domingo, 14 de junio de 2020

Republicanos prefieren a Biden que Trump por su tufo presidencial

El entonces candidato presidencial republicano Donald Trump saluda a sus seguidores en un mitin político celebrado en Rocketown (Nashville), 29 de agosto de 2015.

El hedor que desprende Trump por su alocada gestión presidencial apura a sus correligionarios republicanos a apostar por el demócrata Biden para la Casa Blanca.

Se dice que los roedores son los primeros en saltar de un barco si perciben que el navío se está hundiendo en alta mar y esto se puede extrapolar a aquellos republicanos que sienten cómo se está yendo a pique la posibilidad de que uno de sus miembros del partido a quien comisionaron capitanear los timones de este superbuque llamado EE.UU. desde hace cuatro años pueda revalidar su cargo presidencial por otros cuatros años más.

Este capitán malogrado no es otro que el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien en solitario y con sus propias manos no ha escatimado esfuerzos para romper las velas de la embarcación y desquebrajar sus paredes firmes en estos casi cuatro años de mando y querer surcar en unas aguas muy turbulentas nunca vistas desde cualquier otra proa.


Su alocada gestión sobre el puente de mando de este megabuque ha precipitado a que muchos de sus correligionarios del partido hayan comenzado a saltar de la cubierta al prever su precipitoso naufragio en la próxima cita electoral prevista para el próximo 3 de noviembre.

El trato racista y brutal de Trump dispensado a los manifestantes, quienes protestaban por un nuevo episodio de violencia policial registrado en contra de un afrodescendiente llamado George Floyd, tachándoles de “matones” y amenazándoles con reprimirles y dar la orden de disparar a fin de sofocar las movilizaciones al desplegar a las Fuerzas Armadas y su fracaso en la gestión de la crisis del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19 que provocó, entre otras cosas, el aumento en el número de desempleados tras el cierre del mercado estadounidense que se agravó por la caída de los precios del petróleo, son algunos de los contratiempos que los republicanos perciben como una amenaza para sus intereses electorales que les ha llevado a romper su silencio pronunciándose en público su rechazo a la actitud prepotente del inquilino de la Casa Blanca, diciendo que ya no les convence sus políticas.


Sobre este descontento generalizado dirigido en contra del magnate neoyorquino que recorre las filas del partido político al que pertenece, el diario estadounidense The New York Times publicó un informe titulado el “levantamiento republicano contra Trump” al señalar que los destacados miembros de la citada formación conservadora se pronuncian abiertamente en contra de su reelección como presidente de Estados Unidos, adelantando que apoyarían a su rival demócrata Joe Biden.


En esta lista de prominentes líderes republicanos que declaran abiertamente que no apoyarán la reelección de Trump figuran el expresidente de EE.UU. George W. Bush (2000-2008) junto a su exsecretario de Estado Colin Powell (2001-2005) y su sucesora Condoleezza Rice (2005-2009), así como el senador por el estado de Utah, Mitt Romney, el único senador republicano que votó para condenar a Trump por uno de los dos cargos en el juicio político presidencial, y Sandy McCain, la viuda del senador John McCain, según apunta The New York Times.


El aumento de una férrea oposición notoria a Trump dentro del Partido Republicano y los altos cargos militares del Departamento de Defensa (el Pentágono) en los últimos días, especialmente después de que el magnate mobiliario ordenara disparar contra los manifestantes, quienes ejercían su derecho constitucional de reunirse y protestar por la injusticia racial, ha revelado una clara insatisfacción e indignación con la realización de las funciones propias reservadas para su cargo presidencial.


El almirante retirado William McRaven, quien coordinó el ataque que asesinó a Osama bin Laden, líder fallecido del grupo terrorista Al-Qaeda en mayo de 2011, sostuvo al medio neoyorquino: “Ha llegado el momento de un nuevo liderazgo en este país, ya sea republicano o demócrata. Trump ha demostrado que no tiene las propiedades necesarias para ser el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”.

En paralelo, otros altos cargos militares de membresía republicana ya retirados de la Marina y el Ejército de EE.UU. como los exalmirantes Joseph Maguire, Michael Glenn Mullen y James Mattis— quien también fungió como secretario de Defensa durante los años 2017 y 2019—, y el general Martin Edward Dempsey han mostrado su desconformidad pública a la gestión de Trump sobre las protestas registradas en contra del racismo, la discriminación, la violencia y el odio en Estados Unidos.


En la misma línea, Laurence Francis Rooney, representante republicano del distrito 19 del estado de Florida, llegó a declarar que apoyaría la candidatura del expresidente demócrata de cara a la carrera presidencial del primer martes de noviembre porque, según él, “Trump nos está volviendo locos a todos”.


La manera cómo Trump intenta sofocar las recientes movilizaciones ha llevado a muchos de sus correligionarios a expresar su rechazo y denunciar que el inquilino de la Casa Blanca lo que está consiguiendo es polarizar aún más a la sociedad estadounidense. El jefe del Pentágono, Mark Esper, desaprobó el anuncio de su comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de sacar al Ejército a las calles para contener las protestas antirraciales, en particular en la capital, Washington.

Los acontecimientos recientes han demostrado que muchos republicanos alejados del poder se muestran inquietos por lo que se avecina para el futuro inmediato de la imagen de su partido, señala The New York Times para luego agregar que el exsenador por el estado de Arizona Jeff Flake (2013-2019) ha reprobado, en este sentido, la prepotencia de Trump a la hora de calmar los ánimos caldeados de los millones de estadounidenses, quienes están hartos de tanta brutalidad policial ejercida en contra de las minorías étnicas del país, diciendo que el presidente ni siquiera trata de recibir consejos de alguien que no fuera de su círculo cercano de la Casa Blanca.


