domingo, 30 de agosto de 2020

Comprender las relaciones ‎‎internacionales (2/2)‎

Habiendo abordado ya el tema de la igualdad entre los seres humanos y las diferencias ‎entre las culturas, y luego de habernos recordado nuestra tendencia a desconfiar de ‎aquellos a quienes no conocemos, el autor aborda ahora 4 elementos fundamentales a ‎tener en cuenta en el Medio Oriente: el origen colonial de los Estados; el hecho que ‎sus pueblos se han visto obligados a esconder a sus verdaderos líderes; el sentido del ‎tiempo; y el uso político de la religión. ‎

Este artículo es la continuación de:‎
«Comprender las relaciones internacionales (1/2)», por Thierry Meyssan, ‎‎Red Voltaire, 18 de agosto de 2020.


La Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, la capital siria, es el único lugar dedicado al ‎culto religioso en todo el mundo donde judíos, musulmanes y cristianos dirigen sus plegarias a ‎un único dios, diariamente y desde hace siglos.‎

Una región histórica, víctima de una división artificial

Al contrario de todo lo que se da por sentado o por conocido, nadie sabe exactamente qué son el ‎Levante, el Oriente Próximo o el Medio Oriente. La significación de esas denominaciones ha ‎cambiado en función de diferentes épocas y situaciones políticas. ‎

Sin embargo, los países que hoy conocemos como Egipto, Israel, el Estado de Palestina, Jordania, ‎Líbano, Siria, Irak, Turquía, Irán, Arabia Saudita, Yemen y otras monarquías del Golfo tienen varios ‎milenios de historia común.

Pero su división política es reciente ya que data de la Primera Guerra ‎Mundial y se debe a los acuerdos secretos negociados, en 1916, entre Mark Sykes ‎‎(representante del Imperio Británico), Francois Georges-Picot (representante del Imperio Francés) ‎y Serguei Sazonov (representante del Imperio Ruso). El proyecto de tratado negociado entre estos ‎tres diplomáticos había fijado la repartición del mundo entre las tres grandes potencias de aquella ‎época con vista a la postguerra. Debido al derrocamiento del zar ruso y al hecho que ‎la guerra no se desarrolló conforma a lo previsto, aquel proyecto de tratado se aplicó sólo al ‎Medio Oriente y a través de los británicos y los franceses, bajo la denominación de «Acuerdos ‎Sykes-Picot» y su contenido fue revelado posteriormente por los bolcheviques, quienes ‎se opusieron a lo pactado por los zaristas, principalmente cuestionando el Tratado de Sevres ‎‎(1920) y ayudando a su aliado turco, Mustafá Kemal Ataturk.‎

Como resultado de todo lo anterior, los habitantes de esta parte del mundo constituyen una sola ‎población que se compone a su vez de una multitud de pueblos diferentes entre sí, con ‎presencia en casi toda la región y muy mezclados entre sí. Cada conflicto actual es la ‎continuación de batallas del pasado y es imposible entender los acontecimientos actuales si ‎no conocemos los episodios anteriores. ‎

Por ejemplo, los libaneses y los sirios de la costa mediterránea son descendientes de los fenicios, ‎que dominaron el comercio en el Mediterráneo de la Antigüedad y acabaron siendo superados por ‎los pobladores de Tiro (en el actual Líbano), quienes crearon la mayor potencia de su época, ‎Cartago (en el actual Túnez). Cartago fue arrasada por Roma (en la Italia actual) y el general Aníbal ‎Barca se refugió en Tiro (Líbano) y en Bitinia (Turquía). Aunque no se tenga conciencia de ello, ‎el conflicto entre la gigantesca coalición (autoproclamada) de los llamados «Amigos de Siria» y ‎la actual República Árabe Siria es la continuación de la destrucción de Cartago por Roma y el ‎conflicto de los mismos supuestos «Amigos de Siria» y el jefe de la resistencia libanesa Hassan ‎Nasrallah es la continuación de la persecución de Aníbal por parte de los romanos después de la ‎caída de Cartago. De hecho, es absurdo limitarse a una lectura de los acontecimientos entre los ‎Estados actuales sin conocer los diferendos entre los Estados del pasado o ignorándolos ‎deliberadamente. ‎

Otro hecho interesante es que, al crear el ejército yihadista conocido como Emirato Islámico o ‎Daesh, Estados Unidos amplificó la revuelta contra el orden colonial franco-británico, o sea ‎contra los Acuerdos Sykes-Picot. El llamado «Estado Islámico en Irak y el Levante» afirma ‎querer ni más ni menos que descolonizar la región. Antes de tratar de distinguir entre la verdad y ‎la propaganda hay que aceptar entender cómo perciben los acontecimientos las poblaciones que ‎los viven. ‎

Guerra perpetua

Desde el “inicio” de la Historia, esta parte del mundo ha sido teatro de guerras e invasiones, ha ‎dado nacimiento a civilizaciones sublimes y ha sido también escenario de numerosísimas masacres ‎de las que han sido víctimas casi todos los pueblos de la región en diferentes momentos ‎históricos. En tal contexto, sobrevivir es la preocupación número uno de cada grupo humano. Es ‎por eso que los únicos acuerdos de paz que pueden resultar duraderos son aquellos que tienen ‎en cuentan sus consecuencias para los demás grupos humanos. ‎

Por ejemplo, en 72 años ha resultado imposible llegar a un acuerdo entre los colonos europeos ‎que pueblan el actual Israel y los palestinos precisamente porque no se tienen en cuenta ‎las consecuencias de tales acuerdos para los demás actores regionales. El único intento de ‎alcanzar la paz que llegó a reunir a todos los protagonistas fue la conferencia de Madrid, ‎convocada en 1991 por Estados Unidos (George Bush padre) y la URSS (Mijaíl Gorbachov). Aquel ‎encuentro pudo haber arrojado resultados concretos, pero la delegación de Israel seguía aferrada ‎al proyecto colonial británico. ‎

En medio de su historia de conflictos, los pueblos del Medio Oriente aprendieron a protegerse ‎ocultando a sus verdaderos jefes. ‎

Por ejemplo, en 2012, cuando los servicios secretos de Francia sacaron de Siria al ‎‎«primer ministro» Riad Hijab, en París creyeron haber logrado el concurso de un “pez gordo” ‎para acabar con la República. Sin embargo, en el sentido estrictamente constitucional, Riad Hijab ‎no era propiamente un «primer ministro» sino sólo el «presidente del consejo de ministros» ‎de Siria, algo así como el jefe de gabinete o “jefe de equipo” de la Casa Blanca estadounidense, ‎no más que un alto funcionario encargado de organizar las reuniones del gobierno… o sea ‎no era un político. La deserción de ese personaje no tuvo ninguna consecuencia. Aún hoy, los ‎dirigentes occidentales siguen preguntándose quiénes son las personalidades realmente ‎importantes alrededor del presidente sirio Bachar al-Assad. ‎

Esa forma de organización de la dirección del Estado, indispensable para la supervivencia del país, ‎es ciertamente incompatible con un régimen democrático pero las grandes opciones no deben ‎discutirse en público. Es por eso que los Estados del Medio Oriente se presentan como Republicas o monarquías absolutistas. El presidente o el emir encarnan la Nación. En el caso de ‎las Repúblicas, el presidente es personalmente responsable ante el sufragio universal. ‎Los grandes carteles con la efigie del presidente sirio Bachar al-Assad no tiene absolutamente ‎nada que ver con el culto a la personalidad que puede observarse en ciertos regímenes ‎autoritarios, sólo ilustran la importancia del cargo que ocupa. ‎

Todo lo que dura es lento

Los occidentales están acostumbrados a anunciar lo que quieren hacer. Por el contrario, ‎los orientales enuncian sus objetivos pero disimulan la manera como esperan alcanzarlos. ‎

Acondicionados por los canales de televisión que transmiten noticias durante todo el día, ‎los occidentales creen que toda acción tiene un efecto inmediato. Piensan que es posible ‎declarar guerras de un día para otro y “resolver” así las situaciones que les desagradan. ‎Los orientales saben, por el contrario, que las guerras se planifican con al menos una década de ‎antelación y que los únicos cambios duraderos son cambios de mentalidad… que exigen una o ‎varias generaciones. ‎

Teniendo en cuenta lo anterior, es evidente que las llamadas «primaveras árabes» de 2011 ‎no son explosiones espontaneas de cólera para derrocar dictaduras. Fueron la aplicación de un ‎plan cuidadosamente elaborado por la diplomacia británica en 2004, y que fue revelado en aquel ‎momento por alguien cuyas advertencias no fueron escuchadas. Fue un plan concebido siguiendo ‎el esquema de la «Gran Revuelta Árabe» de 1916-1918. En aquella época, los árabes estaban ‎convencidos de que se trataba de una iniciativa del cherif de La Meca, Hussein ben Alí, contra la ‎ocupación otomana. En realidad era una maquinación británica, que Lawrence de Arabia ‎se encargó de concretar, para apoderarse de los pozos petroleros de la península arábiga y poner ‎en el poder a la secta de los wahabitas. Los árabes nunca lograron la libertad que creyeron ‎poder alcanzar con aquella revuelta, que sólo reemplazó el yugo otomano por el yugo británico. ‎Exactamente de la misma manera, las «primaveras árabes» no tenían como objetivo ninguna ‎forma de liberación sino sólo el derrocamiento de gobiernos que serían sustituidos por la ‎Hermandad Musulmana –la cofradía política secreta organizada según el modelo de la Gran Logia ‎Unidad de Inglaterra–, cofradía que asumiría el poder en toda la región. ‎

La religión es simultáneamente
lo peor y lo mejor

La religión no es solamente un intento de vincular al hombre con lo trascendente. Es también una ‎forma de identidad. Las religiones producen hombres ejemplares y estructuran sociedades. ‎

En el Medio Oriente, cada grupo humano se identifica con una religión. Es una región donde ‎existe una increíble cantidad de sectas y donde la creación de una religión es a menudo una ‎decisión política. ‎

Por ejemplo, los primeros discípulos de Cristo eran judíos en Jerusalén, pero los primeros cristianos ‎‎–o sea los primeros discípulos de Cristo que dejaron de considerarse judíos– estaban ‎en Damasco (en la actual Siria) congregados alrededor de San Pablo (Pablo de Tarso). ‎Idénticamente, los primeros discípulos de Mahoma estaban en Arabia, incluso eran considerados ‎cristianos que habían adoptado un rito beduino particular. Pero los primeros discípulos de ‎Mahoma que se diferenciaron de los cristianos y se proclamaron musulmanes estaban ‎en Damasco (actual Siria), alrededor de los califas omeyas. Posteriormente, los musulmanes ‎se dividieron en chiítas y sunitas según la manera en que siguieron el ejemplo de Mahoma y su ‎enseñanza. Pero Irán se hizo chiita sólo porque un emperador safávida decidió que los persas ‎tenían que diferenciarse de los turcos (sunnitas). Por supuesto, hoy en día cada religión o ‎denominación religiosa ignora ese aspecto de su historia. ‎

