jueves, 11 de enero de 2018

Rusia y China, al rescate de Venezuela

Vicky Peláez

Fracasada la espiral de la violencia, auspiciada por EEUU y dirigida por la oposición nacional, Venezuela ha entrado en un ciclo de estabilidad política y social por primera vez desde que Nicolás Maduro fue elegido como presidente legítimo de la República Bolivariana en 2013.

"Los pueblos oprimidos pueden liberarse solo a través de la lucha. Esta es una verdad simple y clara confirmada por la historia" (Kim Il-sung, 1912-1994)

El orden impuesto por la Asamblea Nacional Constituyente y la elección de los gobernadores fueron decisivos. A la vez, el intento de EEUU de ahogarlo financieramente declarando al país en default selectivo, que lo iba convertir en un paria financiero, fue neutralizado por la ayuda decisiva de Rusia y el apoyo de China.
Según el politólogo y economista venezolano Andrés Giussepe, después de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente del 30 de julio pasado y las elecciones de gobernadores del 15 de octubre, "los partidos tradicionales ahora no deciden la vida republicana en Venezuela, hoy es el poder popular quien la decide. Esos dos procesos electorales realizados en menos de tres meses han expresado con mucha fuerza que los venezolanos no queremos más violencia, terrorismo guarimbero, ni guerra económica que inducen la inflación, ni mucho menos las amenazas y sanciones del Imperio del Norte".
Sin embargo, la obsesión de la Casa Blanca y su presidente de turno, Donald Trump, por adueñarse de los 600.000 millones de barriles de petróleo venezolano, ofusca a los líderes norteamericanos su capacidad de razonar y no darse cuenta de que las sanciones económicas y financieras no han producido los efectos programados por sus estrategas en Venezuela.
El hecho de no poder ponerlos de rodillas enceguece aún más a Trump y a sus aliados de la OTAN, que tratan de inventar nuevas sanciones económicas y financieras para 'hacer chillar' la economía del país y ahogar el esfuerzo del pueblo para sostener las conquistas sociales logradas en los últimos 16 años.
El 25 de agosto pasado, el secretario del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, anunció una nueva orden ejecutiva de Donald Trump, promulgada a pedido de la oposición venezolana, dirigida a vetar el financiamiento necesario de los bonos que Venezuela ha emitido y que tiene que pagar y que iba a colocar en el mercado internacional.
Para justificar esta medida, Mnuchin declaró que "la acción impuesta contra Caracas está dirigida a la prohibición de acceso de Venezuela a los mercados de deuda y equidad de EEUU. Así no van a poder sacar ventajas del sistema financiero de Washington para destruir la economía venezolana. Estas medidas también van a minar la capacidad de Maduro de pagar a los partidos y simpatizantes del Gobierno y va a aumentar presión sobre Caracas para que abandone su desastroso camino".
Casi inmediatamente, las agencias calificadoras de riesgo financiero Fitch Raiting y Standard & Poor's rebajaron la nota de la deuda de Venezuela. Fitch la bajó de la categoría CC a C, casi la más baja en la escala, y Standard & Poor's la bajó de CCC a CC. El pretexto oficial para estas acciones, según las agencias, fue la decisión del Gobierno bolivariano de renegociar sus obligaciones de la deuda externa soberana.
Los organismos calificadores alertaron en seguida a los poseedores de bonos de Venezuela de la probabilidad de suspensión de pagos por parte de Caracas. Generalmente, las transnacionales financieras se guían por las calificaciones de estas agencias y tener la nota de la deuda CCC, CC o C significa un serio riesgo para la compra de la deuda de un país incluido en esta categoría.
A la vez, las agencias calificadoras Fitch, S&P y Moody's están en manos de las familias multimillonarias de los Goldman Sachs, Rockefeller, Rothschild, Wilbur, Wallenberg, Moses, los que en realidad toman decisiones respecto a un país determinado y transmiten sus órdenes a las agencias calificadoras y a las ocho corporaciones financieras más importantes de Estados Unidos, como JP Morgan Chase, The Bank of New York Mellon, Morgan Stanley, Wells Fargo & Company, Godman Sachs, Citigroup, Bank of America y State Street Corporation.
La calificación de la situación financiera de cada país se establece en realidad en la 'familia' y se toma la decisión de acuerdo a los intereses geopolíticos y geoeconómicos de los miembros de este círculo de los más poderosos y ricos del planeta.
Así, para estrangular la economía del país con la mayor reserva petrolera del planeta, Venezuela, se tomó la decisión de declarar la nación en 'default parcial' (incumplimiento de la obligación de pagar estipulada en el acuerdo o contrato de préstamo). El término 'parcial' se refería al atraso de intereses de 1.200 millones de dólares y el pago principal del bono 2017 de los Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).
En la práctica financiera, el momento en el cual se considera que el préstamo o contrato es moroso varía según el organismo o acreedor de que se trata. Colombia recibió el trato bien indulgente al atrasar uno de sus pagos; la Argentina de Macri acordó una deuda por 100 años y Ucrania no está cumpliendo con sus obligaciones con sus acreedores desde 2015. Sin embargo, las calificadoras de riesgo no dicen ni pío.
Entonces, no se trata de un problema financiero sino de una presión política que se produce a costa de manipulaciones en la mayoría de casos. Venezuela está en esta órbita. Resulta que el Gobierno de Maduro y la PDVSA cumplieron con sus obligaciones con un atraso de menos de 30 días, pero inexplicablemente el pago fue demorado más todavía, como lo explicó The U.S. Trust Co. DTC, que transfirió el pago a la proveedora de servicios financieros Euroclear. Hay que recordar que Euroclear y la compañía Clearstream controlan casi el 100% del sistema financiero global de 'compensaciones internacionales'.
La Euroclear, con sede en Bruselas, fue fundada por el banco norteamericano JP Morgan y la Clearstream con su oficina principal en Fráncfort del Meno (Alemania) es parte de Deutche Börse AG.
Para no irritar a Washington y evitar ser incluidas en la lista del Departamento de Estado como 'colaboradores de Maduro', estas compañías simplemente hacen 'perder' por un tiempo los pagos que realizan el Gobierno de Venezuela y la PDVSA, como pasó recientemente con el pago del bono PDVSA 2020 por 842 millones de dólares, que fue transmitido a tiempo pero desapareció como por magia en el sistema de Euroclear y en el de Clearstream. Todas estas manipulaciones fueron utilizadas por las agencias calificadoras para declarar al país y la PDVSA en 'default sel
Cabe decir que este 'default selectivo' es en realidad un 'default político', llevado a cabo para crear pánico entre los tenedores de bonos venezolanos y crear condiciones para los 'fondos buitres' para apoderarse de un paquete significativo de las obligaciones venezolanos, como lo pasó con Argentina en 2004.
Por el momento, Venezuela logró repeler el ataque financiero de Washington y ahora el país está más estable que antes, después de que el Gobierno de China asegurara oficialmente la "capacidad de pago" de la República Bolivariana. Además, Moscú contribuyó a refinanciar la deuda de 3.000 millones de dólares del país. También el precio de petróleo está en una subida, lo que conviene al país. Actualmente, la situación se calmó pero para el próximo año Venezuela necesitará unos 10.000 millones de dólares adicionales que seguro le otorgarán China y Rusia, también interesados en el petróleo venezolano.
El período de estabilidad política que está viviendo actualmente el país es debido a la visión pragmática del Gobierno que, con la elección de la Asamblea Nacional Constituyente y los comicios de gobernadores, ha logrado invertir los ataques de la oposición y sus guarimberos y redirigirlos contra la propia oposición.
Tanto ha cambiado la situación interna en el país que, según el periodista José Vicente (Programa José Vicente Hoy), "le iría mal a la oposición si van de nuevo a la violencia". Los opositores se dividieron y muchos se marcharon al extranjero.
Llegó el momento para que el Gobierno de Maduro ponga orden en el país y lo está haciendo con la ayuda del poder popular y las comunas reforzando los programas de salud, educación, cultura, amas de casa, pensiones. Sin embargo, la tarea más importante, según el fiscal general de la nación, Terek William Saab, es desarticular una especie de mafia que se ha apoderado de todo el territorio nacional.
El sabotaje de Protinal que enterró miles de pollos para no bajar el precio extremadamente elevado en el mercado es parte de la estrategia de esta mafia que trabaja al unísono con los intentos desestabilizadores de Washington. La promulgación de la Ley Orgánica de Precios Justos, la Ley Antimonopolios, la Ley Contra los Cambios Ilícitos, todas aprobadas por la ANC, son un paso para derrotar a los altos precios especulativos y la guerra económica en general, regular los intereses particulares y tratar de elaborar un nuevo modelo productivo para abandonar el modelo rentista.
El Gobierno de Venezuela ha desarticulado también una mafia en su empresa CITGO Petroleum Corporation, empresa refinadora de petróleo en EEUU y comercializadora de gasolina, lubricantes y petroquímicos, que aporta el 96% de divisas al país. Según los analistas, falta "limpiar la casa desde adentro y se necesita una activa participación popular, de los comités populares y de la juventud para luchar contra la especulación". Si, según Resumen Latinoamericano (17/11/2017), "la CIA está preparando jóvenes venezolanos para formar grupos paramilitares en zonas estratégicas de la Amazonía peruana con la finalidad de ingresar a Venezuela y derrocar al Gobierno de Maduro", entonces "vale la pena preparar a jóvenes bolivarianos para defender el país de los saboteadores internos", indican.
Ni la guerra económica, financiera, política, social, psicológica y, en especial, la mediática, promovida por Washington y su aliado incondicional local, representado por el sector privado oligopólico y monopólico, han podido doblegar la voluntad del pueblo venezolano de seguir su propio camino hacia la democracia y la paz.