Es de tal magnitud la preocupación de que se produzca un descalabro sonado para las posiciones republicanas en noviembre que muchos miembros de la formación conservadora se están apresurando a retirar su apoyo público a Trump ante lo que pueda suceder en unos meses. Es el caso de Mark Sanford, exrepresentante republicano por el estado de Carolina del Sur (2013-2019) que declaró en su día, en concreto hace un año, que si el magnate neoyorquino se postulaba para un segundo mandato podría contar con su voto, que ha salido diciendo que Trump es una amenaza para la estabilidad de Estados Unidos.


Es muy probable que la simple perspectiva de una pérdida del control de la Casa Blanca por parte de los republicanos para los próximos cuatros años sea la verdadera razón que se esconde detrás de estas críticas dirigidas a su líder en lugar de preocuparse, aunque sea fingiendo un poquito, por el quehacer diario de los estadounidenses, pues parece que el hedor que desprende Trump, del que sus correligionarios han estado tratando de negar su pestilencia durante algo más de tres años por comulgar con sus posiciones, les está causando molestias a sus receptores olfatorios más que a los propios demócratas.



El sangriento petróleo explica la guerra saudí en Yemen


Nuevo informe revela cómo el expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi roba el petróleo de su país y lo vende de forma clandestina al régimen saudí.

En un momento en que Yemen sufre del deterioro económico que ha dejado la guerra, lanzada desde 2015 por Arabia Saudí y sus aliados, se revelan cómo el régimen de los Al Saud está saqueando los recursos de Yemen al implementar sus planes para fragmentar el país, y así asegurar su dominio sobre la riqueza yemení.

La obsesión saudí con Yemen está relacionada, evidentemente, con el petróleo, ya que la ubicación geográfica de este país le confiere un valor estratégico primordial en la reordenación del tráfico mundial de crudo. Desde hace muchos años Arabia Saudí proyecta un nuevo oleoducto que, desde sus grandes yacimientos en el este del reino árabe y atravesando la región yemení de Hadramaut, desemboque directamente en Adén, esquivando así el actual paso de los cargueros por el estrecho de Ormuz, controlado por la República Islámica de Irán. El expresidente yemení Ali Abdolá Saleh fue remiso a otorgar a los saudíes licencia abierta para ello, pero el mandatario fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi le debe a Riad su supervivencia. En cuanto a las tribus del este yemení, cuya colaboración es imprescindible, los saudíes se han garantizado su beneplácito: la región se ha visto libre de los bombardeos de la aviación saudí.

Como explicó en su día Yves Lacoste, la geografía es un arma para la guerra. Y la del mar Rojo, del estrecho de Bab al-Mandib al Canal de Suez, es un ejemplo de manual. Si culmina su campaña militar en Yemen, Arabia Saudí controlará el tráfico de la principal ruta de acceso del petróleo a Europa: en el sur, habrá sido precisa una intervención militar; en el norte, habrá bastado la intervención financiera, que sostiene al Gobierno de Egipto de Abdul Fatah al-Sisi. Pero después de casi cinco años de guerra Arabia Saudí no logró controlar el país, por eso adoptó otras medidas para hacerse con el petróleo yemení.

En 2016 un informe reveló que Yemen atesora más reservas de petróleo que todos los países árabes del Golfo Pérsico juntos. Washington y Riad habían sobornado al antiguo gobierno yemení para que realizara más sondeos petrolíferos en el país, uno de los más empobrecidos del mundo. Según el informe, Arabia saudí firmó un acuerdo secreto con Estados Unidos para impedir que Yemen utilice sus reservas petrolíferas durante los próximos 30 años.

Las reservas más importantes de Yemen se encuentran en la región de Marib, aunque también hay importantes yacimientos en Al-Jawf, Shabwa y Hadhramaut.

Para saquear el petróleo yemení, Arabia Saudí recurre a diversas estrategias, ya sea a través de la perforación horizontal en áreas fronterizas o prevenir la perforación en varias regiones, incluida la gobernación de Al-Jawf, en la que el reino árabe ha impedido cualquier proyecto de extracción del crudo desde la década de 1970.


Arabia Saudí no se limita a esas prácticas para robar el petróleo de Yemen, sino que, hoy en día, este régimen está tratando de controlar completamente el crudo yemení, firmando acuerdos con los líderes tribales en las zonas petroleras de Yemen para obtener una concesión que le permita controlar en las próximas siete décadas el hidrocarburo de este país.
Corrupción institucional
Arabia Saudí ha arraigado intencionalmente la corrupción en el campo petrolero de Yemen a su favor y a favor de sus aliados. Durante los últimos cinco años, el petróleo y el gas de Yemen han sido saqueados por las autoridades del gobierno de Hadi- con la participación directa de Yalal, hijo del presidente fugitivo yemení- que ha facilitado el acceso de Arabia Saudí a los recursos naturales de su país. Yalal Hadi también ha contado con el apoyo de Ali Mohsen al-Ahmar, un destacado general del ejército de Hadi, y Ahmad Al-Essi, su asesor para asuntos económico en las provincias petroleras ocupadas por Arabia Saudí y sus aliados, y el respaldo del sultán Al-Arada, gobernador de Marib.