Ciertos Estados actuales, como Líbano e Irak, se basan en la repartición de los cargos en cuotas ‎que se atribuyen a cada denominación religiosa. En Líbano, con el peor de los sistemas, esas ‎cuotas se aplican no sólo a las más altas funciones del Estado sino incluso a los funcionarios ‎públicos de todos los niveles, desde la cúpula hasta los funcionarios de más bajo nivel. Y los jefes ‎religiosos son más importantes que los jefes políticos. Eso tiene como consecuencia que cada ‎comunidad religiosa se pone bajo la protección de una potencia extranjera: los chiitas bajo la ‎protección de Irán, los sunnitas bajo la de Arabia Saudita –y quizás próximamente bajo la ‎protección de Turquía–, y los cristianos buscan la protección de las potencias occidentales. ‎De hecho, cada comunidad religiosa libanesa trata de protegerse de las demás como puede. ‎

Otros Estados de la región, como Siria, están basados en la idea de que sólo la unión de todas las ‎comunidades permite la defensa de la Nación, sin importar quién sea el agresor e ‎independientemente de los vínculos que ese agresor pueda tener con alguna de las comunidades. ‎La religión es una cuestión de orden privado. Cada cual es responsable de la seguridad de todos. ‎

La población del Medio Oriente está dividida entre laicos y religiosos. Pero las palabras tienen ‎aquí un sentido particular. No se trata de creer o no en dios sino de poner la religión en el ‎ámbito de la vida pública o mantenerla en el marco de la vida privada. Generalmente, ver la ‎religión como algo privado resulta más fácil para los cristianos que para judíos y musulmanes ‎ya que Jesús no fue un jefe político mientras que Moisés y Mahoma si lo fueron. ‎

Al mezclar la percepción de dios con la identidad de grupo, las religiones pueden provocar ‎reacciones irracionales y extremadamente violentas, como tanto ha podido verse en el caso del ‎islam político. ‎

El «Emirato Islámico», también llamado «Estado Islámico» o Daesh, no es un espejismo de un ‎grupo de locos sino que se inscribe dentro de una concepción política de la religión. ‎Sus miembros son mayoritariamente gente normal, deseosa de hacer el bien. Es un error ‎demonizarlos o considerarlos adoctrinados por una secta. Más bien habría que preguntarse ‎qué los lleva a la ceguera ante la realidad y los hace insensibles al extremo de llegar ‎al crimen. ‎

Conclusión

Antes de plantear algún tipo de juicio sobre este o aquel actor regional, hay que conocer ‎su historia y sus traumas para poder entender sus reacciones ante un acontecimiento. Antes de ‎juzgar la calidad de un plan de paz, es conveniente preguntarse no tanto si beneficia a todos los ‎que lo firman sino qué perjuicio puede implicar para otros actores regionales. ‎


Comprender las relaciones ‎internacionales (1/2)‎

por Thierry Meyssan

Tratándose de relaciones internacionales, muchas cosas parecen ser tan evidentes que ‎no hay necesidad de recordarlas. Pero siempre es mejor decirlas. En la primera parte de ‎este trabajo, el autor aborda ese sentimiento de superioridad que todos albergamos y ‎nuestros prejuicios inconscientes sobre la “maldad” de nuestros interlocutores. En la ‎segunda parte abordará el caso específico del Medio Oriente. ‎
En esta representación de la batalla de Poitiers, que tuvo lugar en el siglo VIII, los musulmanes ‎son presentados como bárbaros lascivos y violentos.‎

Numerosos intercambios por correo electrónico me han demostrado que muchas cosas que yo ‎puedo dar por sentadas no son vistas de la misma manera por algunos lectores. Por eso quiero ‎retomar aquí varias ideas que algunos de ustedes pudieran considerar banales, pero que quizás ‎sorprenderán a otros. ‎

Todos somos humanos, aunque seamos diferentes

Es posible viajar a algún país lejano y limitarse visitar sus hoteles y sus playas. Y está bien que ‎queramos broncearnos pero, en el plano humano, limitarse a eso es dejar pasar una oportunidad. Cualquier país que ‎visitemos estará poblado de personas iguales a nosotros, cuyo aspecto puede ser o no diferente ‎al nuestro, pero con quienes pudiéramos establecer algún tipo de contacto. Si lo hiciésemos ‎seguramente llegaríamos a establecer lazos de amistad con algunas de esas personas. ‎

Generalmente, todo viajero trata de disponer de medios más importantes que los de la gente de ‎los países que visita. Y es algo lógico porque el viajero quiere estar en situación de poder enfrentar ‎cualquier problema que se presente durante su viaje. Sin embargo, desde esa situación ‎confortable, ¿se lanzará el viajero hacia lo desconocido y tratará de relacionarse realmente con ‎las personas del país? Y, si llegara a hacerlo, ¿le hablarían esas personas libremente, confiarían ‎sus logros, sus sueños y angustias a un rico viajero? ‎

Lo mismo sucede con las relaciones internacionales. Siempre es muy difícil llegar a saber lo que ‎realmente sucede en el exterior y entenderlo. ‎

En las relaciones internacionales participan actores diferentes que están alejados de nosotros. ‎Son hombres y mujeres cuyos traumas y han ambiciones no conocemos y que tenemos que ‎compartir antes de llegar a comprenderlos. Lo que es importante para esos actores puede ‎no serlo a nuestros ojos. Pero es muy probable que ellos tengan razones para concederle ‎importancia, razones que nosotros tendremos que descubrir si aspiramos a avanzar junto a ellos. ‎

Cada uno de nosotros tiende a creer que sus propios valores son cualitativamente superiores a ‎los valores de los demás… hasta que entiende por qué “el otro” piensa diferente. Los griegos ‎veían a los extranjeros como “bárbaros” y todos los pueblos, independientemente de su nivel de ‎educación, tienden a creer lo mismo. Ni siquiera es una forma de racismo sino simple ignorancia. ‎

Lo anterior no quiere decir que todas las culturas y civilizaciones sean iguales entre sí y que uno ‎quiera o pueda vivir en cualquier lugar. Hay lugares donde la gente tiene la mirada turbia y otros ‎donde las miradas son luminosas. ‎

El desarrollo de los medios de transporte nos ha dado la posibilidad de poder viajar a cualquier ‎parte en muy poco tiempo. En cuestión de horas podemos proyectarnos hacia un mundo ‎totalmente diferente y vernos sumergidos en él, pero seguimos pensando y actuando como ‎lo hacíamos en casa. En el mejor de los casos, quizás hayamos leído algo sobre esos ‎‎“extranjeros” antes de irnos a su mundo, pero antes de tenerlos frente a nosotros no podremos ‎saber si lo que leímos es cierto o si el autor no percibió las cosas realmente importantes. ‎

Pero tampoco es absolutamente necesario viajar a un país para entender a sus habitantes. Ellos ‎también pueden viajar. En ese caso, tenemos que tener cuidado en no equivocarnos de ‎interlocutor porque los hijos que dicen haber tenido que huir de sus padres y los critican ‎fuertemente, a menudo tienen más de mentirosos que de héroes. Y no son obligatoriamente ‎malas personas sino que se esfuerzan por decirnos lo que ellos creen que nosotros queremos oír ‎y hasta puede suceder que, cuando ya los conocemos mejor, acaben modificando su versión ‎inicial. En todo caso, siempre tenemos que ser extremadamente cuidadosos con lo que dicen los ‎‎“exiliados” políticos –no podemos creer que el iraquí Ahmed Chalabi en Londres será igual que el ‎francés Charles De Gaulle que se exilió en la capital británica. De Gaulle disponía de un ‎verdadero respaldo popular mientras que Ahmed Chalabi llegó a Londres huyendo de Irak… ‎perseguido como estafador, y mentía en todo. Charles De Gaulle liberó Francia de la ocupación ‎nazi pero Chalabi abrió las puertas de su país a la invasión extranjera. ‎

Además, la gente cambia con la edad. Los pueblos también, pero más lentamente. ‎Las características de un pueblo se forman a lo largo de siglos y hay que estudiar su historia ‎profundamente para llegar a entenderlo, incluso aunque ese pueblo ignore su propio pasado, ‎como los pueblos musulmanes que ven erróneamente las épocas anteriores a la aparición de su ‎religión como “tiempos oscuros”. Tenemos que saber que es imposible entender a un pueblo ‎sin conocer su historia, no sus últimos 10 años, sino a lo largo de milenios. Hay que ser muy ‎arrogante para creerse capaz de entender una guerra yendo al teatro de operaciones ‎sin haber estudiado profundamente la historia y las motivaciones de los protagonistas. ‎

Lo que permite conocer a la gente es también eficaz para dominarla. Es por eso que los ‎británicos formaron sus espías más célebres y sus diplomáticos en el British Museum.‎

Los «malos»

Lo que no entendemos a menudo nos da miedo.

Cuando una élite o una sola persona ejerce algún tipo de autoridad, dominio o incluso opresión ‎sobre un grupo humano, sus pares, sólo puede hacerlo con alguna forma de asentimiento ‎de estos. Eso puede verse en las sectas. Si se quiere ayudar a los oprimidos, la solución no es ‎adoptar sanciones que los afectarán a ellos mismos o tratar de eliminar a su jefe sino más bien ‎refrescar la visión que tienen de las cosas, ayudarlos a tomar conciencia de que pueden vivir de ‎otra manera. ‎

Los grupos sectarios representan sólo un peligro relativo para el resto del mundo ya que ‎se niegan a comunicar con ese mundo. Son peligrosos sobre todo para sus propios miembros ‎porque pueden llevarlos a autodestruirse. ‎

No hay dictadura que pueda imponerse a la voluntad de la mayoría, es simplemente imposible. Ese ‎es precisamente el origen del sistema democrático: la aprobación de los dirigentes por parte de ‎una mayoría previene toda forma de dictadura. En toda mi vida, el único régimen que oprimía a ‎la mayoría de su población fue la Unión Soviética de Mijaíl Gorbachov. Pero este dirigente ‎no tenía nada que ver con esa dominación y acabó disolviéndola él mismo. ‎

Ese es el principio que Estados Unidos ha venido aplicando para organizar las «revoluciones de ‎colores»: ningún régimen puede sobrevivir si la gente se niega a obedecerlo, se derrumba ‎instantáneamente. Así que basta con manipular a las multitudes durante un corto espacio de tiempo para provocar un «cambio de régimen». Por supuesto, es imposible predecir qué pasará ‎después, cuando la gente despierte y vea que ha sido manipulada. Esas supuestas revoluciones duran ‎sólo algunos días, no tienen nada que ver con un verdadero cambio social, algo que exige años, o ‎al menos una generación. ‎

Pero siempre es muy fácil describir un país lejano como una dictadura abominable para justificar ‎una supuesta necesidad de acudir en ayuda de la población “oprimida”. ‎

Aunque todos los hombres son razonables, también pueden dejarse arrastrar por la locura cuando ‎dejan de lado la Razón en nombre de alguna ideología o de una religión. Es algo que no tiene ‎nada que ver con el proyecto específico de la ideología ni con la fe de la religión. Los nazis ‎pretendían construir un mundo mejor que el mundo del Tratado de Versalles, pero no tenían ‎conciencia de sus propios crímenes. Así que los nazis desaparecieron y el mundo sólo retuvo ‎de ellos cosas como los vehículos Volkswagen y la conquista del espacio –iniciada por ‎Estados Unidos gracias a la colaboración del científico nazi Wernher von Braun. Los islamistas (y ‎no me refiero a los fieles de la religión musulmana sino a los militantes del movimiento político) ‎creen ser servidores de la voluntad divina pero no tienen conciencia de sus crímenes y acabarán ‎por desaparecer sin llegar a lograr algo. La ceguera es un elemento común en nazis e islamistas y ‎ambos grupos fueron fácilmente manipulados: los nazis fueron utilizados contra los soviéticos y ‎los islamistas han sido utilizados por los británicos contra los movimientos ‎independentistas. ‎