"Agresión de EEUU a Venezuela pretende debilitar a Rusia y China"


martes, 9 de enero de 2018

El control que ejerce Estados Unidos en el mundo

Por Marcelo Colussi

Algunos años atrás, luego de los atentados contra las torres del Centro Mundial de Comercio en Nueva York en el año 2001, el gobierno estadounidense lanzó el Acta Patriótica.
El Acta Patriótica fue inicio de lo que en ese momento la administración Bush llamó “guerra total contra el terrorismo”. Así se pusieron en marcha: 1) las llamadas guerras preventivas, y 2) el control –anticonstitucional– de su propia población.
En nombre de la “defensa de la patria” se pisoteó la soberanía de todos los países del mundo, pasando por encima de la Organización de Naciones Unidas, comenzándose una serie de invasiones a países supuestamente “focos de terroristas” (en realidad: grandes reservas de petróleo, gas, agua dulce, biodiversidad o minerales estratégicos). Y en lo interno, con una política de corte fascista, se conculcaron derechos históricos de la población estadounidense, haciendo de cada ciudadano un posible objeto de espionaje sujeto eternamente a control.
En esa lógica, convirtiendo a la humanidad completa en “sospechosa”, se desarrolló la iniciativa TIA: Total Information Awareness (traducida como “Conocimiento Total de la Información”), también conocida como Terrorism Information Awareness (Conocimiento de la Información sobre el Terrorismo). El programa formó parte de la Ley de Seguridad Nacional y, tras su creación en enero de 2003, fue gestionado por la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA). Para ello la DARPA inició la adjudicación de contratos para el diseño y desarrollo de los componentes del sistema TIA en agosto del 2002, por medio de empresas contratistas. Al hacerse público el proyecto, muchas organizaciones de derechos humanos y defensa del ciudadano alzaron la voz, protestando ante esa grosera intromisión del Estado en la privacidad de cada estadounidense. Ello trajo como consecuencia que el Congreso se viera forzado a detener el programa, dejándolo de financiar. Pero poco tiempo más tarde, hacia el 2006, diversas filtraciones a la prensa informaron que el software desarrollado se había desplazado a otras agencias de espionaje, en particular la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). En otros términos, aunque no exista el proyecto TIA, sus elementos fundamentales sí son utilizados a diario por las agencias federales de control.
Años atrás todo esto parecía una idea de ciencia-ficción de un drama orwelliano; hoy día ese panóptico universal es una realidad: sistemas de control absoluto de la población planetaria. Ese control tiene dos vías: por un lado, las empresas disponen de toda la información necesaria para afinar sus estrategias de mercadeo (¿qué le gusta a cada persona?, ¿qué necesita?, ¿cuáles son sus debilidades?, ¿qué compra habitualmente?, ¿qué ofrecerle?). Por otro, las agencias gubernamentales de espionaje pueden examinar todos los datos de la vida de cada ciudadano, estableciendo el grado de “peligrosidad” que representa para el sistema.
El engendro surgido con la administración Bush se concreta con otro nombre, pero con similares objetivos. El mismo complementa –y supera con creces– la Red Echelon (compleja trama de espionaje mantenida igualmente por los Estados Unidos y algunos de sus socios, consistente en un tejido de antenas, estaciones de escucha, radares y satélites, apoyados por submarinos y aviones espía, unidos todos a través de bases terrestres, y cuyo objetivo es controlar todo tipo de comunicaciones mundiales, entre las que se encuentran correos electrónicos, envíos de fax, comunicaciones por cable, por satélite, transmisiones radiales, conversaciones telefónicas).
El dispositivo en cuestión permite a Washington mantener un espionaje total, continuo y avasallador no sólo de las comunicaciones –parte medular de lo que desea controlar, y que de hecho ya está haciendo– sino también de las transacciones financieras, los registros de vuelo, las declaraciones de impuestos, la venta de paquetes accionarios, los movimientos de tarjetas de crédito, los archivos médicos de la población mundial. En definitiva: una forma de control absoluto de cada ser humano sobre la faz del planeta; control que se ejerce no sólo sobre sus comunicaciones sino –esto es lo aterradoramente novedoso que comenzó a desarrollarse con TIA– sobre sus características biométricas (el tramado del iris, las huellas dactilares, la voz), todo lo cual permite un monumental banco de datos universales que posibilita a los agentes de inteligencia buscar y hallar por satélite a una persona en cualquier lugar del mundo y con una velocidad pasmosa.
Rápidamente explicado, estos sistemas del que TIA fue el precursor –desarrollado en ese entonces por el Comando de Inteligencia Naval de los Estados Unidos– consisten en una combinación de tecnologías de punta del campo de la informática (entre las que se cuenta una monumental base de datos que permite almacenar información personal de los 7.500 millones de habitantes actuales del planeta, incluyendo videos, fotos y parámetros biométricos de cada ingresado al programa), con la capacidad de localización por satélite e identificación de seres humanos a distancia por medio de las características biométricas almacenadas.
Apoyan y complementan la iniciativa un traductor universal, que puede convertir instantáneamente en texto una grabación de voz, capaz de intervenir conversaciones telefónicas en cualquier parte del mundo, así como un sistema para “interpretar” las relaciones entre distintos sucesos aislados o que, aparentemente no tienen conexión. Éste detecta patrones comunes en la actividad de diversas personas, grupos, empresas, movimientos financieros, viajes, compras; es decir: cualquier movimiento que se quiera investigar.
Las explosivas declaraciones que hiciera tiempo atrás el ex espía estadounidense Edward Snowden (¿arrepentido?) permiten ver que los programas diseñados hace más de una década en la administración Bush, hoy día son una realidad, no importando qué partido gobierne en la Casa Blanca. Según aseguró el ahora ex agente, el programa de la NSA no se limita a la recolección de datos sobre la inteligencia extranjera, sino que también actúa sobre todas las comunicaciones que transitan dentro de Estados Unidos. En ese sentido, el programa PRISM es la más brillante creación del espionaje de Washington. Todos, absolutamente todos estamos controlados, vigilados, espiados.
El centro de operaciones principal para la vigilancia digital está en el Estado de Utah, cerca de la pequeña ciudad de Bluffdale, en el condado de Salt Lake. En un artículo publicado por James Bradford en el Wired Magazine en marzo de 2012 se reveló que la obra, de 2.000 millones de dólares de costo, funciona como mega-almacén de información digital de la Agencia de Seguridad Nacional. El centro cuenta con la capacidad más grande concebida para almacenar datos de vigilancia electrónica de todas partes del mundo: la unidad de capacidad para guardar esa información se mide en cientos de exabytes (cada uno equivalente a más de mil millones de gigabytes). El centro de espionaje utiliza la energía eléctrica de la pequeña ciudad vecina para tener los servidores en marcha y millones de litros de agua para mantenerlos frescos. Alrededor del perímetro de la construcción una serie de sensores de detección de intrusos brinda la seguridad necesaria para trabajar tranquilos, apoyados por guardias armados. La NSA no lo niega; por el contrario, llamándolo Centro de Datos de la Comunidad de Seguridad Cibernética Iniciativa Nacional Integral, afirma que ayuda a proteger las redes civiles de los ataques cibernéticos. Sin embargo, esto no es competencia de la Agencia de Seguridad Nacional. De hecho, en su investigación Bradford afirma que el centro se utiliza para albergar una increíble cantidad de datos interceptados, tomados dentro y fuera de los Estados Unidos. En ello, las llamadas redes sociales (Facebook, Twitter) son pieza especialmente importante.
Con las revelaciones de Edward Snowden, el tamaño y la monumental capacidad del centro de datos de Utah toman sentido. Los documentos filtrados por el ex agente detallan, entre otras cosas, un programa integral denominado PRISM, que absorbe grandes cantidades de información personal de las empresas de telecomunicaciones y de internet como Google, Apple y Verizon, combinándolos en una base de datos única. Snowden afirmó, en una entrevista con el diario británico The Guardian, que la base de datos PRISM permite vigilar y espiar a quienquiera en cualquier parte del mundo. La privacidad personal desaparece así: todos somos sospechosos potenciales, todos estamos observados. El panóptico ya no es algo de ciencia ficción: está aquí, vigilándonos.
Pareciera, entonces, que no hay nada que hacer. ¡Pero no es así! Por más controles que se pongan, la injusticia lleva a la reacción, a la acción revolucionaria transformadora. ¡Y las injusticias no han terminado! Por tanto, la acción revolucionaria sigue siendo válida.