Estas revelaciones ponen de manifiesto la realidad de la crítica situación en la que la mayoría de los ciudadanos yemeníes, del norte y del sur, sufren de hambre intencional, mientras unos pocos corruptos saquean su riqueza y aceptan ser una herramienta para generar hambruna en el país más pobre del mundo árabe al apoyar la llamada coalición de Arabia Saudí en su brutal ofensiva y el bloqueo aéreo, terrestre y marítimo contra Yemen.


El conocido activista Yalal al-Salahi presentó en un video de 30 minutos, un documento que revela cómo las autoridades de Hadi están saqueando cientos de millones de dólares por la venta no anunciada del petróleo y el gas. Las autoridades yemeníes venden los recursos naturales de Yemen, de una manera, sin que estas ventas ingresen en ningún registro oficial, y sin que se suministre ningún dinero al tesoro del Estado.
Planta de gas de Safer
Safer se considera como la mayor planta que provee el gas a los yemeníes. De acuerdo con las estadísticas esta planta produce, diariamente unos 80 camiones de gas para cubrir las necesidades del mercado local de varias provincias yemeníes. Pero esa es la cantidad anunciada oficialmente mientras la cantidad real, según reveló Yalal al-Salahi, es 184 camiones, lo que significa que 104 camiones son la cantidad de gas que se saquean a diario que equivale a 140 % de la cantidad declarada.
Los sectores petroleros
Según los acuerdos firmados con compañías internacionales, incluida la compañía francesa Total, Yemen cuenta con 81 sectores de petróleo, que fueron anunciados oficialmente, y se ubican en las provincias de Marib, Shabwa y Al-Yawf. No obstante, el activista reveló que la cifra verdadera de los sectores petroleros y dijo que este país goza de 151 sectores de crudo, lo que significa que las autoridades de Hadi exportan y venden el crudo en otros 70 sectores sin que estas ventas ingresen en los registros del Estado y sin que nadie sepa quién lo vende, y cómo se gestionan estos sectores.

Al-Salahi reveló cómo la empresa saudí Aramco detuvo desde 2016 la explotación del petróleo en Shabwa, en concreto en el campo denominado 3b, que es uno de estos 70 sectores que están siendo saqueados, además de una serie de sectores petroleros listos para la producción, es decir los sectores, 3, 7, 13, 70, 71 y 72.


El activista también revela que una delegación de la empresa saudí Aramco ha llegado a Yemen para firmar un acuerdo con el gobierno del presidente prófugo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, según el cual Arabia Saudí extraerá el petróleo en las provincias de Marib y Al-Yawf, por un período de 70 años, a cambio de pagar, anualmente, $ 15 mil millones a las autoridades yemeníes. Al-Salahi confirmó que los pasos para concluir el acuerdo fueron efectuados con el conocimiento y la aprobación de todos los dirigentes oficiales y militares yemeníes de Hadi.

Añadió que en varios sectores petroleros en la gobernación de Shabwa nadie sabe cómo se administra ni a dónde va su producción. De acuerdo con el activista nadie tiene conocimiento cuánto producen los sectores de crudo, Al-Masilah 14, Sector 10, el sector 32, 34 de Hawiran, el Sector 5 y 35 de Al-Yana en Shabwa.
Producción total del petróleo en Yemen
El gobierno del prófugo presidente yemení alega producir 110 mil barriles de petróleo a diario, 75 por ciento de esta cifra está destinada a cubrir las necesidades del mercado local, y el resto, que equivale a 25 por ciento se exportará a otros países. El activista, sin embargo, ha divulgado que la producción total del crudo en Yemen es de 318 mil barriles por día, lo que significa que unos 208 000 barriles se saquean diariamente mientras que más de 20 millones de yemeníes sufren la hambruna, según los informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


jueves, 11 de junio de 2020

Lo que muestran las manifestaciones en ‎Estados Unidos

por Thierry Meyssan
Las manifestaciones contra el racismo en Estados Unidos han evolucionado ‎rápidamente hacia una promoción de las ideas que el Partido Demócrata quiere ‎implantar. Ya no se trata de luchar por la igualdad de derechos para todos, ni de ‎cuestionar los prejuicios de ciertos policías sino de reabrir un verdadero conflicto ‎cultural, lo cual implica el riesgo de hacer estallar una nueva Guerra de Secesión.‎

Las manifestaciones en Estados Unidos ya no están dirigidas contra el racismo sino contra los ‎símbolos de la historia del país. La Guardia Nacional fue desplegada para proteger ‎monumentos. Aquí la vemos, el 2 de junio de 2020, en el Lincoln Memorial de Washington. ‎

Las manifestaciones que se han iniciado en diversos países de Occidente contra el racismo en ‎Estados Unidos están disimulando la verdadera evolución del conflicto en suelo estadounidense. ‎En los propios Estados Unidos, los hechos se han deslizado de un cuestionamiento inicial de las ‎secuelas que aún persisten desde los tiempos de la esclavitud de los negros hacia un conflicto ‎diferente, capaz de poner en peligro la integridad misma del país. ‎

La semana pasada yo recordaba en este mismo sitio web que Estados Unidos pudo haberse ‎disuelto después de la desaparición de la Unión Soviética ya que parte de la identidad ‎estadounidense se basaba entonces en la oposición a la URSS. Sin embargo, el proyecto imperialista –la ‎‎«guerra sin fin»– puesto en manos de George W. Bush permitió reactivar el país después de los ‎atentados del 11 de septiembre de 2001.