Todas las religiones están expuestas al peligro de ser manipuladas, sin importar la naturaleza de ‎su mensaje. En la India, el yogui Adityanath –vinculado al actual primer ministro Narendra Modi– ‎exhortó la multitud a destruir la mezquita de Ayodhya, en 1992, y 10 años después sus ‎seguidores masacraron a los musulmanes del Estado indio de Gujarat, acusándolos de haber ‎querido vengarse. En Myanmar, el monje budista Ashin Wirathu –quien no tiene ningún vínculo ‎con el ejército birmano y mucho menos con la líder Aung San Suu Kyi– predica que hay que matar ‎a los musulmanes.‎

La violencia humana no tiene límites cuando dejamos de lado la Razón. Quienes ponen ‎en práctica esa violencia hacen de ello una especie de arte, se dotan de un estilo y conciben ‎el crimen de forma espectacular. La crueldad en grupo no es un placer sádico solitario sino un ‎ritual colectivo cuya finalidad es lograr que el espanto paralice a todos y los obligue a aceptar la ‎sumisión.
El Emirato Islámico –también llamado Estado Islámico, ISIS o Daesh– creaba toda una ‎escenografía del crimen y lo filmaba, sin vacilar en recurrir al uso de efectos especiales para ‎acentuar el espanto.
Es poco probable que los nazis hayan tenido inicialmente la intención de matar prisioneros ‎por millones. Más bien pretendían explotarlos como fuerza de trabajo, sin preocuparse por sus ‎vidas, y por eso perpetraron sus crímenes en secreto, haciendo desaparecer a sus víctimas en ‎la noche y la niebla [1].
Por el contrario, durante la guerra civil rusa contra los ejércitos blancos, los bolcheviques ‎decidieron acabar con las clases sociales favorables al zarismo. Pero aquella decisión no tenía ‎nada que ver con su ideología sino con la naturaleza de la guerra civil, así que se limitaban al ‎fusilamiento. ‎

‎(Continuará)‎



martes, 25 de agosto de 2020

Rubio pide a Trump invadir Venezuela para lograr el voto de Florida

El senador republicano Marco Rubio (izq.) junto al presidente de EE.UU., Donald Trump.
Publicada: miércoles, 26 de agosto de 2020 1:01


El senador republicano Marco Rubio quiere poner en la agenda de Trump una intervención a Venezuela para asegurarse los votos del estado de Florida.

Dicen que Rubio estaría tratando de convencer al presidente de EE.UU., Donald Trump, de que invada Venezuela para hacerse con el visto bueno de la comunidad latina antes de las elecciones del 3 de noviembre, según una nota publicada el martes en el portal mexicano LaPoliticaOnline.

El medio señala que, en vista de la importancia del voto latino para la permanencia en el poder de Trump, Rubio –junto con integrantes del llamado War Room (sala de guerra) republicano– vienen tejiendo la propuesta sobre la necesidad de una acción militar contra Venezuela y así asegurar los 29 votos en el Colegio Electoral de Florida en noviembre.

Florida es un estado tradicionalmente republicano, pero ahora se lo están disputando los demócratas, por lo que Rubio insiste en que la invasión garantiza estos 29 votos que son clave, en caso de que los republicanos perdieran los 38 de Texas.

El portal asegura que la propuesta de Rubio no ha prosperado porque el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado Mike Pompeo han rechazado la idea y advertido a Trump sobre los riesgos.

No obstante, septiembre va a ser determinante, porque si los republicanos mejoran en Florida la petición de Rubio perdería fuerza, pero si se da el escenario contrario, Rubio presionaría a Trump.

En agosto de 2017, el inquilino de la Casa Blanca amenazó al Venezuela con una intervención militar (algo parecido a lo que hizo en Irak, Libia, Siria y en otros lugares) a fin de derrocar al legítimo presidente, Nicolás Maduro.

Un año y medio después, reconoció al golpista Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional (AN) venezolana –declarada en desacato y de mayoría opositora– y que, en enero de 2019, se había autoproclamado “presidente interino” de Venezuela

Tras el apoyo de EE.UU. y de algunos otros países regionales a Guaidó, las autoridades venezolanas han denunciado constantes injerencias de la Administración estadounidense y una agenda que incluye un posible golpe de Estado contra Venezuela.


martes, 18 de agosto de 2020

El líder de Ansarallah dice que las negociaciones con Arabia Saudita llegaron a un callejón sin salida, la guerra continuará



BEIRUT, LÍBANO (4:00 PM) - El líder del Movimiento Ansarallah, Mohammad Ali Al-Houthi, lanzó un ataque verbal contra la Coalición Árabe liderada por Arabia Saudita y el gobierno del presidente yemení 'Abd Rubbah Mansour Hadi.

Houthi dijo durante una entrevista en Al-Jazeera: "Los esfuerzos de mediación dirigidos por el Enviado Especial de la ONU a Yemen, Martin Griffiths, con Arabia Saudita han llegado a un callejón sin salida".

El líder del Movimiento Ansarallah acusó a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos de obstruir la paz en Yemen mediante el lanzamiento de ataques y al mismo tiempo hacer la paz con Israel.

Señaló que lo que sucedió con Arabia Saudita no equivale a negociaciones, indicando que “se hablaron o consultaron algunos puntos, y Arabia Saudita está utilizando esos temas para engañar al mundo de que hay conversaciones secretas y que continúan luchando contra los yemeníes personas que han llegado al punto de la hambruna ".

Dijo: “No hay negociaciones secretas en absoluto con Arabia Saudita, y si hubiera negociaciones las hubiéramos mostrado al mundo, no tenemos ninguna agenda a la que temer. Todo lo que tenemos es un techo nacional del que podemos hablar delante de todos, no somos agentes hasta que no vamos a negociaciones secretas. Si hubiera negociaciones reales, las habríamos anunciado. Hay algunos contactos en aras del entendimiento, pero no equivalen a negociación ”.

En respuesta a una pregunta sobre atacar nuevamente a Arabia Saudita, dijo: “La agresión no ha cesado en sus redadas.

El miembro del Consejo Político Supremo afirmó que “la guerra está abierta con Arabia Saudita, si no cesa su agresión y si continúa en la guerra, seguirá la disuasión”, destacando que no hay contacto con los llamados “ gobierno legítimo ".

domingo, 16 de agosto de 2020

Beirut explota 'trabajo 100 por ciento israelí': asesor del líder de Irán

Hossein Dehqan, exministro de defensa de Irán y actual asesor militar del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, habla durante una entrevista con la transmisión de Phoenix Television de China el 16 de agosto de 2020.


El ex ministro de Defensa de Irán y actual asesor militar del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, dice que la reciente explosión mortal en Beirut fue "un trabajo 100 por ciento israelí" destinado a enfrentar a la nación libanesa contra Hezbolá y desarmar el movimiento de resistencia.

En una entrevista con la transmisión de Phoenix Television de China el domingo, Hossein Dehqan enfatizó que no se espera nada del régimen de Tel Aviv más que el crimen.

Cuando se le preguntó sobre la explosión del 4 de agosto en Beirut, Dehghan respondió: "Creo que lo que sucedió es trabajo 100 por ciento israelí", ya que tenía como objetivo las reservas de alimentos.

“¿Cuál es el mensaje cuando se destruye la línea de vida de un país golpeado por una crisis que ya tiene problemas en este sentido, excepto para presionar a la gente para que deje espacio para otro propósito? En mi opinión, este es un trabajo 100 por ciento israelí ”, agregó.

Dehqan también dijo que cuando los israelíes hacen algo, rápidamente inventan una historia para desviar la atención de ella. 

“Por ejemplo, se dice que Hezbollah y la resistencia son la causa de todos los problemas de la nación libanesa y que estos explosivos les pertenecían. Esto es mientras la nación libanesa considera a Hezbollah como parte de sí mismos y Hezbollah sirve a sus intereses de seguridad. Hezbollah nunca ha actuado contra el pueblo libanés ”, señaló.

Además, dijo que el objetivo de Israel es "unir a la nación libanesa contra Hezbollah y finalmente desarmarlo".

Se ha confirmado hasta ahora que casi 180 personas han perdido la vida, mientras que más de 6.000 resultaron heridas en la poderosa explosión que arrasó el puerto de Beirut.

La explosión tuvo lugar en los almacenes del puerto de Beirut que almacenaban material altamente explosivo, específicamente nitrato de amonio, comúnmente utilizado tanto en fertilizantes como en bombas.

La explosión, una de las explosiones no nucleares más grandes que el mundo haya visto, arrasó gran parte del puerto estratégico y dejó edificios en ruinas.



Crecen los temores sobre la intromisión de West en la sonda explosiva

El sábado, Francia envió un helicóptero y una policía forense a Beirut para investigar el incidente.

Además, un alto funcionario estadounidense dijo que un equipo de investigadores del FBI llegará al Líbano este fin de semana para participar en la investigación de la explosión.

“Realmente necesitamos asegurarnos de que haya una investigación exhaustiva, transparente y creíble. Sé que eso es lo que todo el mundo está exigiendo ”, dijo David Hale, subsecretario de Estado de Estados Unidos para asuntos políticos, después de visitar el lugar de la explosión.

Esto es así mientras los altos funcionarios libaneses, incluido el presidente Michel Aoun, han rechazado los pedidos de interferencia externa, describiéndolos como “una pérdida de tiempo” que sería politizada.

El viernes, el secretario general de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, enfatizó que no confiaba en ninguna investigación extranjera, en una clara referencia al plan del FBI. 

La causa de la explosión aún no está clara y que cualquier investigación internacional también tendría que eximir a Israel de cualquier responsabilidad en la explosión del puerto, dijo.

El presidente Aoun ha dicho que la explosión podría haber sido provocada por un ataque extranjero.

“La causa aún no se ha determinado. Existe la posibilidad de interferencia externa a través de un cohete o una bomba u otro acto ”, dijo después del incidente.

Aoun dijo que le había pedido al presidente francés Emmanuel Macron “que asegure imágenes aéreas para determinar qué sucedió y si los franceses no las tienen, las solicitaremos a otra fuente”.


miércoles, 12 de agosto de 2020

LAS CONTRADICCIONES DEL IRÁN MODERNO (2/2)‎

Y después de haber sido antimperialista, ‎Irán vuelve a ser imperialista

por Thierry Meyssan
En la segunda parte de su estudio sobre el Irán contemporáneo, Thierry Meyssan ‎muestra cómo Teherán volvió a abandonar el ideal antimperialista de la revolución ‎de 1979 para regresar a una política imperial. Como la primera, la segunda parte de ‎este estudio presenta numerosos elementos desconocidos. Además, termina planteando una ‎sorprendente hipótesis. ‎


Este artículo es la continuación del trabajo titulado
«De país imperialista, Irán pasa a ser antimperialista», por Thierry ‎Meyssan, Red Voltaire, 4 de agosto de 2020.


