convertido en un referente para todos aquellos que defienden un mundo multipolar, la soberanía de los Estados y el derecho de los pueblos a decidir libremente su propio destino, sin imposiciones externas.

En una época en la que las guerras, los bloqueos económicos y las intervenciones extranjeras continúan utilizándose como instrumentos de presión internacional, su historia recuerda que la resistencia no nace únicamente del poder militar.

Nace, sobre todo, de la convicción de que la dignidad de un pueblo nunca puede ser negociada.

Los imperios acumulan poder.

Los pueblos acumulan memoria.

El poder cambia de manos.

La memoria atraviesa las generaciones.

Quizá la mayor herencia del ayatolá Jamenei haya sido demostrar que los líderes pueden desaparecer, pero las ideas arraigadas en la soberanía, la justicia y la resistencia continúan caminando junto a los pueblos que las hicieron suyas.

* Sayid Marcos Tenório es historiador, analista de geopolítica y presidente del Instituto de Amistad Brasil-Irán. Es autor del libro Palestina: del mito de la tierra prometida a la tierra de la resistencia.


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