También subrayaba que durante las últimas décadas la población estadounidense se había desplazado considerablemente para reagruparse ‎geográficamente por afinidades culturales [1]. Los matrimonios entre personas de ‎razas diferentes comenzaron a disminuir nuevamente. Y llegaba a la conclusión de que la ‎integridad de Estados Unidos estaría en peligro cuando otras minorías, aparte de los negros, ‎se unieran al movimiento de protesta [2].‎

Eso es precisamente lo que hoy estamos viendo. El conflicto ya no es de blancos contra negros ‎ya que los blancos se han hecho mayoritarios en ciertas manifestaciones antirracistas y visto ‎el hecho que hispanos y asiáticos se han unido a las marchas y que el Partido Demócrata ahora ‎se implica en ellas. ‎

Desde el mandato de Bill Clinton, el Partido Demócrata se ha identificado con el proceso de ‎globalización financiera, tendencia que el Partido Republicano apoyó tardíamente y sin llegar ‎nunca a adoptarla plenamente. ‎

Donald Trump representa una tercera vía: la del «sueño americano», o sea la vía del ‎empresariado contrario al mundo de la finanza. Trump logró ganar la elección presidencial bajo ‎el lema «America First!», que no era –aunque así se dijo– una referencia al movimiento ‎aislacionista pronazi de los años 1930 sino al regreso de los puestos de trabajo que las ‎transnacionales estadounidenses habían trasladado a otros países sin importarles el aumento del ‎desempleo en Estados Unidos. Trump contó ciertamente con el apoyo del Partido Republicano, ‎pero sigue siendo un «jacksoniano» [seguidor de los principios políticos de Andrew Jackson, el ‎séptimo presidente de Estados Unidos (1829 a 1837)] y no es lo que normalmente se entiende ‎por «conservador». ‎

Como lo demostró el historiador Kevin Phillips –el consejero electoral de Richard Nixon–, la cultura ‎anglosajona ha dado lugar a 3 guerras civiles sucesivas [3]:
la primera guerra civil inglesa, también llamada «Gran Rebelión», entre los seguidores de Oliver ‎Cromwell y los defensores del rey Carlos I, de 1642 a 1651;
la segunda guerra civil inglesa o «Guerra de Independencia de Estados Unidos», de 1775 ‎a 1783;
la tercera guerra civil anglosajona o «Guerra de Secesión», en Estados Unidos, de 1861 ‎a 1865. ‎

Los acontecimientos actuales en Estados Unidos podrían llevar a una cuarta guerra. Al menos ‎eso es lo que parece pensar el general James Mattis, ex secretario de Defensa, quien acaba de ‎expresar a la publicación estadounidense The Atlantic su inquietud ante la política del presidente ‎Trump, estimando que acentúa la división en vez de unir. ‎

Volvamos a la historia de Estados Unidos en relación con los bandos en pugna. El presidente ‎Andrew Jackson (1829-1837), catalogado como populista, impuso su veto al Banco Federal (Fed), ‎instituido por el primer secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, uno de los padres de la ‎Constitución, quien era favorable al federalismo debido a su violenta oposición personal a la ‎democracia. Como buen discípulo de Jackson, el presidente Trump también está hoy en conflicto ‎con la Fed. ‎

Veinte años después de la presidencia de Jackson estalló la «Guerra de Secesión» (1861-1865), ‎que los manifestantes de hoy usan como referencia. Según los manifestantes, en la «Guerra de ‎Secesión» se enfrentaron el sur esclavista y el norte humanista. El movimiento de protesta que ‎comenzó a partir de un acto racista –el linchamiento de George Floyd por un policía blanco en ‎Minneapolis– ahora continúa con la destrucción de estatuas de generales sudistas, como Robert ‎Lee. Acciones similares ya habían tenido lugar en 2017 [4] pero ahora cobran importancia con la participación de varios gobernadores del Partido ‎Demócrata. ‎

El gobernador de Virginia, Ralph Northam, del Partido Demócrata, anunció el ‎desmantelamiento de una célebre estatua del general sudista Robert Lee, a pedido de ‎manifestantes blancos. Ya no se trata de luchar contra el racismo sino de destruir los símbolos ‎de la unidad del país.

Pero esa narración no se ajusta a la realidad. Al inicio de la Guerra de Secesión, ambos bandos ‎eran esclavistas. Y al final, ambos bandos era antiesclavistas. El fin del esclavismo no fue un ‎logro de los abolicionistas. Simplemente, ambos bandos necesitaban más soldados para enviarlos ‎al frente. ‎

En la Guerra de Secesión se enfrentaron el sur agrícola, católico y rico y el norte industrial, ‎protestante y ansioso de enriquecerse. El conflicto se cristalizó alrededor de la cuestión de los ‎derechos de aduana –los sudistas estimaban que cada Estado debía establecer sus derechos de ‎aduana pero los nordistas querían abolirlos entre los Estados y dejar su control en manos del ‎gobierno federal. ‎

Por consiguiente, con la eliminación de símbolos sudistas, vistos como restos del esclavismo, ‎en realidad se rechaza la visión sudista de la Unión. Por cierto, es particularmente injusto ‎arremeter contra la memoria del general Robert Lee, quien puso fin a la Guerra de Secesión ‎al rechazar la adopción de una táctica de acciones de guerrillas para proseguir el conflicto desde ‎las montañas y optó por la unidad nacional. En todo caso, estos actos abren el camino a una ‎cuarta guerra civil anglosajona. ‎

Hoy en día, las antiguas nociones estadounidenses de norte y sur ya no corresponden a ‎realidades geográficas. Sería más apropiado hablar de Dallas contra Nueva York y Los Angeles. ‎