Ante la Asamblea General de la ONU, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad solicita que ‎se abra una investigación internacional sobre los hechos del 11 de septiembre de 2001. ‎Su intervención desata una ola de pánico en Washington, donde el presidente Barack Obama ‎levanta bandera blanca ante los iraníes. ‎

La juventud iraní que había luchado por su país en la guerra impuesta su país alcanza la madurez. A ‎los 51 años, un ex oficial de los Guardianes de la Revolución, Mahmud Ahmadineyad, es electo ‎presidente de la República Islámica. Como el imam Khomeini, Ahmadineyad no comulga con los ‎dignatarios clericales chiitas, que se las arreglaron para que sus hijos no fueran a la guerra. ‎El objetivo de Ahmadineyad es reiniciar la lucha contra la injusticia y modernizar el país. Ingeniero ‎de formación y profesor de tecnología, Ahmadineyad dota el país de una industria verdadera, ‎emprende un programa de construcción de viviendas y, en materia de la relaciones ‎internacionales, se alía al presidente de Venezuela –Hugo Chávez– y al presidente sirio –Bachar al-‎Assad– frente al imperialismo estadounidense. Irán, Venezuela y Siria se convierten así en centro ‎del juego diplomático internacional, con un discreto apoyo de la Santa Sede. ‎

A pesar del doloroso recuerdo de la guerra que Irak impuso a Irán, Mahmud Ahmadineyad ayuda a ‎la resistencia iraquí frente a la agresión estadounidense –sin establecer diferencias entre sunnitas ‎y chiitas. Más tarde también ayudará a Siria frente a los yihadistas. Pero entra en conflicto con ciertos círculos ‎iraníes, debido a la ayuda que aporta a los sunnitas iraquíes y a los laicos sirios, en ‎primer lugar, pero también porque considera más importante el ejemplo del Irán de la Antigüedad ‎que el de la era islámica e incluso trata de autorizar que los hombres no porten barba y el uso ‎facultativo del velo entre las mujeres. La cúpula de la iglesia chiita lo considera entonces una ‎amenaza para su propio poder y para el predominio del Guía de la Revolución, el ayatola Alí ‎Khamenei. Cuando Ahmadineyad resulta reelecto presidente de la República, el ex presidente ‎Khatami y un hijo del también ex presidente Rafsanyani organizan con la CIA un levantamiento de ‎la burguesía en Teherán y en Ispahan. Pero las clases más modestas de la sociedad iraní salen a las ‎calles en defensa del presidente Ahmadineyad y hacen fracasar la «revolución verde» ‎orquestada por la reacción interna y la CIA. ‎

Según sus enemigos externos, el presidente Ahmadineyad es un dictador antisemita que pretende ‎borrar Israel del mapa. Por su parte, sus enemigos internos lo insultan y ridiculizan su misticismo. En realidad, ‎Ahmadineyad denuncia el enorme poder del Guía y llega a ponerse “en huelga” como presidente. ‎

En su calidad de ayatola, Alí Khamenei es una alta personalidad jurídica y ‎espiritual del islam chiita. Como Guía de la Revolución, es el jefe militar y político de la República Islámica.

En marzo de 2013, el Guía de la Revolución, Alí Khamenei, envía a Omán una delegación ‎encargada de conversar en secreto con Estados Unidos. El presidente demócrata Barack Obama ‎sigue adelante con la aplicación de la estrategia Rumsfeld/Cebrowski de destrucción de las ‎estructuras mismas de los Estados en el «Gran Medio Oriente» o «Medio Oriente ampliado» ‎‎ [1]‎, pero no quiere enredar indefinidamente a las tropas estadounidenses en ese enorme ‎lodazal, como hizo su predecesor republicano George W. Bush al emprender la ocupación de Irak. ‎Obama es más bien favorable a la idea de dividir a los musulmanes alimentando las diferencias ‎entre sunnitas y chiitas. Sus diplomáticos aseguran entonces a los enviados del Guía Khamenei ‎que Estados Unidos está dispuesto a permitirle organizar una «media luna chiita» y rivalizar con ‎los sauditas sunnitas. Alí Akbar Velayati, representante del Guía en esa conversación secreta, ve ‎en ello la posibilidad de restaurar el antiguo imperio safávida. A espaldas de otros miembros de la ‎delegación iraní, Velayati se compromete a lograr que los seguidores de Ahmadineyad sean ‎apartados de la próxima elección presidencial y a favorecer la candidatura del jeque Hassan ‎Rohani, quien fue el primer contacto de Israel y Estados Unidos en Irán cuando se montó la ‎operación de tráfico de armas que daría lugar al escándalo conocido como «Irángate» o «Irán-‎Contras». ‎
Así sucederá, el Consejo de los Guardianes de la Constitución declara que Esfandiar Rahim ‎Mashaie, candidato de los seguidores de Ahmadineyad, es un «mal musulmán» y le prohíbe ‎participar en la elección presidencial. El Guía, Alí Khamenei, favorece a varios candidatos –cuya ‎participación en la elección dispersa los votos de los revolucionarios– mientras que los ‎prooccidentales presentan como único candidato a Rohani, quien saldrá electo y designará como ‎ministro de Exteriores a Mohammad Javad Zarif, un hombre que ha pasado la parte más importante de su vida en Estados Unidos. ‎

John Kerry y Mohammad Javad Zarif establecen los términos de un ‎preacuerdo en Omán. Resucitan así la idea, concebida por Bernard Lewis y Zbigniew Brzezinski, ‎de sembrar la división entre los pueblos musulmanes del Medio Oriente utilizando las diferencias entre sunnitas y chiitas.‎

El nuevo equipo gobernante iraní negocia públicamente la solución de la llamada «cuestión ‎nuclear iraní» con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y ‎Alemania. El shah Mohammad Reza Pahlevi había iniciado –con apoyo de las potencias ‎occidentales– un programa militar de investigación nuclear, programa que la República Islámica ‎prosiguió durante la guerra que le fue impuesta por Irak, pero que abandonó cuando el imam ‎Khomeini prohibió las armas de exterminio masivo. Al llegar a la presidencia de la República, ‎Mahmud Ahmadineyad había reactivado parcialmente la investigación nuclear pero limitándola a ‎su uso civil. Israel emprendió entonces una campaña internacional de propaganda tendiente a ‎hacer creer que Irán buscaba la manera de exterminar a los judíos –para imponer esa idea, los ‎propagandistas israelíes no vacilan en falsificar la traducción de los discursos del presidente iraní. ‎Pero las potencias occidentales saben que todo eso es falso y rápidamente se llega en Ginebra a ‎un acuerdo que servirá de fachada, pero que no se firma de inmediato ya que, durante todo un ‎año, el ministro iraní de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, y el secretario de Estado ‎estadounidense, John Kerry, van a negociar en secreto una repartición del Medio Oriente. Sólo ‎después de la firma de ese acuerdo bilateral secreto, en 2015, los otros países participantes en las ‎negociaciones de Ginebra serán invitados a aceptar formalmente, en Lausana, el acuerdo ‎alcanzado en público y finalmente a firmarlo en Viena. Se desbloquean entonces los litigios entre ‎Washington y Teherán. Comienza un proceso de levantamiento de las sanciones impuestas a Irán, ‎ambas partes proceden a la liberación de prisioneros y una primera entrega de 1 300 millones de ‎dólares en efectivo es discretamente enviada a Irán por vía aérea. ‎

Pero en Irán, mientras las familias de los miembros del equipo del presidente Rohani se dan la ‎gran vida, la situación económica del pueblo iraní es cada vez peor. Las sanciones económicas ‎occidentales obstaculizan el desarrollo del país, pero eso no explica totalmente la situación ‎ya que Irán se ha convertido en un experto en comercio internacional, desarrollando alrededor de ‎Dubai un extenso sistema de intermediarios que le permite disimular el origen y el destino de sus ‎productos. Para Estados Unidos resulta imposible controlar las fronteras terrestres de Irán con ‎‎8 países y sus fronteras marítimas. ‎

Después de haber sido vicepresidente bajo el mandato del presidente ‎Ahmadineyad, Hamid Baghaie, quien planeaba crear una internacional contra la injusticia, fue ‎condenado a 15 años de cárcel durante un juicio secreto.

En 2017, el Consejo de los Guardianes de la Constitución declara al nuevo candidato de los ‎seguidores de Ahmadineyad, Hamid Baghaie, «mal musulmán» y le prohíbe participar en la ‎elección presidencial. El jeque Hassan Rohani es reelecto para un segundo mandato presidencial ‎pero el ex presidente Mahmud Ahmadineyad revela las malversaciones cometidas a favor del ‎gobierno y del Guía. Las autoridades iraníes ponen al ex presidente Ahmadineyad bajo arresto ‎domiciliario y arrestan, uno por uno, a todos los miembros de su entorno. Esfandiar Rahim ‎Mashaei, quien había representado a los seguidores de Ahmadineyad con vista a la elección ‎presidencial de 2017, es condenado a 15 años de cárcel al cabo de un juicio secreto sobre el cual ‎se ignoran incluso los cargos presentados contra el dirigente condenado. ‎

El gobierno iraní publica entonces un documento donde se propone la creación de una federación ‎chiita que abarcaría el Líbano, Siria, Irak, Irán y Azerbaiyán, bajo la autoridad del Guía de la ‎Revolución, el ayatola Alí Khamenei. En realidad se trata de restablecer el imperio safávida. ‎Los Guardianes de la Revolución presentes en Siria abandonan la defensa del país y se dedican ‎ahora únicamente a la protección de las poblaciones chiitas. ‎

En cuestión de años, el Irán antimperialista se ha transformado en una nueva potencia ‎imperialista. Sus aliados, estupefactos, no saben cómo salir de la trampa en la que ahora ‎se sienten atrapados. ‎

Las acciones actuales de Irán no corresponden a los discursos de sus dirigentes, que sólo ‎disimulan su estrategia. En Occidente se cree que Irán es un país violentamente ‎antiestadounidense, lo cual es absolutamente falso ya que los gobiernos del shah Mohammad ‎Reza Pahlevi, de los presidentes Rafsanyani, Khatami y del actual presidente Rohani estaban ‎enteramente alineados con Washington. El asunto de los “rehenes” estadounidenses retenidos en ‎la embajada (1979-81) es una fábula total: no eran rehenes sino diplomáticos sorprendidos en ‎flagrante delito de espionaje. Por cierto, es muy significativo el hecho que Estados Unidos ‎nunca llegara a exigir compensaciones invocando la Convención de Viena sobre el personal ‎diplomático. En cuanto al campo antimperialista, sus miembros se definen por su posición ante el ‎imperialismo, no contra Estados Unidos. El ex presidente iraní Ahmadineyad llegó a escribirle a ‎Donald Trump para animarlo a “limpiar” la administración estadounidense, como había prometido ‎hacerlo durante su campaña electoral. ‎

Irán no es está tampoco en contra de los judíos. Existe ciertamente un antisemitismo real en una ‎fracción de su población, pero fue el emperador Ciro II quien liberó a los judíos de su cautiverio en ‎Babilonia y desde aquella época los judíos siempre estuvieron protegidos en tierras persas. Irán e ‎Israel se insultan públicamente y sabotean mutuamente sus sistemas informáticos… pero nunca se ‎han enfrentado en el campo de batalla –hoy en día incluso explotan juntos el oleoducto Ascalón-‎Haifa, en pleno corazón del Estado hebreo, una realidad prohibida que nadie puede mencionar en ‎la prensa israelí sin exponerse a 15 años de cárcel. ‎

Personalidad militar, pero al mismo tiempo política y espiritual, el general ‎Qassem Suleimani era el principal rival potencial del jeque-presidente Hassan Rohani. Pero fue ‎‎“oportunamente” asesinado por Estados Unidos sin que hayan llegado a concretarse las ‎grandilocuentes amenazas de represalias emitidas desde Teherán. Más bien ha sucedido ‎lo contrario ya que el presidente Rohani aceptó que uno de sus asesinos se convirtiera en ‎primer ministro de Irak.