lunes, 1 de enero de 2018

Las milicias chiitas de Irak enfrentan un futuro incierto ante la exigencia de deponer las armas

Los grupos de resistencia chiita hicieron una aportación considerable a la reciente victoria sobre el yihadismo y ahora se ven en una encrucijada.
Una colección de armas y equipos del EI en el acuartelamiento de las Fuerzas de Movilización Popular



Componentes de bombas, cinturones de la muerte, morteros caseros y espadas, las mismas que el Estado Islámicoutilizó para sus macabras decapitaciones públicas, son solo algunas de las armas que las milicias chiitas Irak confiscaron al Estado Islámico, y que ahora custodian en un macabro almacén. Este improvisado 'museo' de la reciente guerra aún está cerrado al público, pero abrió sus puertas para un equipo de RT.
Todo el material que los terroristas utilizaron para mutilar y matar a miles de personas se ha conservado porque todavía puede servir de prueba de los múltiples crímenes perpetrados por los yihadistas durante los últimos cuatro años. Este material incluye tanto armas de distintas clases como aparatos y objetos diversos: teléfonos móviles, matrículas de todoterrenos, drones...
Una colección de celulares, matrículas y equipo especial de los terroristas
Decenas de miles de chiitas de Irak se alistaron a las Fuerzas de Movilización Popular respondiendo a una 'fatua' (llamamiento) que emitió el ayatolá iraquí Ali al Sistani, y que en 2014 propició un auténtico levantamiento popular contra los sectarios y extremistas. Esta fuerza gubernamental reunió hasta 100.000 combatientes, que iniciaron una auténtica una yihad contra los yihadistas y desempeñaron un papel clave en la derrota del EI.
Pagarles, darles las gracias y mandarlos a casa
Ahora, el futuro de las milicias chiitas, así como el reconocimiento de sus méritos en la lucha contra el EI, están en entredicho. Los aliados estadounidenses de Bagdad se muestran preocupados por su existencia e incluso han pedido a los milicianos que "vuelvan a sus casas". Algunos grupos que dicen defender los derechos humanos acusan a las milicias de llevar a cabo saqueos en las zonas donde están estacionadas.
Los morteros, cañones y otras armas de fuego caseras / RT
Las participación de los milicianos fue valiosísima, afirma el diputado Hamid al Mutlak, de la gobernación de Al Anbar, en declaraciones a RT. "Hicieron un gran sacrificio, pero ahora deben entregar las armas. Es la ley del país". En su opinión, las autoridades deberían remunerarlos por su aportación y agradecerles el papel que tuvieron en la derrota del EI, pero a cambio las Fuerzas de Movilización Popular deberían desarmarse.

El peligro de los aliados
Sin embargo, la entrega de las armas no sucede porque los dirigentes de la milicia consideran que todavía existen para su pueblo peligros provenientes de los terroristas que siguen en activo de manera clandestina, así como de los países vecinos y de los actuales aliados.
"Conocemos muy bien a los estadounidenses, a ellos les interesa todo, ya sea el Gobierno de Irak o el EI. Miren qué les hicieron a los kurdos: los animaron a realizar un referéndum y en el último momento revocaron su respaldo", dijo el mayor general Ali Hamdani, quien encabezó un batallón de las milicias chiitas. "No queremos recibir órdenes de los estadounidenses".
Sin embargo, el ayatolá Al Sistani, quien llamó a los chiitas a la lucha, cree que los grupos paramilitares podrían formar parte de los cuerpos de seguridad estatales. Todas las armas utilizadas en el conflicto, en su opinión, pasarían de esta forma bajo el control de Estado, lo que ayudaría a reducir el caos que ha vivido Irak en el último lustro.

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL COSTE DE LA GUERRA PARA EL CONTRIBUYENTE ESTADOUNIDENSE DESDE EL 9/11 QUE REALMENTE ES TRES VECES LA ESTIMACIÓN DEL PENTÁGONO

POR JACK MOORE EN 11/08/17 EN 13:09 

Lo que no te cuentan sobre los "rebeldes" en Siria


Los orígenes del Estado islámico - Documental


El ejército de Estados Unidos ha gastado más de $ 5.6 billones de dólares en los conflictos desde el año 2001, más de tres veces la estimación real del Pentágono, según un nuevo estudio.

El Departamento de Defensa informó a principios de este año que había gastado alrededor de $ 1,5 billones de dólares en los conflictos, incluyendo poner las tropas que ponen en el terreno en Irak y Afganistán, los ataques aéreos en Siria e Irak para luchar contra el grupo Estado Islámico militante (ISIS) y una campaña de aviones no tripulados y redadas contra extremistas en Pakistán.

Pero esa cifra parece subestimar el costo real de la guerra para el contribuyente estadounidense, al menos según el Instituto Watson de Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Brown. Se precisa el coste total de $ 5.6 mil millones, o $ 23.000 por contribuyente.

Estimación inicial del Pentágono estimó el costo de los contribuyentes en $ 7,740 por persona para los conflictos desde los nacidos-Al-Qaeda ataques del 9/11 en Nueva York en los que murieron casi 3.000 personas.

“Los costos de guerra son más de lo que gastamos en un año en lo que se conoce por el lado de la punta de la lanza”, el autor del estudio, Neta Crawford, dijo al Wall Street Journal , que informó por primera vez sus conclusiones.

“Hay toda clase de otros costes detrás de la lanza, y hay consecuencias de su uso, que necesitamos para incluir”.

Una imagen tomada el 9 de julio muestra nube de humo tras un ataque aéreo de las fuerzas de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos dirigidas al grupo Estado Islámico (ISIS) en Mosul, Irak.AHMAD AL-RUBAYE / AFP / GETTY
El estudio examina no sólo el dinero gastado por el Pentágono, sino también el Departamento de Estado, el Departamento de Asuntos de Veteranos y el Departamento de Seguridad Nacional, por los recursos dedicados a la “guerra contra el terrorismo”.
Los costos totales incluyen el apoyo financiero a los aliados en la lucha contra los grupos extremistas, sobre todo de Europa del Este, como Croacia, Georgia, Hungría, Polonia y Rumania, y un billón de dólares adicionales para el cuidado de los veteranos que pueden haber recibido lesiones en el conflictos.
Los EE.UU. han pasado 16 años en Afganistán, un conflicto que se va a continuar con el presidente Donald Trump anunciar en septiembre una expansión de la presencia militar de Estados Unidos allí para combatir a los talibanes e ISIS.
Los EE.UU. se retiró de Irak en 2011, después de una década de ocupación, pero ha dejado de apoyar y asesorar a las tropas de Bagdad. La fuerza aérea de Estados Unidos ha dado lugar a una coalición de fuerzas internacionales para llevar a cabo ataques aéreos contra ISIS y luchar hacia atrás grandes extensiones de territorio del grupo en Irak occidental y septentrional.
Sin embargo, el estudio no tiene en cuenta la asistencia militar estadounidense fuera de estos países en contra de ISIS, como Túnez, Filipinas o Egipto. 


Fuente: http://www.newsweek.com/how-many-trillions-war-has-cost-us-taxpayer-911-attacks-705041?yptr=yahoo

Nota: los vídeos son de autorias del editor.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

¿Vientos de cambio?: Lo que pretende Arabia Saudita con reformas internas y conflictos en el golfo

Riad está sumido en una oleada de reformas internas y a la par aumenta sus ataques con países vecinos.
Príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed ben Salmán, el 9 de noviembre de 2017.