No es posible escoger sólo los aspectos considerados positivos en la historias de un país y destruir ‎todo lo que se considera “malo” sin cuestionar todo lo construido. ‎

Al hacer referencia al eslogan de Richard Nixon en las elecciones de 1968 –«Law and Order», ‎o sea “Ley y Orden”–, Donald Trump no predica el odio racista, como afirman numerosos ‎comentaristas, sino que vuelve al pensamiento del autor de ese eslogan, el ya mencionado Kevin ‎Philipps. Trump no está interesado en provocar la disgregación de Estados Unidos sino en hacer ‎volver el país al pensamiento de Andrew Jackson, contrario al predominio del mundo de la ‎finanza. ‎

El estadounidense Donald Trump se ve en la situación que vivió el soviético Mijaíl Gorbatchev a ‎finales de los años 1980. La economía de su país –no la finanza– está en evidente declive desde hace ‎décadas, pero sus conciudadanos se niegan a reconocer las consecuencias de ese declive ‎ ‎ [5]. Estados Unidos sólo puede sobrevivir si se fija nuevos objetivos. Pero ‎ese tipo de cambio se hace especialmente difícil en periodo de recesión. ‎

Paradójicamente, Donald Trump se aferra al «American Dream», o sea al célebre « Sueño ‎Americano», la posibilidad de “hacer fortuna”, en una sociedad estadounidense estancada, donde ‎la clase media está en vías de desaparición y en momentos en que los nuevos inmigrantes ya ‎no son europeos. Frente a él, sus opositores –la Fed, Wall Street y Silicon Valley– proponen un ‎nuevo modelo, pero en detrimento de las masas. ‎

El problema de la URSS era diferente, pero la situación es la misma. Gorbatchov fracasó y la URSS ‎se derrumbó. Sería sorprendente que el próximo presidente de Estados Unidos, sea quien sea, ‎lograra preservar la unidad nacional. ‎


lunes, 8 de junio de 2020

EAU falló el expansionismo en Libia, Yemen cuesta miles de millones de dólares: informe

Una imagen de folleto proporcionada por la agencia de noticias WAM de los EAU muestra al Príncipe Heredero de Abu Dhabi y al Comandante Supremo Adjunto de las Fuerzas Armadas de los EAU, Mohammed bin Zayed al-Nahyan (R) dándose la mano con Khalifa Haftar de Libia, el jefe del autoproclamado Ejército Nacional de Libia. , el 8 de julio de 2017, en Abu Dhabi. (Foto por AFP)


Un informe dice que la política expansionista de los Emiratos Árabes Unidos y su participación en conflictos en Libia y Yemen le han costado al país miles de millones de dólares, lo que provocó la condena de altos funcionarios dentro de los emiratos, en medio del fracaso de los militantes respaldados por Emirati en ambos países.

Los EAU han estado apoyando al hombre fuerte militar libio Khalifa Haftar contra el gobierno internacionalmente reconocido con sede en Trípoli. El país también forma parte de la coalición liderada por Arabia Saudita contra Yemen e incluso se ha enfrentado con los militantes respaldados por Riad en el país.

Los EAU han proporcionado a los militantes en ambos países armas extremadamente caras, incluidos vehículos aéreos no tripulados, misiles, helicópteros y sistemas de defensa aérea, según la agencia de noticias estatal turca Anadolu.

"Miles de civiles han sido asesinados en Yemen y Libia debido al uso de estas armas suministradas por los EAU", agrega el informe.

La agencia de noticias se refirió a un informe sobre Libia publicado por el Consejo de Seguridad de la ONU en diciembre del año pasado que también confirmó el apoyo de los EAU a Haftar y demostró claramente el inventario de armas y municiones suministradas.

Libia ha estado en caos desde 2011, cuando un levantamiento popular y una intervención de la OTAN llevaron a la expulsión del dictador Muammar Gaddafi.

Desde 2014, han surgido dos escaños rivales de poder en Libia, a saber, el gobierno internacionalmente reconocido del primer ministro Fayez al-Sarraj, y otro grupo con sede en la ciudad oriental de Tobruk, apoyado militarmente por los rebeldes de Haftar.

El hombre fuerte, apoyado principalmente por los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Jordania, lanzó una ofensiva mortal para capturar Trípoli, la sede del gobierno, en abril del año pasado. Sus fuerzas se han estancado en las afueras de la ciudad.

Según la ONU, cientos de personas han sido asesinadas y más de 200,000 han sido desplazadas como resultado de la ofensiva.

Las fuerzas gubernamentales liberaron recientemente varias ciudades que habían sido ocupadas por los rebeldes en el noroeste. Los rebeldes de Haftar han estado intensificando un retroceso al intensificar los ataques contra civiles en la capital.

La gente celebra en Trípoli, la capital de Libia, el 4 de junio de 2020, luego de que el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido por la ONU, dijera que había vuelto a tener el control total de la capital y sus suburbios. (Foto por AFP)

Los EAU también pagan por miles de mercenarios de países como Chad y Sudán para luchar junto a Haftar.

El informe agregó que los Emiratos Árabes Unidos, uno de los miembros de la coalición contra Yemen, enviaron varias armas pesadas por valor de miles de millones de dólares a Yemen, además de desplegar sus propios soldados.

Además, el país también es el único partidario del Consejo de Transición Separatista del Sur (STC), que atacó a militantes respaldados por Arabia Saudita en Yemen y declaró unilateralmente "autonomía" en el sur del país.