Desorientado por el fracaso de Hillary Clinton en la elección presidencial estadounidense de 2017, ‎el presidente iraní Rohani cuenta con una rápida destitución del ganador, Donald Trump, y ‎se niega a conversar con el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Contrario a la estrategia ‎Rumsfeld/Cebrowski, Donald Trump intima el bando sunnita –en su discurso de Riad – a poner fin ‎al apoyo que aporta al terrorismo yihadista y saca a Estados Unidos del acuerdo firmado ‎en Viena con el bando chiita. Los sauditas se adaptan al nuevo inquilino de la Casa Blanca, pero ‎en Irán el equipo gubernamental persiste en ignorarlo. La única posibilidad de que el Irán de ‎Rohani llegue a un acuerdo satisfactorio para los dos actores estadounidenses –la Casa Blanca y ‎el Pentágono– sería acabar con los Guardianes de la Revolución iraníes, con el Hezbollah libanés y ‎con cualquier otra forma de oposición al predominio de Occidente, así como aceptar la división ‎de la comunidad musulmana en dos facciones –sunnitas y chiitas– como medio de garantizar que ‎no se produzca un resurgimiento de la revolución. ‎

Finalmente, Donald Trump reafirma su autoridad en la región asesinando, con pocas semanas de ‎intervalo, al principal jefe militar sunnita –el “califa” Abu Bakr al-Baghdadi– y al principal jefe ‎militar chiita –el general iraní Qassem Suleimani.‎

Sólo entonces el presidente iraní Rohani se decide a negociar con Donald Trump. En marzo ‎de 2020, coordina la acción de las milicias huthis con la de las fuerzas emiratíes en contra de las ‎tropas sauditas en Yemen; en mayo acepta que Mustafá al-Khadimi, uno de los asesinos del ‎general Suleimani, se convierta en primer ministro de Irak; en junio, envía Guardianes de la ‎Revolución a Libia, del lado de la OTAN, como ya había hecho su mentor, Hachemi Rafsanyani, ‎enviando Guardianes de la Revolución a Bosnia-Herzegovina. ‎

Al mismo tiempo, Rohani acepta la proposición china de comprar el petróleo iraní al 70% del ‎precio del mercado internacional, con lo cual garantiza nuevamente la renta petrolera… pero ‎hace peligrar su alianza con la India. Esa alianza preveía hacer transitar el comercio indio hacia ‎Afganistán por el puerto iraní de Chabahar, evitando así el territorio de Pakistán. Sin embargo, lo ‎lógico sería que Irán se integrara al proyecto chino de restablecimiento de la ruta de la seda, de ‎la que ya fue parte durante la Antigüedad y en la Edad Media, lo cual exigiría una alianza entre ‎Irán y Pakistán. ‎

La historia del Irán contemporáneo se resume en un ir y venir entre dos visiones ‎políticas opuestas: la del esplendor de un imperio basado en el legado del profeta Mahoma y la de ‎la lucha por la justicia basada en el ejemplo de los profetas Alí y Hussein. Sorprendentemente, ‎quienes optan por el esplendor imperial son designados en la prensa occidental como ‎‎«moderados» mientras que a los partidarios de la lucha por la justicia se les llama ‎‎«conservadores». ‎
Hipótesis

Lo que expondré de aquí en adelante en este artículo debe, por supuesto, ser visto con mucha ‎prudencia ya que sólo es una hipótesis. Se trata, no obstante, de una hipótesis que merece ‎reflexión. ‎

Todo indica que la muerte del general Qassem Suleimani, comandante de las fuerzas especiales de ‎los Guardianes de la Revolución, llegó como anillo al dedo para el presidente Hassan Rohani. Y ya ‎hemos visto que no sólo ese asesinato no recibió una respuesta de valor equivalente sino que ‎además uno de los asesinos se convirtió en primer ministro de Irak, con el apoyo de Rohani. ‎Al nombrar a un ilustre desconocido como sucesor del general Suleimani, el poder iraní ha ‎neutralizado de hecho a los Guardianes de la Revolución. Lógicamente, la próxima personalidad ‎por eliminar sería el secretario general del Hezbollah, el líder libanés Hassan Nasrallah. ‎

El 23 de julio de 2019, el embajador israelí Danny Danon presenta al ‎Consejo de Seguridad de la ONU lo que califica como violaciones de la resolución 1559 ‎cometidas por el Hezbollah… y afirma que esa organización de resistencia dispone de ‎instalaciones permanentes en el puerto de Beirut.

Pero no es eso lo que acabamos de ver en Beirut. Lo que vimos fue un depósito de descarga del ‎Hezbollah alcanzado por un arma nueva que provocó una enorme explosión. Esa operación arroja ‎un saldo de 150 muertos y al menos 5 000 heridos. Sólo voces provenientes de Israel, como ‎la del diputado Moshe Feiglin, y de Irán afirmaban al día siguiente que toda desgracia trae algo bueno. ‎Para la prensa oficial de Teherán, la destrucción del puerto de Beirut intensificará la actividad de la ‎ruta terrestre Teherán-Bagdad-Damasco-Beirut y, por ende, el proyecto de federación chiita. ‎

El 6 de agosto, el presidente francés Emmanuel Macron llegaba a Beirut. Según sus interlocutores, ‎Macron dio a los dirigentes libaneses un plazo de 3 semanas para concretar la aplicación de la ‎segunda parte de la resolución 1551: el desarme de la resistencia libanesa [2]. El 7 de agosto, Hassan Nasrallah ‎aparecía en la televisora al-Manar, y pudo vérsele turbado, incómodo, incluso deprimido. ‎Durante su intervención, negó en 4 ocasiones toda presencia del Hezbollah en el puerto de Beirut. ‎

El hecho es que ya la máquina está en marcha. La primera parte de la resolución 1551 preveía ‎sacar del Líbano la fuerza siria de paz que había puesto fin a la guerra civil libanesa. Esa retirada ‎de la fuerza siria de paz se concretó en 2005, a raíz del asesinato del ex primer ministro libanés ‎Rafic Hariri –atribuido entonces al presidente sirio– y de la subsiguiente «revolución del cedro». ‎La segunda parte –el desarme del Hezbollah– se inicia ahora, en 2020, con la destrucción de la mitad de Beirut y con una nueva revolución de color. Precisamente todo lo que conviene a ‎Benyamin Netanyahu y a Hassan Rohani, viejos cómplices en el tráfico de armas que dio origen al ‎escándalo conocido como Irángate o Irán-Contras. ‎


LAS CONTRADICCIONES DEL IRÁN MODERNO (1/2)‎

De país imperialista, Irán pasa a ser ‎antimperialista‎

por Thierry Meyssan

La historia del Irán de los siglos XX y XXI no corresponde a la imagen que se tiene de ‎ese país en el mundo occidental. Pero tampoco corresponde a la imagen que transmiten ‎los discursos oficiales de los dirigentes iraníes. Históricamente vinculado a China, pero ‎fascinado por Estados Unidos desde hace dos siglos, Irán se debate hoy entre el ‎recuerdo de su pasado imperial y el sueño liberador del imam Khomeini. Khomeini veía ‎en el chiismo algo más que una religión. Lo consideraba también un arma política y ‎militar y vaciló entre proclamarse protector de los chiitas o libertador de los oprimidos. ‎Hoy comenzamos la publicación de un estudio, en dos partes, sobre el Irán moderno. ‎


En 1925, Londres se las arregla para derrocar la dinastía Qayar, que ejercía el poder en Persia, ‎y poner un oficial del ejército británico a la cabeza del país con el título de shah. Durante la ‎Segunda Guerra Mundial, ya bajo el nombre de Reza Pahlevi, aquel elegido de los británicos ‎resulta ser un ferviente germanófilo y Londres lo sustituye por su hijo, Mohammad Reza ‎Pahlevi. En 1971, tratando de alcanzar la estatura de personalidad internacional, el nuevo shah ‎convoca un encuentro de reyes, jefes de Estado y jefes de gobierno de todo el planeta para ‎celebrar los 2 500 años del imperio persa. Inquietos ante aquella muestra de megalomanía, ‎Estados Unidos y el Reino Unido sacan del poder al shah Mohammad Reza Pahlevi para ‎poner en su lugar al ayatola Roullah Khomeini.

Los persas conformaron vastos imperios, pero no lo hicieron conquistando los territorios de ‎los pueblos vecinos sino federándolos. Comerciantes más que guerreros, los persas impusieron ‎su lengua a toda Asia durante todo un milenio, a todo lo largo de las rutas chinas de la seda. ‎El farsi, lengua que hoy se habla únicamente en Irán, ocupaba entonces un lugar sólo ‎comparable al inglés actual. En el siglo XVI, el soberano persa decidió convertir su pueblo al ‎chiismo para unificarlo y aportarle una identidad particular en el seno del mundo musulmán. Ese ‎particularismo religioso sirvió de basamento al imperio safávida. ‎

En 1951, el primer ministro iraní, Mohammad Mossadegh (sentado a la ‎derecha) hace uso de la palabra ante el Consejo de Seguridad de la ONU.‎

A principios del siglo XX, Persia se ve enfrentada a las ambiciones de los imperios británico, ‎otomano y ruso. Como consecuencia de una terrible hambruna deliberadamente provocada por ‎los británicos –que deja 6 millones de muertos–, Teherán pierde su imperio y, en 1925, Londres ‎impone a Persia una dinastía de opereta –la dinastía Pahlevi– para acaparar la explotación de los ‎yacimientos petroleros únicamente en beneficio del imperio británico. ‎

Pero en 1951 un nuevo primer ministro iraní, Mohammad Mossadegh, nacionaliza la Anglo-Persian ‎Oil Company. Furiosos, el Reino Unido y Estados Unidos derrocan a Mossadegh y mantienen en ‎el poder al shah Mohammad Reza Pahlevi. Para contrarrestar la influencia de los nacionalistas ‎iraníes, Washington y Londres convierten el régimen del shah en una feroz dictadura, liberando al ‎ex general nazi Fazlollah Zahedi e imponiéndolo como primer ministro. Este individuo crea una ‎policía política, la SAVAK, cuyos cuadros son ex oficiales de la Gestapo nazi, reciclados por ‎Washington y Londres y reagrupados en las redes denominadas stay behind.‎

El derrocamiento del primer ministro Mossadegg llama la atención del Tercer Mundo hacia la ‎explotación económica de la que está siendo objeto. El colonialismo francés era un colonialismo ‎tendiente a instalar pobladores franceses en las naciones que colonizaba mientras que el ‎colonialismo británico es sólo una forma de saqueo organizado. Antes del gobierno de ‎Mossadegh, las compañías petroleras británicas no revertían más de un 10% a los pueblos cuyos ‎recursos explotaban. Inicialmente, Estados Unidos se pone del lado de Mossadegh y propone que ‎se revierta la mitad. Impulsado por Irán, la tendencia a ese reequilibrio se mantendra en todo ‎el mundo durante todo el siglo XX. ‎