Arabia Saudita ha acaparado en las últimas semanas la atención de la prensa y gobiernos de todo el mundo, cuando inició una campaña anticorrupción, mediante la cual se ha detenido y encarcelado a más de 200 personas, entre príncipes, ministros y exministros, por un supuesto fraude que sobrepasa los 100.000 millones de dólares.
Esta es una de las últimas acciones que el príncipe heredero, Mohamed ben Salmán, ha realizado en su afán por convertir a Arabia Saudita en un Estado "moderno".
Pero, ¿qué es lo que pasa realmente en Arabia Saudita? ¿Esconde algo ese plan anticorrupción? ¿Hay alguna mano extranjera detrás de estas acciones? ¿Seguirá Riad con los conflictos abiertos en Oriente Medio?
El trono en disputa
Mohamed ben Salmán, de 32 años, fue nombrado por su padre, el rey Salmán ben Abdulaziz, príncipe heredero en junio pasado, sustituyendo así a su primo Mohammed ben Nayef, de 57 años.
"Bajo ese disfraz de lucha contra la corrupción se ha iniciado todo este proceso de persecución, encarcelamientos"Basem Tajeldine, analista internacional
Ben Salmán también ostenta, desde 2015, los cargos de asistente segundo al primer ministro y ministro de Defensa, jefe de la Corte Real de la Casa de Saúd y presidente del Consejo para Asuntos de Economía y Desarrollo.
El analista internacional Basem Tajeldine, define la última acción del príncipe como "una mampara", "un disfraz" que busca tapar las verdaderas contradicciones y problemas internos de "Arabia Saudita", en particular, los relacionados con la "sucesión al trono" y la tarea de ocupar cargos importantes, que se disputan más de 8.000 príncipes.
Ben Salmán en la conferencia de la Iniciativa de Inversión Futura en Riyadh, 24 de octubre de 2017.

"Bajo ese disfraz de lucha contra la corrupción se ha iniciado todo este proceso de persecución, encarcelamientos, y hasta de tortura de alguno de los príncipes, según han reflejado distintos medios", añade.


El papel de Riad en el golfo Pérsico
Para Tajeldine, no hay duda de que EE.UU. e Israel juegan un papel determinante en lo que sucede en Riad, donde brindan "protección a la monarquía".
Washington "debe parcializarse por una de las raíces familiares" y eso lo lleva a "suministrar apoyo logístico e inteligencia a este sector de la familia reinante", para "enfrentarse a otras", por eso han apoyado el plan del príncipe."Arabia Saudita y su monarquía no son más que un protectorado de EE.UU. en la región y, por tanto, para servir o mantenerse en el poder, buscan servir a la política exterior de EE.UU."Basem Tajeldine, analista internacional

Pero además, el respaldo a la monarquía fue confirmado con la visita que hizo el presidente estadounidense, Donald Trump, a Arabia Saudita en mayo pasado, donde reiteró su apoyo a Riad en sus enfrentamientos con Irán, Catar y Yemen.
Arabia Saudita y su monarquía "no son más que un protectorado de EE.UU. en la región y, por tanto, para servir o mantenerse en el poder, buscan servir a la política exterior de EE.UU. y de Israel, una extensión de EE.UU. en la región".
El analista geopolítico y periodista independiente Pepe Escobar también ha apuntado, en declaraciones a RT, que detrás de la purga anticorrupción está la mano de EE.UU.
Enfrentamientos en la región
Riad tiene frentes abiertos contra Irán, Catar y Yemen.
En el caso de Irán ―rivalidad que se remonta a la Revolución Islámica Iraní en 1979―, la mayoría de los medios de comunicación de Occidente apuntan a diferencias religiosas, donde supuestamente los chiitas iraníes amenazan a la mayoría suní de la región.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en Arabia Saudita, el 22 de mayo de 2017. / Jonathan Ernst / Reuters
De acuerdo a Tajeldine, esto no es del todo cierto, "puesto que no existen mayores diferencias y contradicciones en esas dos tendencias del islam, que en muchos años han vivido hermanadas y durante las cruzadas del pasado y del presente han luchado juntas contra las agresiones extranjeras".
Por tanto, asegura que detrás de esta pugna "se esconden los intereses realmente geopolíticos de EE.UU. y de Israel".
Ambos países, Arabia Saudita ―uno de los territorios con el mayor número de reservas probadas de petróleo― e Irán ―que posee las segundas mayores reservas probadas de gas natural del mundo―, intentan posicionarse como líderes regionales. Recientemente, Riad convocó una reunión de la Liga Árabe para discutir sobre las "violaciones" de Teherán.
Ministros de Asuntos Exteriores árabes reunidos en la sede de la Liga Arabe en El Cairo, Egipto. / Nasser Nuri / Reuters
Contra Yemen, la cabeza visible en este enfrentamiento es el príncipe heredero Mohamed, en su papel como ministro de Defensa. En 2015, él lanzó la campaña militar contra el vecino país y el Gobierno hutí (grupo insurgente zaidí chiita). Desde entonces, se ha desatado una catástrofe humanitaria, acabando con la vida de más de 10.000 personas y provocando hambruna en la población, según datos de Naciones Unidas (ONU).
Catar, por su parte, ha sufrido un bloqueo por parte de Riad, con apoyo del resto de los países del golfo Pérsico (Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Baréin), por supuestamente tener vínculos con grupos terroristas.
Pero el analista internacional señala que se debe a que Catar "se ha atrevido a levantar algunas políticas soberanas allí en la región, en su acercamiento a Irán por los yacimientos compartidos, especialmente, y en su insubordinación a las directrices de Arabia Saudita". Por lo que teniendo en cuenta esta opinión, la disputa no sería por el terrorismo.
A esto se suma, sin duda, la presencia de los mercenarios del Estado Islámico en Siria e Irak, respaldados por Riad, EE.UU. e Israel, remarca Tajeldine.
Líder de Hezbolá, Hasan Nasrallah. / AZIZ TAHER / Reuters

Pero, ¿qué buscan en Oriente Medio? "Petróleo, gas, agua dulce, tierras fértiles, uranio y pasajes marítimos como el estrecho de Ormuz y el golfo de Adén, por donde transitan millones de barriles de crudo por día, son recursos codiciados por muchos", explica el especialista iraní Rasoul Goudarzi, quien señaló al portal Marcha que para lograr eso es necesario crear inestabilidad en la región.
El Líbano: nuevo frente de guerra
"Está planteada la posibilidad que ante el fracaso de las fuerzas mercenarias en Siria y en Irak, estos mismos grupos puedan ser llevados al Líbano", señala Tajeldine, para buscar destruir lo que constituye la "real amenaza" para Arabia Saudita y su aliado Israel en la región, que es Hezbolá.
Recientemente, el líder de Hezbolá, Hasan Nasrallah, aseguró que Arabia Saudita "ha declarado la guerra" al Líbano y que retiene contra su voluntad al primer ministro de ese país, Saad al Hariri, quien renunció a su cargo repentinamente desde Riad.
Tajeldine indica que Hezbolá es "una fuerza verdaderamente preparada que ha luchado y ha vencido en varias ocasiones a Israel, y que ahora en Siria también ha tenido una participación bastante importante, colaborando con las Fuerzas Armadas Sirias y venciendo a estos grupos terroristas".
Personas en el sur de Riad. / Faisal Al Nasser / Reuters
Esta guerra podría comenzar con un bloqueo, "generar una asfixia económica, deportar a los libaneses que trabajan en Arabia Saudita", sostien el analista.
¿Vientos de cambio?
Arabia Saudita se rige bajo la ideología wahabita, que incluye una serie de reglas estrictas, como la prohibición de las salas de cine, clases de música, mezcla de hombres y mujeres solteros en lugares comerciales, entre otras.
Pero el príncipe Mohamed ha anunciado algunos cambios en la sociedad saudí.
Tajeldine asegura que más que un "anhelo", esto responde a que Arabia Saudita ha "creado demonios" con la ideología que promueve y se les ha "revertido en varias ocasiones", amenazando, inclusive, a la "propia monarquía".
"Hemos visto varios atentados que ha sufrido la propia monarquía saudita por estos mismos grupos que ha venido alentando, es decir, se les ha escapado de las manos y es lo que pretende reformarse o pretende, con este supuestamente plan de reforma, eliminarse, atacarse de raíz", enfatiza el analista.