Arabia Saudita y varios de sus aliados regionales lanzaron la devastadora guerra contra Yemen en marzo de 2015 para que el ex presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi vuelva al poder y aplastar el movimiento Houthi Ansarullah.

El Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro de investigación de conflictos, estima que la guerra se ha cobrado más de 100,000 vidas en los últimos cinco años.

Según el informe, las agresivas políticas exteriores de los EAU atrajeron la oposición de algunos de los siete emiratos.

“Al igual que Arabia Saudita y algunos otros regímenes árabes opresivos, los EAU tienen uno de los gobiernos sin fugas. Sin embargo, se supo que se realizó una reunión secreta hace varios meses sobre la política exterior del país y sus actitudes intervencionistas hacia los países de la región ”, informó la agencia de noticias.

En la reunión, la agencia de noticias dice que el jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, vicepresidente y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, expresó su oposición a la política exterior del país.

"Gastamos cientos de millones de dólares todos los días y ¿qué obtenemos a cambio?" Al Maktoum dijo.

También pidió que se revise "su política exterior agresiva e intrusiva lo antes posible porque le había costado lo suficiente al país y no tenía beneficios", agrega el informe.

¿Hacia el hundimiento del régimen de Trump?


Abandonado por las élites e incluso por sus aliados republicanos cercanos, Trump debe contar sus días. El presidente estadounidense conocerá el destino de los autócratas, derrocados por sus pueblos.

EEUU atraviesa un período “muy delicado”. Una superpotencia que se hizo pasar por un defensor de la democracia en el mundo, ahora se siente, sin estar bajo presión o sanción, al borde de un colapso real.

Por un lado, está el coronavirus que ha alcanzado los dos millones de infectados y 112.000 muertos entre la población estadounidense y, por otro, el caos que invade el país después del asesinato del afroamericano George Floyd y que provocado 13 muertos, cientos de heridos y 13.000 arrestos. La situación es tan crítica que incluso los expertos en salud, preocupados por el creciente número de personas con Covid-19, no dicen nada para protestar por las manifestaciones, creyendo firmemente que el virus del racismo es más peligroso que el nuevo coronavirus.

La revista estadounidense The Atlantic se centró en un artículo reciente sobre la situación actual en EEUU comparándola con las revoluciones de colores de Ucrania, Serbia y Túnez. Ella advierte sobre “un derrocamiento del régimen de Trump”.

Durante su presidencia, Donald Trump dio rienda suelta a su instinto autoritario, y ahora sufre el destino común de los autócratas cuya gente se está volviendo contra ellos, afirma la revista, que afirma que el movimiento de protestas en EEUU goza de un amplio apoyo de la sociedad, como sucedió en países como Serbia, Ucrania y Túnez, y que han eliminado los regímenes dictatoriales de Milosevic, Yanukovich y Ben Ali.

Como sucede con muchas de esas revoluciones, se libran dos batallas en EEUU. Una es una larga lucha contra una ideología brutal y represiva. La otra es una pelea más cercana sobre el destino de un líder en particular. El presidente tomó el poder al alimentar las tensiones raciales. Ahora encuentra su propio destino mezclado con la lucha contra la brutalidad policial y el racismo.

Según el politólogo Gene Sharp, el teórico más importante de las revoluciones no violentas, “la obediencia está en el corazón del poder político”. Un dictador no mantiene el poder por sí mismo; él confía en individuos e instituciones para ejecutar sus órdenes. Una revolución democrática exitosa empuja a estos facilitadores a dejar de obedecer, ya que les avergüenza su complicidad y temen los costos sociales y económicos de la colaboración continua. Los revolucionarios se centran primero en los elementos más sensibles del régimen: los medios de comunicación, las élites empresariales y la policía.

La lealtad de los individuos en el círculo externo del poder es delgada y arraigada en el miedo. Al mantenerse firmes frente a la represión armada, los manifestantes pueden proporcionar ejemplos de coraje que incitan a los funcionarios a dejar de cumplir órdenes o, como dice Sharp, a “suspender la cooperación”. Cada instancia de resistencia proporciona el modelo para una resistencia adicional. A medida que aumenta el aislamiento de los dictadores, a medida que los círculos internos del poder se unen al círculo externo al rechazar la cooperación, el régimen se derrumba.

Es sorprendente ver cómo los acontecimientos en EEUU, a pesar de todas las imperfecciones obvias de la analogía, atraviesan las primeras fases de esta historia. Esto se puede ver en las imágenes de multitudes en noches sucesivas, ya que la represión violenta de Trump contra las manifestaciones en Lafayette Square solo ha aumentado el número de manifestantes. Y observamos cómo las élites, en solo unos días, comenzaron a rechazar la cooperación con el poder central, comenzando con los círculos externos del poder y rápidamente volviéndose hacia el interior.

Por lo tanto, ha comenzado un ciclo de no cooperación. Los gobiernos locales fueron la siguiente capa de la élite que revocó las órdenes de Trump. Después de que el presidente insistió en que los gobernadores “dominaran” las calles en su nombre, se negaron rotundamente.

De hecho, Nueva York y Virginia han rechazado una solicitud federal para enviar tropas de la Guardia Nacional a Washington DC. Incluso el suburbio de Arlington, Virginia, retiró a la policía que había sido prestada para controlar a la multitud en Lafayette Square. Y uno de los ejemplos más destacados de un funcionario que se opone a un presidente en las últimas décadas es precisamente el caso del secretario de Defensa Mark Esper, quien rechazó específicamente la amenaza de Trump de desplegar a militares en servicio activo en las calles.


domingo, 7 de junio de 2020

"Rusia está inventando otra excusa": Israel se burló de la inacción del S-300 en Siria


En Israel, el S-300 entregado a Siria fue ridiculizado, declarando constantes excusas para la inacción de la defensa aérea.