Amigo de los intelectuales franceses Frantz Fanon y Jean-Paul Sartre, ‎el iraní Alí Shariati reinterpreta el islam como una herramienta de liberación. Según sus ‎palabras: “Si no estás en el campo de batalla, da igual que estés‎ en la mezquita o en un bar.”‎

Poco a poco van surgiendo dos principales movimientos de oposición en el seno de la burguesía ‎iraní: en primer lugar, los comunistas, respaldados por la Unión Soviética, y después los ‎tercermundistas, reunidos alrededor del filósofo Alí Shariati. Pero será un clérigo, el ayatola ‎Roullah Khomeni quien logrará finalmente despertar la conciencia de los más desfavorecidos. ‎Khomeini estima que más que llorar por el martirio del profeta Hussein lo más importante sería ‎seguir su ejemplo luchando contra la injusticia. Debido a esa posición, Khomeini será ‎estigmatizado como hereje por el resto del clero chiita. Al cabo de 14 años de exilio en Irak, ‎Khomeini se instala en Francia, donde sus ideas impresionan a numerosos intelectuales de ‎izquierda, como Jean-Paul Sartre y Michel Foucault.‎

Mientras tanto, Occidente convierte al shah Mohammad Reza Pahlevi en el «gendarme del Medio ‎Oriente». El shah se ocupa personalmente de aplastar los movimientos nacionalistas y sueña ‎con recuperar el esplendor de otros tiempos, tanto que llega incluso a celebrar con fastuosidad ‎hollywoodense el aniversario 2 500 del imperio persa, montando toda una ciudad tradicional en ‎Persépolis. ‎

Durante el “shock” petrolero de 1973, el shah Mohammad Reza Pahlevi se da cuenta ‎bruscamente del poderío que tiene en sus manos, se plantea la posibilidad de restaurar un ‎verdadero imperio y solicita la cooperación de la dinastía real de Arabia Saudita. Esta última ‎informa de inmediato a su amo estadounidense, quien decide entonces deshacerse de un aliado ‎al que ahora considera demasiado ambicioso, sustituyéndolo por el ya anciano ayatola Khomeini ‎‎–de 77 años en aquel momento– a quien, por supuesto, rodeará con sus agentes. Pero, primero ‎que todo, el MI6 británico procede a “limpiar el terreno”: los comunistas iraníes son ‎encarcelados; el «imam de los pobres», Moussa Sadr, de nacionalidad libanesa, desaparece para ‎siempre durante una visita en Libia; y el filósofo iraní Alí Shariati es asesinado en Londres. Sólo ‎entonces, las potencias occidentales invitan al shah Mohammad Reza Pahlevi a salir de Irán por ‎varias semanas para recibir “tratamiento médico”. ‎


El 1º de febrero de 1979, el ayatola Khomeini regresa de su largo exilio. ‎Desde el aeropuerto de Teherán, va directamente al cementerio de Behesht-e Zahra (ver foto), donde pronuncia una alocución llamando el ejército a unirse a la tarea de liberar Irán ‎de los anglosajones. La CIA descubre entonces que el hombre al que había tomado por un ‎predicador senil es un verdadero tribuno capaz de movilizar multitudes y de comunicar a cada ‎iraní la convicción de que puede ayudar a cambiar el mundo.

El ayatola Khomeini regresa triunfalmente de su exilio el 1º de febrero de 1979. Desde de la pista ‎de aterrizaje del aeropuerto internacional de Teherán, un helicóptero lo traslada de inmediato ‎hasta el cementerio de la ciudad, donde acaban de ser sepultados 600 manifestantes abatidos ‎cuando participaban en una protesta contra el régimen del shah. Khomeini pronuncia entonces un ‎encendido discurso donde, para sorpresa de todos, no arremete contra la monarquía sino contra ‎el imperialismo. El ayatola se dirige directamente al ejército, exhortándolo a ponerse del lado ‎del pueblo iraní, en vez de seguir al servicio de Occidente. El «cambio de régimen» organizado ‎por las potencias occidentales se convierte instantáneamente en una verdadera revolución. ‎

Khomeini instaura un régimen político no vinculado al islam, denominado Velayat-e faqih e ‎inspirado en la República de Platón, cuyas obras el ayatola conoce a fondo: el gobierno ‎se hallará bajo la autoridad de un sabio, en aquel momento el propio Khomeini. El ayatola ‎aparta uno a uno a todos los políticos prooccidentales. Washington reacciona organizando ‎primero varios intentos de golpes de Estado militares y después una campaña de terrorismo ‎a través de elementos ex comunistas, los denominados “Muyahidines del Pueblo”. ‎

Estados Unidos acabará pagando –a través de Kuwait– al gobierno iraquí del presidente Saddam ‎Hussein para utilizarlo como fuerza contrarrevolucionaria frente a Irán. Washington orquesta así ‎una sangrienta guerra entre Irak e Irán, conflicto que se extenderá desde septiembre de 1980 ‎hasta agosto de 1988 y a lo largo del cual las potencias occidentales apoyarán cínicamente a los ‎dos bandos. Irán no vacila entonces en comprar armamento estadounidense a través de Israel, ‎lo cual dará lugar al escándalo conocido como «Irángate» o «Irán-Contras». Mientras tanto, ‎el imam Khomeni transforma la sociedad iraní, desarrolla entre su pueblo el homenaje a los ‎mártires y un verdadero sentido del sacrificio. Cuando Irak agrede indiscriminadamente a los ‎civiles iraníes lanzando misiles a diestra y siniestra sobre las ciudades, Khomeini prohíbe al ejército ‎iraní responder haciendo lo mismo y anuncia que las armas de destrucción masiva contradicen su ‎visión del islam, lo cual prolongará un poco más el conflicto. ‎

Cuando las víctimas de la guerra se elevan a un millón de muertos, el presidente iraquí Saddam ‎Hussein y el imam Khomeini se dan cuenta de que están siendo manipulados por las potencias ‎occidentales y la guerra se detiene como había comenzado, sin razón alguna. Khomeini fallecerá ‎poco despues dejando como sucesor al ayatola Alí Khamenei. Los 16 años siguientes estarán ‎dedicados a la reconstrucción del país. Pero Irán se ha desangrado y la revolución ya no es más ‎que un eslogan vacío. Durante las plegarias de los viernes, los creyentes siguen clamando ‎‎«¡Abajo Estados Unidos!», pero el «Gran Satán» yanqui y el «régimen sionista» se han ‎convertido en socios privilegiados. Los sucesivos presidentes iraníes Hachemi Rafsanyani y ‎Mohammad Khatami organizan la economía del país alrededor de la renta petrolera. La sociedad ‎iraní se relaja y las grandes desigualdades sociales comienzan a reaparecer. ‎


Hachemi Rafsanyani (a la izquierda) se convierte en el hombre más rico de Irán. Pero ‎no será vendiendo pistachos sino gracias al tráfico de armamento ‎a través de Israel. Cuando finalmente llega a ocupar la presidencia de la República Islámica, ‎Rafsanyani envía los Guardianes de la Revolución a luchar en Bosnia-Herzegovina… bajo las ‎órdenes de generales estadounidenses.

Rafsanyani, quien se ha enriquecido gracias al tráfico de armas revelado en el escándalo Irán-‎Contras, convence al ayatola Alí Khameini para enviar los Guardianes de la Revolución a luchar en ‎Bosnia-Herzegovina, junto a los sauditas y bajo las órdenes de la OTAN. Por su parte, ‎Mohammad Khatami establece relaciones personales con el especulador estadounidense George ‎Soros.‎

‎(Continuará)‎

Thierry Meyssan


martes, 11 de agosto de 2020

Horas críticas en Bolivia


Por Marco Teruggi

Se viven horas críticas en Bolivia. Las protestas llevan más de una semana a nivel nacional; el Gobierno de facto ha desplegado policías, militares y grupos civiles armados. La escalada no se detiene y se instala la exigencia de renuncia de Jeanine Áñez. ¿Pero qué consecuencias tendría eso?

Bolivia vive nuevamente horas críticas. Los bloqueos de carreteras inicidos el 3 de agosto y la violencia desplegada por el Gobierno de facto se ha multiplicado en los hechos y discursos: represiones, despliegues de militares, grupos civiles armados. "Meter bala sería lo políticamente correcto", afirmó el Arturo Murillo, ministro de Gobierno.

El detonante de las protestas fue la tercera postergación de las elecciones presidenciales realizada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que cambió la jornada de votación del 6 de septiembre al 18 de octubre y, en caso de segunda vuelta, el 29 de noviembre.
Bolivia paralizada: "Se nota en las propias FFAA una gran crítica al Gobierno y su mando"
Esa decisión desencadenó una movilización el 28 de julio, encabezada por la Central Obrera Boliviana (COB) y diferentes sectores sociales movilizados, autoconvocados, indígenas y campesinos. Ese día, desde El Alto, Juan Carlos Huarachi, secretario general de la COB, anunció que le daba 72 horas al TSE para retroceder y mantener el 6 de septiembre.

El lunes 3 de agosto, ante la falta de acuerdo, comenzaron entonces las protestas y bloqueos y los principales puntos del país, como los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, la ciudad de El Alto y La Paz, donde también fue iniciada una huelga de hambre frente al TSE.

El pedido inicial fue que se mantenga la fecha del 6 de septiembre o haya elecciones con garantías antes del 18 de octubre. Con el transcurso de los días la demanda comenzó a orientarse hacia la exigencia de la renuncia de Jeanine Añez quien, además de estar en la presidencia por el golpe de Estado —que, según ella, solo ocuparía cerca de noventa días— también es candidata presidencial.

"Se trata de un Gobierno extremadamente débil al que los sectores populares le demandan su renuncia por haber empobrecido a las familias bolivianas, por no garantizar condiciones mínimas para enfrentar la crisis sanitaria y despojarlas de derechos fundamentales como el acceso a la educación", explica Adriana Salvatierra, senadora por el Movimiento Al Socialismo (MAS).

Debilidad, postergación y represión
El Gobierno de facto se ha ido debilitando y ese proceso está detrás de las postergaciones de elecciones. No solamente ha caído la imagen de Añez o Fernando Camacho, quien fue parte de la dirección golpista en octubre/noviembre, sino que las encuestas dan preferencia a Luis Arce, candidato presidencial por el MAS junto a David Choquehuanca.

La debilidad, producto de la falta de legitimidad de origen, agravada por las masacres realizadas en Senkata y Sacaba poco después del golpe, se ha acentuado con los meses. La llegada de la pandemia, las acusaciones de corrupción, y la respuesta insuficiente desde el inicio hasta la fecha ha sido un agravante central.
Jeanine Áñez: los bolivianos deben elegir entre ella y el MAS
"Hace casi dos meses no hay medicinas básicas como azitromicina, aspirina y otras, escasea el oxígeno medicinal, las pruebas de COVID-19 son escasas desde hace 5 meses, los hospitales están colapsados desde hace 3 meses", explicó Freddy Morales, corresponsal de Telesur desde La Paz.

La situación ante la pandemia ha sido puesta como razón para aplazar las elecciones del 3 de mayo al 2 de agosto al 6 de septiembre y al 18 de octubre. Sin embargo, en vista de la crisis política del país, una nueva postergación habría requerido un diálogo con todos los sectores políticos para alcanzar un acuerdo.