Edgar Romero


domingo, 24 de diciembre de 2017

Ciudad divisiva: por qué los aliados de EE.UU. condenan el reconocimiento de Jerusalén como capital

Países árabes y miembros de la Unión Europea advierten sobre el peligro de la decisión del presidente Trump, tanto para ellos como para el propio Washington.
Protestantes palestinos se preparan para quemar banderas de EE.UU. e Israel e imágenes de sus líderes. Gaza, 7 de diciembre de 2017.
El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de EE.UU. ha generado una ola de protestas e indignación. La decisión del presidente Donald Trump ha sido condenada no solo por naciones opuestas a la política exterior estadounidense, sino también por aliados tradicionales de Washington en Oriente Medio y alrededor del mundo.
Crisis migratoria
Países europeos como Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania e Italia, que cuentan con grandes comunidades musulmanas, han expresado su rechazo a la decisión de Trump. Nikita Daniuk, subdirector del Instituto de Estudios Estratégicos y Pronósticos de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos (RUDN, por sus siglas en ruso), argumenta que esto se debe a que "hay temores globales" relacionados con un agudizamiento de la crisis migratoria.
"Después de que se desestabilizó la situación en Medio Oriente y el Norte de África, fue Europa la que se enfrentó al flujo de migrantes y al aumento de los ataques terroristas, no EE.UU.", aseveró el especialista a RT, agregando que los europeos perciben el reconocimiento de Jerusalén como un intento de "encender la región".
Manifestantes palestinos durante enfrentamientos con tropas israelíes en contra de la decisión Donald Trump / Mohamad Torokman / Reuters

EE.UU. no consulta con sus aliados
Por otra parte, Grigori Kosach, profesor estudios orientales modernos de la Universidad Estatal Rusa para las Humanidades, señala que EE.UU. se dignó a escuchar la opinión de Jordania —nación limítrofe tanto con Israel como con Palestina y hogar de muchos refugiados del conflicto entre ambos países— solo después de haber tomado la polémica decisión. "Si hay un aliado estadounidense en la región que fue más afectado por la decisión de Trump, es Jordania", afirmó el académico a RT.
"Es difícil hablar de cualquier tipo de solidaridad", indicó Daniuk, refiriéndose por otro lado a una cooperación euroatlántica futura. Según el experto, Trump resuelve sus propios problemas satisfaciendo los intereses del influyente 'lobby' israelí dentro de su país, a expensas de la seguridad de sus aliados europeos.
Surgimiento de Irán
Kosach señala que la decisión es contraproducente para los mismos intereses estadounidenses, pues puede fortalecer las posiciones de los aliados de Irán: ahora Teherán puede acusar a los aliados árabes de Washington de no estar interesados ​​en crear un Estado palestino independiente.
"Aunque EE.UU. tiene relaciones estratégicas y de asociación de larga data con Arabia Saudita, y se opone formalmente a Irán, ahora como resultado de sus acciones es Irán, un opositor estratégico de los sauditas, quien está fortaleciendo sus posiciones", indicó el experto.


viernes, 15 de diciembre de 2017

Memorándum sobre Libia – Mentiras contra el Estado, el Guía y el ejército

por Saif al Islam Gadafi

Desde que la OTAN falsificó deliberadamente el expediente libio para arrogarse el derecho de destruir Libia y asesinó a su Guía para sumirla en el caos, Saif al-Islam Kadhafi es la única personalidad capaz de unir rápidamente las diferentes tribus. Después de su reciente liberación, Saif al-Islam redactó este memorándum donde hace un balance de la situación jurídica de su país.


El objetivo de este memorándum es pasar revista a todo lo que el pueblo libio ha sufrido durante los últimos 6 años. Estos crímenes fueron cometidos en nombre del intervencionismo humanitario, de la protección de los civiles, de la introducción de la democracia y de la prosperidad. Las fuerzas de la OTAN, con ayuda de varios Estados árabes y de algunos libios, atacaron Libia con todos los medios a su disposición. Las justificaciones presentadas eran tan falsas como los pretextos para la invasión contra Irak en 2003. Fue la destrucción sistemática de un país soberano y de una nación pacífica. Esta nota trata de presentar esos crímenes a la comunidad internacional, a las organizaciones de defensa de los derechos humanos y a las ONGs para que apoyen a Libia y a su pueblo en sus innumerables esfuerzos por reconstruir este pequeño país.
Libia en la encrucijada: al principio

La agonía de Libia comenzó el 15 de febrero de 2011, cuando cierto número de ciudadanos se reunieron en calma para protestar contra el incidente ocurrido en la cárcel de Abu Salim. La manifestación fue rápidamente manipulada por elementos de grupos yihadistas, como el Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL). Esos elementos atacaron puestos de la policía y cuarteles del ejército en Derna, Benghazi, Misurata y Al-Zawiya para robar el armamento y utilizarlo en su guerra planificada contra el pueblo libio y su legítimo gobierno. Esas acciones gozaron de acompañamiento de la máquina de propaganda de las televisoras Al-Jazeera, Al-Arabiya, BBC y France24, entre otras que exhortaban al pueblo libio a enfrentarse a la policía, que trataba de proteger los edificios gubernamentales y la propiedad privada ante los ataques y saqueos.

Escenas de horror pudieron verse en las calles y en edificios de las fuerzas de seguridad, donde los manifestantes cometieron crímenes indescriptibles contra la humanidad. Miembros de las fuerzas de seguridad, militares y policías fueron degollados, se les extrajo el corazón y sus cuerpos fueron cortados en pedazos en una exhibición de brutalidad y salvajismo.

Por ejemplo, en el primer día de incidentes, el 16 de febrero de 2011, en la ciudad de Misurata, manifestantes supuestamente pacíficos mataron a un hombre, Musa Al-Ahdab, y quemaron su cuerpo. El mismo día, en Benghazi, un oficial de la policía fue asesinado y desmembrado [1]. Esos actos de barbarie fueron perpetrados por personas armadas que utilizaron tanques, ametralladoras y ametralladoras antiaéreas en las ciudades de Misurata, Benghazi y Al-Zawiya [2]. Esas escenas están bien documentadas y pueden verse en YouTube [3] así como en las redes sociales.

O sea, hubo decenas de víctimas, contrariamente a los reportes sesgados de los medios. Según Al-Jazeera, Al-Arabiya y los grupos de oposición libios, a finales de 2011 el número de muertos se elevaba a 50 000. Sin embargo, en 2012, el gobierno de Abdel Rahim al-Kib anunció que la cantidad de víctimas registradas entre el 17 de febrero de 2011 y el fin de la guerra en octubre de 2011 era 4 700 –incluyendo las personas fallecidas de muerte natural [4]. A pesar de la cantidad muy elevada de víctimas que mencionan las estadísticas, no se comunican sus nombres ni identidades y ninguna familia ha solicitado indemnización al gobierno.

La campaña de propaganda y las mentiras que acompañaban las acusaciones contra los militares no se limitaban a la exageración del número de víctimas. Incluso afirmaban que el gobierno utilizaba aviones de guerra contra los civiles, que ordenaba violaciones masivas de mujeres por parte del ejército y de las fuerzas de seguridad [5] con uso de Viagra encontrado en los blindados [6], que utilizaba mercenarios africanos y argelinos y que los pilotos de sus aviones desertaban hacia Malta [7]. Hasta el día de hoy, no se ha probado ninguna de esas imputaciones, que no tienen nada que ver con la verdad. Las investigaciones de la ONU, de Amnistía Internacional y de Human Rights Watch [8] no han logrado verificar ni uno de los 8 000 casos de secuestro que la oposición libia denunció en aquel momento. En realidad, se trata de acusaciones fabricadas y sin ninguna credibilidad.

Idénticamente, la acusación de que se usaron aviones de guerra Mirage de la base aérea de Al-Weathy, en el extremo oeste de Libia, para atacar a los civiles de Benghazi carece de toda lógica ya que su consumo de carburante impedía a esos aviones alcanzar esa ciudad y volver a esa base. Es en efecto imposible para ese tipo de aviones atacar blancos a 1 500 kilómetros de su base y volver sin reabastecerse y había alrededor de Benghazi bases aéreas que el gobierno libio hubiese podido utilizar de ser necesario. El Viagra supuestamente hallado en los tanques es una manipulación similar. Libia disponía de un ejército joven, profesional y moral, que no pensaba en cometer ese tipo de crímenes ni necesitaba Viagra para activar su deseo sexual. Esas historias inventadas son simplemente mentiras comparables a la de los 7 minutos que supuestamente necesitaban las armas iraquíes de destrucción masiva para acabar con Occidente. Hoy en día, las mentiras sobre Irak y Libia sólo dan risa a los pueblos de esos dos países, así como a los de Estados Unidos y Europa (Informe de Amnistía Internacional [9]).
La Corte Penal Internacional (CPI)