El siguiente ataque israelí contra Siria, que destruyó una gran base militar cerca de la ciudad de Masyaf, resultó en un gran número de burlas contra las armas rusas desplegadas en Siria y Rusia. Según los medios israelíes, Rusia declara constantemente su disposición a derribar aviones israelíes y contraatacar, sin embargo, cuando se trata de la realidad, solo presenta excusas.

“Los sistemas de defensa aérea rusos instalados en Siria no derriban misiles israelíes por razones políticas. Esta es la opinión de Dmitry Danilov, jefe del Departamento de Seguridad Europea del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia, profesor del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú (MGIMO). "No se trata del hecho de que dividimos a Siria e Israel en socios o aliados y opositores. Para nosotros, Israel es el mismo socio en el campo de las relaciones internacionales, incluso en el marco del acuerdo con Oriente Medio, como Siria. En este sentido, sí, nos encontramos en una trampa conocida cuando es muy difícil reaccionar a ciertas acciones por parte de Israel, pero a este respecto no puede considerarse como un adversario militar de Rusia.- Según la edición de información israelí «9TV.co.il», señalando que era otra excusa por parte de Rusia.

En el contexto de tal declaración de Danilov, surgieron muchas preguntas sobre cuál era exactamente el propósito de entregar armas rusas a Siria si Israel era el principal oponente de la República Árabe, debido a cuyas acciones el avión militar ruso Il-20 fue derribado.

"Si, debido a acciones israelíes, un avión militar ruso fue derribado, ¿cómo se puede considerar a este país un aliado?" ¿Quién es el adversario en este caso? - pregunta el analista.


So after Russia re-trained the Syrian crews the system in Masyaf was activated but with a twist, the System can be only be combat affective ie: search and lock for/on targets only under Russian command...

Even the system is not integrated into the Syrian radar network

So why?
Well this decision to supply Syria the S-300 was more political than anything else
And if we want to know why the S-300 never was activated against the Israeli hostile attack in the Syrian coast

Anteriormente, fuentes sirias dijeron que Rusia apaga deliberadamente el S-300 sirio, con la intención de evitar la destrucción de estos sistemas por los combatientes israelíes, lo que planteó muchas preguntas sobre la efectividad de las armas rusas y estos sistemas en particular, porque en los últimos 40 años, es decir. ., desde el momento de su adopción, el complejo no derribó ningún objetivo.

Idlib: ¿contramedida del campo Estados Unidos-Turquía-Israel?



Después de haber sufrido fallas punzantes frente al ejército sirio y sus aliados, Occidente y sus socios turcos y árabes han hecho un nuevo intento de violar el eje de la Resistencia en Siria. 

Al mismo tiempo que los rumores sobre la determinación del ejército sirio de lanzar una vasta operación contra los terroristas desplegados en la provincia de Idlib, la otra parte del conflicto (Occidente y Turquía) hizo esfuerzos en El objetivo de frenar Damasco y el eje de la resistencia, y esto por varios medios.

Despliegue de tropas y municiones en el noreste de Siria con la perspectiva de una larga presencia.

El despliegue de equipos militares estadounidenses de Iraq a Siria a través de pasajes ilegales solo tiene la intención de prolongar la presencia ilegal del ejército estadounidense en el este de Siria para tomar el control de los depósitos de petróleo y gas de a la región y evitar el retorno de la seguridad y la estabilidad política al país. Por lo tanto, es una política que también permite a los ocupantes estadounidenses garantizar los intereses estratégicos de Israel en Siria.

La transferencia de tropas estadounidenses de Irak a Siria puede examinarse en varios aspectos. Primero, la usurpación de regiones ricas en petróleo privará al gobierno sirio de su principal fuente de ingresos económicos.

Por otro lado, la reducción temporal en el número de fuerzas estadounidenses en Irak podría calmar la ira de los iraquíes frente a las acciones de Washington en su país. Además, las actividades de las células subterráneas de Daesh en el este de Siria permiten a los estadounidenses justificar su presencia ilegítima en este país. La presencia ilegal en Siria de tropas estadounidenses le permite a Washington apretar aún más el lazo alrededor del gobierno de Bashar al-Assad y obtener una ventaja en las conversaciones con Rusia sobre el futuro de Siria.
El acuerdo del siglo, compensación por fracasos militares por la política
La aceptación del Acuerdo del siglo por parte de ciertos regímenes árabes, especialmente Arabia Saudita, también es parte del nuevo intento de Occidente y ciertos países árabes de presionar el eje de la Resistencia.

Dado que los Altos del Golán siguen siendo una parte integral del conflicto sirio-israelí, la anexión de otra parte del territorio palestino está destinada, entre otras cosas, a enviar un mensaje al gobierno sirio de que debe renunciar en los Altos del Golán. Cabe señalar que esto dañaría gravemente el prestigio del gobierno sirio y su soberanía nacional.
Guerra psicológica contra Bashar al-Assad
Desde el comienzo de la crisis en Siria, uno de los principales ejes de análisis de los medios de comunicación árabes y occidentales ha sido la cuestión de la partida de Bashar al-Assad tras las negociaciones entre las potencias regionales y extrarregionales. La publicación de una serie de informes críticos sobre el presidente sirio en los medios de comunicación rusos desde mayo ha alimentado nuevas especulaciones sobre las posibles intenciones del Kremlin de dejar a Assad a un lado y poner fin a su vida política.