Al no haberse dado ese paso, no querer luego acordar con las organizaciones ante el anuncio de las protestas, y en vista del descontento acumulado junto con el rechazo a Añez, comenzaron los bloqueos.

Las respuestas del Gobierno de facto fueron las esperadas: amenazas, criminalización de los bloqueos, un diálogo nacional sin los principales actores, y la aparición en primera plana, nuevamente, de los grupos civiles armados que actuaron durante la escalada golpista del 2019.

El brazo civil armado
"Son grupos que hacen uso de violencia en muchos casos armada, en complicidad de las actuales autoridades del Estado en especial de la policía, muestran armamento como chalecos antibalas y armas de bajo calibre y actúan impunemente atacando a sectores populares que protestan contra el Gobierno de facto", explica Edmundo Juan Nogales Arancibia, abogado y analista.

Esos grupos tuvieron un rol central en el 2019 actuando con fuerza primero en Santa Cruz, luego Cochabamba, y finalmente en La Paz. En esas semanas atacaron movilizaciones que defendían a Evo Morales, agredieron a mujeres en las calles por ser indígenas, asaltaron casas de dirigentes del MAS, secuestraron a sus familiares, así como a la alcaldesa del municipio de Vinto, a quien golpearon, cortaron el pelo y pintaron de rojo.
Bolivia: "El Gobierno transitorio no tiene seriedad ni voluntad para el diálogo"
Una primera reaparición con fuerza tuvo lugar en La Paz, cuando la denominada Resistencia Juvenil Cochala agredió a quienes llevaban adelante la huelga de hambre ante el TSE. Su actuación se repitió en Cochabamba, y en Santa Cruz actuó la Unión Juvenil Cruceñista (UJC).

"Son un brazo operativo que permitió al actual Gobierno de facto tomar el poder y al cual ayudan a conservarlo atacando a sectores sociales movilizados que piden elecciones nacionales. Se extienden en el país es con el denominativo de 'Resistencia' añadiendo los adjetivos de juvenil y el de la región donde quieren instalarlos", explica Nogales.

La más antigua de esas formaciones es la UJC —fundada en 1957—, que actuó con fuerza en el intento de golpe de Estado del 2008, "una organización paramilitar de la oligarquía boliviana, racista, separatista y anticomunista", como la describe el periodista Nicolás Lantos en una investigación.

Aquel intento del 2008 tuvo entre sus principales dirigentes a Branko Marinkovic, empresario cruceño, que huyó del país luego del fracaso de ese plan, y su involucramiento en una operación para asesinar a Evo Morales en la cual estaban implicados cinco europeos vinculados a grupos neonazis.

Marinkovic, que apadrinó a Camacho —formado en filas de la UJC—, fue parte de la articulación del golpe contra Morales desde el exterior, y regresó a Bolivia en enero. Fue nombrado ministro de Planificación del Gobierno de facto el miércoles 5 de agosto, dos días después de iniciarse los bloqueos y protestas.
Los golpistas
Los actores del golpe de Estado del 2019 fueron heterogéneos, pero conformaron lo que Salvatierra llama "el bloque de noviembre" articulado para el derrocamiento del Gobierno de Evo Morales.
Evo Morales reitera que se está produciendo un "nuevo golpe de Estado" en Bolivia
Los actores de ese bloque, pasado el golpe, "retornaron a sus reductos político-electorales, sin embargo, la candidatura de Jeanine Añez, quien sorprendió transgrediendo los principios de un 'Gobierno de transición', y la aventura electoral de Camacho fragmentaron aún más a la oposición al MAS".

El arco golpista anti-MAS quedó así dividido en diferentes candidaturas: Añez, Camacho, Jorge Quiroga y Carlos Mesa. De ese conjunto de actores Mesa, quien había sido el candidato principal contra Morales, es quien mantiene mayor intención de votos dentro de esos candidatos: 26,8%, según la encuesta realizada por el Centro de Estratégico Latinoamericano de Geopolítica de julio. Arce, en cambio, tiene 41,9% de intención de voto.

El ingreso de Marinkovic al Gobierno de facto podría significar una posible unidad entre Añez y el sector encabezado por Camacho, aunque discursivamente mantenga posiciones críticas contra ella y Murillo. Camacho, ante los bloqueos, volvió a desplegar grupos armados, como anunció y reivindicó luego en sus mismas redes sociales.

Luis Fernando Camacho
@LuisFerCamachoV

GOBIERNO NECESITA UN PSICÓLOGO, no sabe cuál es el lado correcto: Por un lado ataca a quienes queremos revertir los bloqueos, y por otro “dialoga” con los masistas criminales que impiden el paso de oxígeno. Un gobierno sin rumbo que TIEMBLA ante los bloqueos del MAS.

​Pero tanto Añez, como Camacho, Mesa, y el arco golpista tienen dos puntos centrales de acuerdo: impedir que vuelva el MAS al Gobierno y el modelo económico impuesto luego del derrocamiento de Evo:

"Lo que une a todas estas fracciones es su acuerdo implícito de imponer una agenda económica neoliberal plasmada en el Decreto Supremo 4272 que establece la reducción del Estado en la economía, la privatización de empresas estatales, reducción del gasto público, reducción y precarización del empleo", analiza Nogales.

La escalada de la crisis
El cabildo realizado el martes 11 de agosto al mediodía en la ciudad de El Alto ratificó la exigencia de la renuncia de Añez. El pedido, que se extiende por varios sectores y protestas es, sin embargo, complejo en sus consecuencias políticas.
"Si vamos a ir por derrocar a este Gobierno, como dicen los compañeros, 'fuera Añez', ¿qué gobierno va a entrar? Creo que esta reflexión hay que hacerla, lo más rápido, derrocar a Añez implicaría un nuevo gobierno transitorio que tendría que convocar a nuevas elecciones, y, por lo tanto, eso implicaría un período más largo de incertidumbre hasta tener un gobierno democrática y legítimamente elegido", afirmó Arce.

El llamado de reflexión de Arce se dirigió a quienes encabezan las protestas. Las mismas, donde participa la COB, el Pacto de Unidad, y diferentes sectores movilizados, no están siendo dirigidas por el MAS.

Morales convocó el 10 de agosto "a dirigentes y pueblo movilizado" a considerar una propuesta borrador de Acta de Entendimiento, "trabajada por organizaciones sociales y el TSE, con la Organización de Naciones Unidas como testigo, "para que el 18 de octubre sea, con ley, fecha definitiva, impostergable e inamovible de elecciones".

Evo Morales Ayma
@evoespueblo

·10 ago.
Convoco a dirigentes sociales y pueblo movilizado a considerar propuesta borrador de Acta de Entendimiento trabajada por organizaciones sociales y
@TSEBolivia, con ONU como testigo, para que el 18 de octubre sea, con ley, fecha definitiva, impostergable e inamovible de elecciones

    

​La apuesta, en este momento crítico, es, por parte del MAS, lograr un acuerdo con garantías respetadas, y evitar una escalada aún mayor que pueda llevar a más enfrentamientos armados civiles, así como a nuevas masacres por parte del Gobierno de facto con las fuerzas policiales y militares, como sucedió en noviembre.

Existe otro escenario en juego, también denunciado por Arce y Morales: un plan de "autogolpe militar para perpetrarse en el poder sobrepasando el orden constitucional". ¿Qué acuerdos existen dentro de las fracciones militares para encabezar una acción de esta naturaleza? ¿Qué respaldo tendría por parte de la embajada norteamericana? ¿O está siendo gestado desde la embajada?
El 10 de agosto por la noche, en un programa en el canal estadounidense CNN, el presentador Fernando Del Rincón, además de alabar a los grupos armados de la derecha, exhortó a Murillo a desplegar a los militares a las calles a poner orden, ya que los bloqueos serían "un crimen de guerra". Allí fue cuando Murillo afirmó que "meter bala sería lo políticamente correcto" y que tenía las "horas contadas" para "evitar una guerra civil".

Por el momento la escalada no se detiene. ¿Podría detenerla una decisión del TSE de adelantar las elecciones y poner una fecha anterior al 18 de octubre? Dos vocales de la institución plantearon el martes 11 la necesidad de reconsiderar la fecha en vista de "los acontecimientos actuales de conflictividad social que tienden a agravarse cada día".

El lunes 10 la Fiscalía anunció haber aceptado las denuncias contra Morales, Arce, Choquehuanca y Huarachi para investigarlos por terrorismo. El intento de lograr elecciones con garantías se enfrenta no solamente a las postergaciones, sino también a las persecuciones e intentos de proscripción.

El continente y el mundo asisten al intento de un golpe de Estado de mantenerse en el poder político. Como en los días del derrocamiento muchos de los grandes medios oscilan entre mirar hacia otra parte, desconocer la dimensión golpista de Añez y equiparar actores, o nuevamente, como CNN, apoyar abiertamente a los golpistas. Algo similar ocurre a nivel diplomático.


jueves, 6 de agosto de 2020

75 años: ¡EE. UU. Destruye a Hiroshima eliminando a más de 100.000 seres humanos con una bomba atómica!


Por Johnny Punish

Hoy es el 75 aniversario del ataque con bomba atómica de Hiroshima en Japón por parte de los Estados Unidos de América; Un ataque que vaporizó y eliminó a más de 100,000 personas. No hay nada que celebrar aquí. Sin embargo, vale la pena mencionarlo porque este horrible ataque y el de Nagasaki dos días después cambiaron el mundo para siempre. Realmente NUNCA debemos olvidar lo que los humanos somos capaces de ...

De hecho, hace solo 2 días, en Beirut, Líbano, hubo una gran explosión 1/6 de la fuerza de Hiroshima. Hasta ahora, los informes dicen que hirió a 5000, matando a más de 200 con más del 80% de la ciudad dañada. Oficiales selectos del gobierno anunciaron de inmediato que eran fuegos artificiales. Luego se cambió a 2700 toneladas de nitrato de amonio. Pero ahora, sin evidencia presentada de Nitrato, muchos expertos dicen que esto pudo haber sido un pequeño ataque táctico nuclear contra el gobierno libanés controlado por Hezbollah con el objetivo de destruir a Hezbollah de una vez por todas. VT está trabajando en esto ahora mismo para presentar toda la evidencia.

Pero la pregunta está ahí afuera y se hace. ¿Algo como Hiroshima acaba de suceder nuevamente? ¿Somos humanos todavía NO evolucionamos lo suficiente como para detener esto?
Beirut - agosto 2020

Este es demasiado temprano para llamar ahora, así que estad atentos. Pero el punto es ... los humanos son horribles. Sí, Ghengis Ghan puede asesinar a millones, Hitler puede gastar millones. Y Estados Unidos puede lanzar bombas y asesinar a cientos de miles. Sí, podemos y hacemos.

Pero el enfoque de hoy está en Hiroshima.
Ahora podría entrar en todos los aspectos tácticos históricos de este despreciable ataque e incluso defender su necesidad, o al menos darle la línea oficial de EE. UU. Sobre por qué era necesario. Pero yo no lo haré. En cambio, el artículo de hoy es para los Hibakusha . ¿Qué es lo que dices? Bueno, los sobrevivientes de los bombardeos se llaman Hibakusha (被 爆 者, una palabra japonesa que se traduce literalmente como "personas afectadas por la explosión". Ellos son los sobrevivientes.

6 de agosto de 1945 - EE. UU. Lanza una bomba sobre Hiroshima, Japón

Hibakusha
El gobierno japonés ha reconocido a unas 650,000 personas como Hibakusha.