La CPI (Corte Penal Internacional) [10] emitió en 2011 una orden de arresto contra Muammar el-Kadhafi, Saif al-Islam Kadhafi [11] y Abdullah Senussi, acusados de crimen contra la humanidad. A pesar de la gravedad del crimen, la CPI no hizo ningún tipo de investigación en el terreno sino que elaboró sus conclusiones e identificó a los autores en sólo 2 semanas, a contar desde el momento en que el Consejo de Seguridad de la ONU, puso el caso en sus manos. Nunca se presentó el calendario concedido al fiscal, quien de todas maneras no tenía el tiempo necesario para precisar las penas a las que se exponían los supuestos culpables. El coordinador du Consejo Nacional de Transición libio con la CPI, Ahmed al-Jehani, declaró al respecto que «el caso CPI vs Libia es puramente político ya que los miembros de la OTAN pidieron al Consejo Nacional de Transición (CNT) que hiciera él mismo la lista de funcionarios que serían acusados de crímenes contra la humanidad». El CNT designó a Al-Jehani para preparar esa lista, con una decena de nombres, pero la CPI aceptó sólo 3. Al-Jehani agregó además que todas las acusaciones eran fabricadas y reafirmó su punto de vista durante un encuentro con Saif al-Islam, asegurándole a este último que la justicia libia no podría declararlo culpable. Al-Jehani agregó que, con su equipo, él mismo había fabricado todo ese caso porque sabían que era un caso perdido de antemano y que siguieron adelante para implicar a Saif al-Islam en escándalos financieros y de corrupción.

Al-Jehani justificó sus inventos y mentiras afirmando que son [desde el punto de vista religioso] lícitos durante las guerras (declaración de Al-Jehani documentada el 1º de enero de 2012 y ante el tribunal de Zintan).

La CPI adoptó un doble rasero sobre la guerra contra Libia y la intervención de la OTAN. Implicó a personalidades políticas libias en crímenes inventados mientras que ignoró y no condenó el bárbaro linchamiento perpetrado contra Muammar el-Kadhafi [12] y contra su hijo Moatassem por las milicias que la OTAN respaldaba [13]. Después del linchamiento, la única reacción de la CPI fue abandonar las acciones legales contra Muammar el-Kadhafi. Sin embargo, la CPI tenía en este último caso [el linchamiento] algo muy sólido ya que los medios de difusión habían documentado bien el asesinato, la CPI no necesitaba ninguna prueba adicional para poder llevar los responsables a los tribunales. La CPI podría fácilmente arrestar a los autores, que desempeñan responsabilidades políticas y diplomáticas en varias capitales europeas. La CPI asumió una posición similar contra Abdullah Senussi, después de que el [nuevo] gobierno libio lo secuestrara en Mauritania [14]. La CPI se limitó a dejar de exigir su extradición. Ni siquiera dio seguimiento a la violación de los derechos de Senussi ni al trato inhumano que sufrió en la cárcel de la milicia, a pesar de que lo habían detenido elementos, bien conocidos como yihadistas, del Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL). El director de la prisión era precisamente el jefe del GICL, Abdelhakim Belhadj.

La CIA y los gobiernos occidentales conocen muy bien a Belhadj. La CIA lo arrestó, después de su fuga de Kandahar, lo interrogó y lo extraditó a Libia en 2002, acusándolo de terrorismo [15]. En 2009, Belhadj y otros miembros del GICL fueron liberados en el marco de una amnistía general [16]. La carrera de Belhadj como terrorista habla por sí sola. En 1994-1997, ordenó masacrar a 225 personas. En 1997, ordenó el asesinato de los turistas alemanes Steven Baker y su esposa Manuela Spiatzier. A pesar de ello, asumió un puesto de alto rango en Libia [después del linchamiento de Kadhafi]. Fue ministro de Defensa, responsable de la seguridad en Trípoli y director general de las cárceles libias, o sea era directamente responsable de la celda de Abdullah Senussi. A pesar de que se le informó el historial de Belhadj, la CPI expresó su seguridad de que Senussi estaba en buenas manos y apoyó su juicio en Libia.

La OTAN y los Estados del Golfo optaron por ignorar las actividades terroristas de Belhadj y lo reconocieron como líder político y militar así como hombre de negocios. Hoy posee el canal de televisión más grande del norte de África, la mayor compañía aérea de Libia y una fábrica de cemento, tiene propiedades en España y Turquía y un aeropuerto privado en Trípoli. Ese aeropuerto ha sido utilizado para enviar terroristas de Libia a Siria. En 2010, esos terroristas recibieron 160 000 millones de dólares para su financiamiento.

Belhadj y otros más son responsables del uso indebido de los activos de Libia y de haber puesto fin al plan de desarrollo de Libia, por un valor de 200 000 millones de dólares, según el Banco Mundial. Belhadj es un ejemplo de la vida suntuosa de los señores de la guerra, mientras que los libios de a pie se ven sumidos en una extrema pobreza.
Las violaciones de los derechos humanos por parte de las milicias

Los comandantes de las milicias y los señores de la guerra han perpetrado odiosos crímenes contra la humanidad, han destruido ciudades e infraestructuras vitales durante los 6 últimos años:
personas han sido quemadas, cocinadas vivas y sometidas a las peores formas de tortura;
presos políticos, agentes de seguridad y soldados [del gobierno anterior] fueron arrojados en la fundición de Misurata;
sobre todo, las milicias han organizado un tráfico de órganos humanos extraídos a los presos en las cárceles.
En el contexto cada vez más complejo del escenario político libio, Daesh [el Emirato Islámico] agregó nuevas atrocidades, masacrando gente, crucificándola y mutilando sus órganos genitales.

Una limpieza racial y étnica sin precedente, un genocidio, se cometió contra 5 localidades libias y su pueblo. El 55% de los libios han sido obligados a huir de su país hacia los Estados vecinos. Además, cientos de casas fueron incendiadas en Bani Walid [17] y en otras 5 localidades de Warshafana, [18], la ciudad de Sirte fue arrasada [19], zonas residenciales pobladas fueron bombardeadas en Benghazi [20] y en Derna. Hasta la cosmopolita Trípoli sufrió una purificación étnica y racial, sobre todo en las zonas fieles a Muammar el-Kadhafi.

Además de perpetrar violaciones sistemáticas de los derechos humanos, las milicias y sus jefes destruyeron las infraestructuras esenciales [21]. En julio de 2014, incendiaron el aeropuerto de Trípoli y quemaron la flota aérea así como los tanques de petróleo 24 y 25 [22] [23] [24] [25].

A pesar de las acciones destructivas de las milicias y de la brutal tortura, la comunidad internacional y los órganos de la ONU han ignorado esos crímenes y no han llevado a esos señores de la guerra ante los tribunales [26].
Las atrocidades de la OTAN y de las milicias libias contra civiles y personalidades públicas

Los civiles fueron blanco de los aviones de la OTAN en diversas ciudades, como Zleitan, Sirte, Surman, Trípoli y Bani Walid. En el sur de Zleitan, exactamente en Majeer [27], 84 familias, principalmente mujeres y niños, fueron asesinadas mientras dormían durante los ataques aéreos de la OTAN [28]. Los medios de difusión mostraron los cuerpos de niños hallados entre los escombros y el cadáver cortado en dos de una mujer, Minsyah Khleifa Heblow. Otras personas más murieron en esa terrible escena. En otro caso, la familia de Khaled K. Al-Hamedi pereció en ataques aéreos de la OTAN dirigidos específicamente contra su casa, donde mataron a sus hijos [29]. Además, la familia Al-Jafarh pereció en Bani Walid [30] cuando la OTAN atacó su casa durante el sagrado mes del Ramadán. Tampoco deben pasarse por alto el bombardeo, bien documentado, contra la caravana de Muammar el-Kadhafi en Sirte y el asesinato del más joven de sus hijos, Saif al-Arab, en su casa de Trípoli [31].

Las violaciones de los derechos humanos, los homicidios y torturas sistemáticos contra los civiles libios prosiguieron después de que las milicias tomaran el control de Libia. Las víctimas eran civiles que no habían participado en la guerra. Eran en su mayoría personas de edad avanzada y no podían portar armas. El popular actor Yussef Al-Gharyani fue detenido y torturado por las milicias de Al-Zawiya.

Las milicias de Misurata también detuvieron y torturaron al ex muftí de Libia, que tenía entonces 80 años, Al-Sheikh Al-Madani Al-Sharif [32], porque no había aprobado ni respaldado la intervención de la OTAN [33]. El célebre cantante Mohammed Hassan fue violado y puesto bajo prisión domiciliaria [34]. Otros, como el economista Abd-al-Hafid Mahmud al-Zulaytini, fueron juzgados y condenados a largas penas de reclusión con otras personas condenadas a muerte y a diversas penas de cárcel. Es absurdo que esas personalidades hayan sido juzgadas por tráfico de droga, tráfico de personas y violación, además de otras 17 acusaciones [35]. La pregunta que se plantea es saber cómo habrían podido esas personas unirse y conspirar juntas para cometer tales crímenes durante 9 meses.

Después de que la OTAN pusiera a sus milicias en el poder, se cometieron crímenes horribles contra ciudadanos libios y extranjeros. Un copto fue asesinado en el batallón de Misurata [36], más coptos fueron asesinados en Sirte [37], numerosos trabajadores cristianos etíopes fueron masacrados [38], el profesor estadounidense de inglés Roni Smith fue asesinado en Benghazi [39], el personal de Cruz Roja en Misurata fue masacrado en 2014 [40], hubo un atentado con bomba contra la embajada de Francia en Trípoli [41] y el embajador de Estados Unidos fue asesinado en Benghazi en 2011 [42].

Human Rights Watch denunció todos los crímenes anteriormente mencionados y, en ciertos casos, la OTAN reconoció su responsabilidad. Pero la CPI optó por ignorarlos y no investigó ninguno, a pesar de que diferentes organismos nacionales e internacionales exigieron la apertura de investigaciones transparentes. La CPI ha fracasado en lo tocante a la guerra en Libia. No ha emitido ni una sola orden de arresto contra los jefes de las milicias y de las fuerzas de la OTAN. Parece que la política deliberada de la CPI consiste en ignorar esos crímenes bien documentados y concentrarse sólo en la acusación y juicio contra Saif al-Islam.

En cuanto a la familia de Muammar el-Kadhafi, la CPI no puede ser considerada seria, como en el caso de las torturas contra Al-Saadi Kadhafi, sobre el cual el fiscal de la CPI dijo que proseguía la investigación. Lo mismo se aplica al caso de Abdullah Senussi, sobre el cual el fiscal de la CPI afirmaba que ese órgano sigue deliberando sobre su condena a muerte [pronunciada en Libia]. Su predecesor ya había hecho una declaración similar sobre el bombardeo y el asesinato de Muammar el-Kadhafi y de los cientos de personas que conformaban su convoy. La CPI tampoco ha dado muestras de seriedad ante otros crímenes que cometieron las milicias contra miles de libios. Lo único que le interesa [a la CPI] es hacer callar la voz de Saif al-Islam y eliminar toda posibilidad de liderazgo.

Los Estados miembros de la OTAN y los mini Estados del Golfo deberían ser considerados responsables del caos creado en Libia desde 2011. Ellos intervinieron en Libia bajo el pretexto de que Muammar el-Kadhafi estaba masacrando a su propio pueblo. El escenario del dirigente que asesina a su propio pueblo nos trae a la mente lo que Tony Blair decía sobre Irak. Blair declaró en 2016 que [la invasion contra Irak] era «lo correcto y si Saddam se hubiese mantenido en el poder, durante la primavera árabe habría masacrado a los rebeldes» [43]. El resultado fue la destrucción de países, miles de personas desplazadas y el robo de los bienes nacionales. Como resultado de la intervención militar de la OTAN en Libia fueron asesinados miles de libios, entre ellos Muammar el-Kadhafi y sus hijos, y millones de libios pasaron a ser desplazados.

Seis años después, la estabilización de Libia está lejos de concretarse. En pocas palabras, las milicias luchan entre sí, así como las fuerzas militares de los países occidentales que se ponen de parte de milicias diferentes. Francia sigue implicada en el plano militar y en julio de 2016 perdió 3 soldados en Benghazi, abatidos por grupos que respaldaban el levantamiento de 2011. En aquella época, París había calificado el levantamiento de «revolución» que tenía el deber de respaldar. Si aquello era cierto, ¿por qué continúa la guerra actualmente? ¿Y por qué fueron asesinadas 700 personas, principalmente oficiales del ejército? ¿Por qué fueron asesinados en Benghazi los miembros del personal del consulado de Estados Unidos? ¿Por qué persiste Occidente en ignorar la barbarie de Daesh, que sigue degollando gente en Sirte, Misurata y Derna?

Resulta evidente la respuesta a esta última pregunta. Esos criminales recibieron el respaldo de Occidente en 2011 porque combatían al gobierno, según ellos apóstata. ¿Por qué Daesh portaba el mismo uniforme que se había importado para los soldados libios? ¿Quién se los entregó? ¿Por qué los hombres de Daesh recibieron una paga del ministerio libio de Defensa? Las respuestas a esas preguntas hay que buscarlas interrogando a quienes verdaderamente dirigen el país actualmente, o sea Belhadj, Al-Shareef, el Grupo Islámico Combatiente Libio y quienes dirigen junto a ellos, los miembros del Congreso Nacional. El pueblo libio y ciertas ONGs internacionales conocen bien a los actuales gobernantes de Libia. Libia sigue hasta ahora bajo control de los grupos yihadistas y Occidente los respalda a pesar de todos los crímenes que cometen contra Libia y contra el pueblo libio.

¿No es extraño que los países occidentales, desde Noruega y Canadá por el norte hasta Malta e Italia por el sur, además de Qatar, los Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Sudán y Marruecos, se hayan asociado en una agresión militar contra civiles que no eran hostiles a ellos, contra Saif al-Arab, Muammar el-Kadhafi, la familia Khuwaylidi y las 84 víctimas inocentes de Madjer? Sin embargo, esos mismos Estados son pacientes y tolerantes con Daesh en Sirte, en Misurata y en Benghazi, y soportan atentados con bombas contra ciudades francesas y belgas. En realidad, los Estados miembros de la OTAN y sus aliados tendrían que atacar [a los yihadistas] y bombardearlos como hicieron con Libia en 2011.

Finalmente, como complemento a toda esta serie de crímenes, los Estados occidentales designaron como jefe del Estado libio a Abderrahmane Souihli, criminal de guerra, responsable de la destrucción de Bani Walid y del asesinato de sus hijos. Nombraron primer ministro a su sobrino, Ahmed Miitig [44]; a su sobrina, Nihad Miitig, la convirtieron en directora general de Relaciones Exteriores [45]; y después nombraron a su cuñado, Fayez el-Sarraj, como nuevo primer ministro. Además, Abderrahmane Souihli hizo un acuerdo con Abdelhakim Belhadj, el comandante del Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL), para garantizarse el apoyo de los islamistas en la elección presidencial. Sin embargo, en Libia todos saben que, si hoy mismo hubiera elecciones, esas personas no podrían contar ni siquiera con los votos de sus propios familiares. La popularidad de Belhadj quedó demostrada en las elecciones legislativas, donde obtuvo sólo 50 votos en el distrito de Sauaq Al-Jumah, que cuenta 250 000 habitantes.

Mientras tanto y mientras escribo estas líneas, la población de las ciudades de Libia, incluyendo la capital Trípoli, donde vive una tercera parte de la población libia, sufre escasez de agua, vive en la oscuridad debido a los cortes de electricidad y carece de instalaciones médicas y de lo necesario para satisfacer las necesidades humanas fundamentales. Según la ONU, 65% de los hospitales están cerrados [46], mientras que el dinar libio se ha desplomado y la producción de petróleo ha pasado de 1,9 millones de barriles diarios a 250 000 barriles [47]. Para colmo de sufrimientos del pueblo libio, las principales carreteras están interrumpidas por causa de las operaciones militares y de la proliferación de bandas, además de la campaña de bombardeos que se extiende desde Derna hasta el este de Sirte y el oeste de Benghazi y Ajdabiya. Las noticias cotidianas más frecuentes son los secuestros con pedidos de rescate y el tráfico de armas que florece a través de internet.

En conclusión, resulta que tenemos que agradecer a nuestros hermanos de Qatar y de los Emiratos Árabes Unidos, de Sudán, de Túnez y de la Liga Árabe, a los países de la OTAN, de la Unión Europea y a todos los que convirtieron Libia en un Estado en quiebra. Después de la liberación de los prisioneros islamistas y de todos los demás, Libia se ha convertido en un espacio para albergar las más grandes cárceles privadas. Un país que atraía inversionistas del mundo entero se ha convertido en un Estado exportador de migrantes, entre los que se cuentan sus propios ciudadanos. El 55% de su población ha emigrado y se ha refugiado en todas partes en el extranjero. Un Estado que reunió a los mejores expertos jurídicos y constitucionales del mundo, que fue capaz de forjar una Constitución nueva y moderna, está convertido ahora en una zona gobernada por 1 500 milicias. Y, para terminar, un Estado donde el robo era algo raro e inhabitual ha sido convertido en un lugar donde cuerpos humanos mutilados y en estado de descomposición aparecen cotidianamente en las calles y carreteras, y esto se convierte en cosa rutinaria y banal en todo el país.