Al 31 de marzo de 2019, 145,844 todavía estaban vivos, principalmente en Japón. El gobierno de Japón reconoce que alrededor del uno por ciento de estos tienen enfermedades causadas por la radiación.

Los monumentos en Hiroshima y Nagasaki contienen listas de los nombres de los Hibakusha que se sabe que murieron desde los bombardeos. Actualizado anualmente en los aniversarios de los bombardeos, a partir de agosto de 2019, los memoriales registran los nombres de más de 500,000 Hibakusha; 319,186 en Hiroshima y 182,601 en Nagasaki.

Si hablan sobre sus antecedentes, Hibakusha y sus hijos fueron (y aún son) víctimas de discriminación y exclusión basadas en el miedo cuando se trata de perspectivas de matrimonio o trabajo debido a la ignorancia pública sobre las consecuencias de la enfermedad por radiación o las bajas dosis que la mayoría de los que recibieron fueron menos que una radiografía de diagnóstico de rutina, sin embargo, gran parte del público persiste con la creencia de que los Hibakusha tienen alguna enfermedad hereditaria o incluso contagiosa.

Esto a pesar del hecho de que no se encontró un aumento estadísticamente demostrable de defectos de nacimiento / malformaciones congénitas entre los niños concebidos más tarde nacidos de sobrevivientes de las armas nucleares utilizadas en Hiroshima y Nagasaki, o de hecho se ha encontrado en los hijos concebidos más tarde de sobrevivientes de cáncer que había recibido previamente radioterapia.

Las mujeres sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, que podían concebir, que estuvieron expuestas a cantidades sustanciales de radiación, continuaron y tuvieron hijos sin una mayor incidencia de anomalías / defectos de nacimiento que la tasa que se observa en el promedio japonés. Un estudio de los efectos psicológicos a largo plazo de los bombardeos en los sobrevivientes encontró que incluso 17–20 años después de que ocurrieron los bombardeos, los sobrevivientes mostraron una mayor prevalencia de síntomas de ansiedad y somatización.

Una hibakusha de Hiroshima, quemaduras nucleares sintomáticas; El patrón en su piel es del kimono que llevaba puesto en el momento del destello.

Sobrevivientes dobles
Quizás hasta 200 personas de Hiroshima buscaron refugio en Nagasaki. El documental de 2006 Twice Survived: The Doubly Atomic Bombed of Hiroshima and Nagasaki documentó 165 nijū hibakusha (literalmente, personas afectadas por una doble explosión), nueve de los cuales afirmaron estar en la zona de explosión en ambas ciudades.

El 24 de marzo de 2009, el gobierno japonés reconoció oficialmente a Tsutomu Yamaguchi como una doble hibakusha. Se confirmó que estaba a 3 km (1,9 millas) de la zona cero en Hiroshima en un viaje de negocios cuando la bomba fue detonada. Fue gravemente quemado en su lado izquierdo y pasó la noche en Hiroshima. Llegó a su ciudad natal de Nagasaki el 8 de agosto, un día antes del atentado, y estuvo expuesto a la radiación residual mientras buscaba a sus familiares. Fue el primer sobreviviente oficialmente reconocido de ambos bombardeos. Murió el 4 de enero de 2010, a la edad de 93 años, después de una batalla contra el cáncer de estómago.

Sobrevivientes coreanos
Durante la guerra, Japón trajo hasta 670,000 reclutas coreanos a Japón para trabajar como trabajo forzado. Aproximadamente 5,000–8,000 coreanos fueron asesinados en Hiroshima y otros 1,500–2,000 murieron en Nagasaki.

Durante muchos años, los sobrevivientes coreanos tuvieron dificultades para luchar por el mismo reconocimiento que Hibakusha que se otorga a todos los sobrevivientes japoneses, una situación que resultó en la negación de los beneficios de salud gratuitos para ellos en Japón. La mayoría de los problemas finalmente se abordaron en 2008 mediante demandas judiciales.

Vista panorámica del monumento que marca el hipocentro, o zona cero, de la explosión de la bomba atómica sobre Nagasaki

Sobrevivientes japoneses-estadounidenses
Era una práctica común antes de la guerra que los estadounidenses Issei , o inmigrantes de primera generación, enviaran a sus hijos a Japón a estudiar o visitar a sus familiares en viajes prolongados. Más japoneses emigraron a los Estados Unidos desde Hiroshima que desde cualquier otra prefectura, y Nagasaki también envió una gran cantidad de inmigrantes a Hawai y al continente. Por lo tanto, había una población considerable de Nisei y Kibei nacidos en Estados Unidos que vivían en las ciudades de origen de sus padres de Hiroshima y Nagasaki en el momento de los bombardeos atómicos. El número real de japoneses estadounidenses se desconoce el impacto de los bombardeos, aunque se estima que aproximadamente 11,000 solo en la ciudad de Hiroshima, pero se sabe que unos 3,000 sobrevivieron y regresaron a los EE. UU. después de la guerra.

El segundo grupo de hibakusha contado entre los sobrevivientes japoneses estadounidenses son los que llegaron a los EE. UU. En una ola posterior de inmigración japonesa durante los años 1950 y 1960. La mayoría de este grupo nació en Japón y emigró a los Estados Unidos en busca de oportunidades educativas y laborales que eran escasas en el Japón de la posguerra. Muchas eran "novias de guerra", o mujeres japonesas que se habían casado con hombres estadounidenses relacionados con la ocupación de Japón por el ejército estadounidense.

A partir de 2014, hay alrededor de 1,000 hibakusha japoneses estadounidenses registrados que viven en los Estados Unidos. Reciben apoyo monetario del gobierno japonés y chequeos médicos bianuales con médicos de Hiroshima y Nagasaki familiarizados con las preocupaciones particulares de los sobrevivientes de las bombas atómicas. El gobierno de los Estados Unidos no brinda apoyo a los hibakusha japoneses estadounidenses .

Otros sobrevivientes extranjeros
Mientras que un ciudadano de la Commonwealth británica y siete prisioneros de guerra holandeses (se conocen dos nombres) murieron en el bombardeo de Nagasaki, al menos dos prisioneros de guerra supuestamente murieron en la posguerra por un cáncer que se cree que fue causado por la bomba atómica. Un prisionero de guerra estadounidense, Joe Kieyoomia , era un navajo en Nagasaki en el momento del bombardeo, pero sobrevivió, según se informa, protegido de los efectos de la bomba por los muros de hormigón de su celda.

Terumi Tanaka, hibakusha de Nagasaki, cuenta a los jóvenes sobre su experiencia y muestra imágenes. Edificio de la Agencia Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas en Viena, durante el NPT PrepCom 2007.

Discriminación
Hibakusha y sus hijos fueron (y siguen siendo) víctimas de discriminación severa en lo que respecta a las perspectivas de matrimonio o trabajo [27] debido a la ignorancia pública sobre las consecuencias de la enfermedad por radiación, y gran parte del público cree que es hereditario o incluso contagioso. . [28] [29] Esto a pesar del hecho de que no se encontró un aumento estadísticamente demostrable de defectos congénitos / malformaciones congénitas entre los niños concebidos más tarde nacidos de sobrevivientes de las armas nucleares utilizadas en Hiroshima y Nagasaki, o encontrado en los hijos concebidos más tarde de sobrevivientes de cáncer que habían recibido previamente radioterapia. Las mujeres sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, que podrían concebir, que estuvieron expuestas a cantidades sustanciales de radiación,

El libro de Studs Terkel, The Good War, incluye una conversación con dos Hibakusha. La posdata observa:

Existe una considerable discriminación en Japón contra los hibakusha. Con frecuencia se extiende también hacia sus hijos: tanto social como económicamente. "No solo a Hibakusha, sino a sus hijos, se les niega el empleo", dice el Sr. Kito.

"Hay muchos entre ellos que no quieren que se sepa que son hibakusha". - Studs Terkel (1984), La buena guerra.

Una fotografía de las lesiones en la espalda de Sumiteru Taniguchi tomadas en enero de 1946 por un fotógrafo de la Marina de los EE. UU.

La Confederación de Organizaciones de Sufrientes de Bombas A y H de Japón (日本 被 団 協, Nihon Hidankyō) es un grupo formado por hibakusha en 1956 con el objetivo de presionar al gobierno japonés para mejorar el apoyo de las víctimas y presionar a los gobiernos para la abolición de la energía nuclear. armas

Algunas estimaciones indican que 140,000 personas en Hiroshima (38.9% de la población) y 70,000 personas en Nagasaki (28.0% de la población) murieron en 1945, pero cuántas murieron inmediatamente como resultado de la exposición a la explosión, el calor o debido a radiación, es desconocida. Un informe de la Comisión de Accidentes con Bomba Atómica (ABCC) analiza a 6.882 personas examinadas en Hiroshima, y ​​6.621 personas examinadas en Nagasaki, que se encontraban en gran parte a 2000 metros del hipocentro, que sufrieron lesiones por la explosión y el calor, pero murieron a causa de complicaciones frecuentemente agravadas por la radiación aguda. síndrome (ARS), todo dentro de unos 20-30 días.

Setsuko Thurlow, activista de paz antinuclear japonés-canadiense y embajador y orador principal para la recepción del Premio Nobel de la Paz de ICAN, 27 de octubre de 2017

En los raros casos de supervivencia de las personas que estaban en el útero en el momento del bombardeo y que aún estaban lo suficientemente cerca como para exponerse a 0,57 Gy o menos, no se encontraron diferencias en sus capacidades cognitivas, lo que sugiere una dosis umbral para embarazos por debajo de los cuales no surgen problemas que limiten la vida. En aproximadamente 50 niños que sobrevivieron al proceso de gestación y estuvieron expuestos a más de esta dosis, colocándolos a unos 1000 metros del hipocentro, se observó microcefalia; Este es el único problema de defecto de nacimiento elevado observado en el Hibakusha, que ocurre en aproximadamente 50 individuos dentro del útero que se encontraban a menos de 1000 metros de los bombardeos.

De una manera que depende de su distancia del hipocentro, en el Estudio de duración de vida de 1987, realizado por la Radiation Effects Research Foundation, se observó un exceso estadístico de 507 cánceres, de letalidad indefinida, en 79.972 Hibakusha que todavía vivían entre 1958 y 19 1987 y quien participó en el estudio.

Un estudio epidemiológico realizado por el RERF estima que de 1950 a 2000, el 46% de las muertes por leucemia y el 11% de los cánceres sólidos, de letalidad no especificada, podrían deberse a la radiación de las bombas, con un exceso estadístico estimado en 200 muertes por leucemia y 1.700 cánceres sólidos de letalidad no declarada.


BIOGRAFÍA

Johnny Punish es escritor, activista ciudadano global, visionario, músico, artista, artista, empresario, inversionista, entrenador de vida y columnista sindicado.

Punish fue educado en la Universidad de Nevada Las Vegas (1980-81) y la Universidad Estatal de California Fullerton (1981-1984) con estudios en contabilidad y negocios. Antes de que se inventaran los "internets", él era dueño y dirigía (5) periódicos nacionales de EE. UU.

Tiene más de 100 canciones originales escritas. También graba y produce música. Miembro de ASCAP, Punish tiene varias canciones ubicadas en largometrajes. Su música se promociona en todo el mundo y se reproduce en todas las redes digitales y radio en red.


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