Comentario sobre el informe de Herland:
Saif al-Islam Kadhafi y la CPI

Antes del levantamiento, Saif al-Islam era el arquitecto de la nueva Libia. Presentó su nueva visión de una Libia sin prisiones políticas, respetuosa de la Carta de Derechos Humanos, de la distribución de la riqueza, de la prosperidad y la democracia [48]. Emprendió reformas políticas y económicas con las que los presos islámicos radicales fueron liberados y rehabilitados y pudieron implicarse en la sociedad libia. Fuentes locales confirman que cuando se produjo la sublevación violenta en algunas ciudades, Saif al-Islam aportó su ayuda a las personas desplazadas a través del país, liberó a los presos de la insurrección, garantizó la seguridad de los habitantes de Misurata atrapados en los combates y a los pobladores de Benghazi que huían de las zonas de combate.
También reclamó y apoyó los esfuerzos de paz por solucionar la guerra. Según fuentes locales, pidió a la administración de la universidad de Benghazi que imprimiera 5 000 octavillas y que las distribuyera en el convoy pacífico que partió de Benghazi observando los derechos humanos. Exhortó al ejército a respetar sus reglas de enfrentamiento, prohibiendo el uso de la fuerza contra manifestantes, según el jefe de la Cámara de Operación Conjunta de 2011, Marchal Al-Hadi Embarrish, a quien las milicias de Al-Zintan hicieron prisionero, maltrataron y privaron de atención medica hasta que murió de cáncer en la cárcel, en 2014 [49].
A pesar de los incansables esfuerzos de Saif al-Islam Kadhafi a favor de la paz, los aviones de la OTAN lo tuvieron como blanco en un intento de asesinato que se saldó con la muerte de 29 de sus compañeros y lo dejó con una limitación física permanente [50]. Además, perdió dos dedos y sufrió múltiples heridas. Pero la CPI no ha investigado ese raid aéreo, como tampoco supervisó sus 5 años de cautiverio en condiciones de aislamiento [51]. La CPI ha persistido, eso sí, en exigir su arresto y juicio cuando fue condenado a muerte por un tribunal libio reunido en la cárcel de Al-Hadba bajo la dirección de Khaled Al-Sharif, hombre de Belhaj.
Por esas razones, además de la deshonestidad de la instrucción, lo único que se imponía era rechazar el caso. Era posible hacer valer que había que abandonar el caso en todos sus aspectos, sobre todo después del asesinato del fiscal de Benghazi y de la huida de la mayoría de los funcionarios del ministerio público, quienes eran objeto de inmensas presiones por parte de las milicias. Ante tales circunstancias, los argumentos de la CPI son que la pena de muerte contra Saif al-Islam no se aplicó y que por tanto él debería ser arrestado y encarcelado en la prisión de Al-Hadba.
Pero el ministerio libio de Justicia apeló contra su condena a muerte porque el juicio no había sido justo, ya que el tribunal se hallaba en una cárcel bajo control de Al-Sharif, quien ejerce un poder sobre el tribunal y sus magistrados. Sin embargo, la CPI siguió llamando a un nuevo juicio e ignoró el hecho que Saif al-Islam estaba detenido en la cárcel de Al-Zintan y que el tribunal de Trípoli lo había juzgado a través de un circuito cerrado de televisión. La CPI debería respetar la justicia libia y estar consciente de que una persona no debe ser juzgada 2 veces por un presunto crimen. Pero el objetivo final de Occidente y la CPI es deshacerse de Saif al-Islam Kadhafi, como hicieron antes con su padre, Muammar el-Kadhafi, y con sus hermanos.
Es hora de que la CPI abandone su doble rasero y se ponga del lado del pueblo libio en su objetivo primordial de salvar el país de esas milicias y de construir una Libia nueva, donde reinen los derechos humanos, la prosperidad, el desarrollo y prevalezca el derecho. También exigimos a la CPI que abandone su apelación tendiente a que Saif al-Islam sea extraditado y juzgado en La Haya.
La CPI debería reconocer y respetar la ley de amnistía general del ministerio libio de Justicia. Saif al-Islam Kadhafi debería poder asumir su papel en la lucha por una nueva Libia democrática. En este sentido y después de que los Estados occidentales han comenzado a ver su propio error, estos últimos deberían trabajar con los libios sinceros y las ONGs para llevar a esas milicias y a sus jefes ante los tribunales, por el bien de la paz y de la reconciliación.

Saif al Islam Gadafi

http://www.voltairenet.org/article198665.html

jueves, 7 de diciembre de 2017

Seis años después de la muerte de Gadafi, ¿cómo es Libia ahora?


Hace seis años, el exlíder libio Muamar Gadafi murió en plena guerra civil. ¿Quién controla Libia hoy? ¿Cómo es la situación económica, política y social dentro de este país árabe? Si quieren conocer todos los detalles, no se pierdan esta infografía de Sputnik.


sábado, 2 de diciembre de 2017

Cómo Iraq frustró la extensión del proyecto sionista a su territorio

Las fronteras de Israel, según los sionistas
Después de la invasión norteamericana de Iraq hubo una pregunta: ¿Cuál es el papel jugado por los sionistas en esta invasión?
En aquel período, comenzó en las orillas del Río Éufrates un proceso llamado “La Bestia del Lago”, donde parcelas de terreno situadas entre las áreas de Tal Afar y Mosul fueron adquiridas por hombres de negocios judíos israelíes y, de este modo, la entidad sionista adquirió una presencia en esta histórica ruta que une Mosul con la frontera siria. Tal Afar se encuentra a 80 km de la frontera con Turquía y a 100 kms de la frontera con Siria.
Tras la invasión de Iraq, el Ejército de EEUU ejerció una enorme presión sobre las familias iraquíes para que vendieran sus tierras bajo el pretexto de construir grandes fábricas y establecer proyectos de agricultura. Más tarde, estos residentes averiguaron que sus tierras habían sido entregadas a judíos israelíes. Los iraquíes pronto advirtieron de la llegada de judíos israelíes, inicialmente 150 familias, a Iraq, incluyendo algunos de origen iraquí. Más tarde, los iraquíes descubrieron que existía un plan para enviar a 150.000 judíos israelíes a esta vasta área. Algunos de ellos eran judíos de origen kurdo que iban a ser transferidos a las provincias de Nínive y Mosul, en el norte de Iraq. Varias visitas fueron realizadas por este colectivo a a las tumbas de los profetas Jonás, Daniel, Ezequiel y otros. Todo ello recordaba al proyecto de colonización de Palestina por los sionistas.
Más de diez años después, se abrió un paso fronterizo en Faish Jabur, entre Iraq y Turquía, estableciendo así la ruta más corta que une el territorio turco y Bagdad. Esta ruta estaba, sin embargo, a merced del enemigo israelí debido a estas compras de terrenos por judíos israelíes. Más tarde, fue declarado por algunos “líderes kurdos”, que esta franja de terreno, que llegaba hasta Tal Afar, era el límite del “Estado del Kurdistán”.
Este proyecto se ajustaba al eslogan sionista de “las fronteras de Israel van desde el Nilo al Éufrates”. El propósito de los israelíes era adquirir toda la tierra posible entre el Éufrates y el Tigris, que pasa por el norte de Mosul y ampliar con ella el futuro “estado kurdo”. Esto haría que el resto de Iraq sufriera una aguda escasez de recursos hidráulicos. Un plan similar fue puesto en marcha por Israel contra Egipto al animar a Etiopía a construir una gran presa para bajar el caudal del Nilo. A esto hay que sumar el petróleo que Israel iba a recibir desde el Kurdistán.
La aparición del Daesh sirvió para ayudar a los milicianos kurdos de Massud Barzani a tomar varias zonas de la provincia de Kirkuk. Más tarde, en septiembre de 2017, convocó un referéndum de independencia apoyado por Israel.
Sin embargo, los éxitos de las Fuerzas Armadas iraquíes, y en especial de las Fuerzas de Movilización Popular (Hashid al Shaabi), con la ayuda de Irán, frustraron el plan israelí. Tras la reconquista de Mosul, y posteriormente de Kirkuk, por los iraquíes, el sueño de Barzani, y de los israelíes, quedó roto. El petróleo de Kirkuk dejó de fluir hacia Israel.
El Estado iraquí no permitirá ahora la permanencia de los enemigos sionistas en el territorio de Iraq ni tampoco la milicia del Hashid al Shaabi. En este sentido, el proyecto israelí para expandirse hacia el territorio de Iraq ha quedado abortado.

Spanish.almanar.com.lb