Sin embargo, la realidad es otra cosa y la filtración de tales noticias no es más que rumores falsos por dos razones: en primer lugar, dada la situación política y económica en Siria, está lejos de pensar que Moscú está decidiendo renunciar actualmente Assad Además, incluso si Rusia logra tal resultado, aquellos que conocen la estrategia política del Kremlin saben muy bien que está cambiando gradualmente su política exterior, evitando por supuesto cualquier alboroto en los medios.

Sin embargo, la verdad es que el trío de las monarquías árabe-estadounidense-turca está intentando sembrar la discordia entre los aliados de Siria con la vana esperanza de llevar a cabo sus proyectos dañinos en Siria que no alcanzó en el campo de batalla.

La ampliación de los lazos económicos entre Rusia y Siria y el papel de Irán a este respecto podría desempeñar un papel importante en el alivio de las preocupaciones de la parte rusa sobre el futuro de Siria y la crisis debido a las sanciones occidentales. contra este país La inversión conjunta en proyectos que fortalecerán la infraestructura económica de Siria será muy útil.

Siria: Moscú endurece el tono contra Washington



Rusia ha pedido a Washington que ponga fin a su presencia ilegal en Siria y que se ocupe de sus propias crisis internas, especialmente los disturbios sociales que han afectado a los Estados Unidos, luego del asesinato de un afroamericano por un oficial de policía. blanco, Blanca.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia calificó de "estúpidas" las recientes declaraciones del subsecretario de Estado de Estados Unidos, David Schenker, "sobre la presencia del ejército ruso en Siria".

Schenker dijo el jueves 4 de junio que Rusia debería "salir" de Siria porque había desempeñado un papel "destructivo" allí.

"Parece que [Schenker] no sabía de qué estaba hablando. Sus palabras fueron más allá del bien y del mal. Estas son palabras estúpidas ", dijo una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia.

“El nivel profesional baja en el Departamento de Estado estadounidense. Estados Unidos debería abandonar Siria y enfrentar su crisis interna ", dijo la misma fuente.

Como consecuencia, la embajada rusa en Washington también reaccionó al "llamamiento flagrante de Schenker pidiéndole a Rusia que abandone el Medio Oriente".

"Nos gustaría recordar que el ejército ruso está estacionado en Siria por invitación de su gobierno", anunció la embajada.

Las tropas rusas fueron invitadas oficialmente por el gobierno sirio en 2015 y, junto con asesores militares iraníes, ayudaron a Damasco a repeler gradualmente a los terroristas apoyados por extranjeros que han devastado el país desde 2011.

"La pregunta importante que surge es por qué Estados Unidos ocupa múltiples partes de un país soberano. Ni las autoridades legítimas ni el Consejo de Seguridad de la ONU han autorizado el despliegue de tropas estadounidenses en Siria ", agregó la embajada rusa en Washington.

Desde septiembre de 2014, Estados Unidos ha liderado una coalición militar que realiza ataques aéreos contra objetivos que Washington afirma pertenecer a los terroristas de Daesh sin ninguna autorización del gobierno de Damasco o un mandato de la ONU.

La coalición militar estadounidense ha sido acusada repetidamente de atacar la infraestructura siria y matar civiles. También ha sido en gran medida incapaz de lograr su objetivo declarado de erradicar Daesh.

Hasta hace poco, las fuerzas estadounidenses transportaron a los terroristas de Daesh de un lugar en Siria a otro para protegerlos de las operaciones exitosas de las fuerzas del gobierno sirio y para evitar la revelación de su alianza con los takfiristas y extremistas.

Los observadores políticos advierten que Estados Unidos está explotando a Daesh para causar estragos en el Medio Oriente y ayudar a materializar el plan de Israel para remodelar el mapa del Medio Oriente mediante la desintegración de los países de la región.

Estados Unidos enfrenta actualmente protestas contra el racismo que han estado ocurriendo durante casi dos semanas después del asesinato de George Floyd, un hombre negro desarmado, por la policía en Minneapolis, Minnesota, el 25 de mayo.

Decenas de miles de personas en decenas de ciudades de los Estados Unidos participaron en las protestas contra la brutalidad policial, la segregación racial y el asesinato de George Floyd el sábado.


sábado, 6 de junio de 2020

Cortando manos y exterminando a millones de personas: cómo el rey de Bélgica estableció un régimen de terror en el Congo para enriquecerse

Se calcula que entre tres y más de 20 millones de personas murieron víctimas del régimen establecido por Leopoldo II en el llamado Estado Libre del Congo, que el monarca administró como su propiedad privada a finales del siglo XIX y principios del XX.

Los habitantes de la aldea de Baringa muestran las manos cortadas de dos personas supuestamente asesinadas por las fuerzas del Estado Libre del Congo.Wikipedia /CC 3.0

A medida que en EE.UU. y otros países se desarrollan protestas contra el racismo y la brutalidad policial, en Bélgica la ira de los manifestantes se dirige contra el símbolo histórico de las atrocidades de la política racial: el rey Leopoldo II.

Una petición que exige eliminar todos los monumentos al monarca en la capital del país, Bruselas, ha sido suscrita ya por más de 42.000 personas desde el lunes. Otra petición análoga, dirigida a las autoridades de la ciudad de Ostende, cuenta con más de 7.000 adhesiones.

Entre tanto, varias estatuas de Leopoldo II han sido atacadas en distintas partes del país. Por ejemplo, en Gante un busto del rey fue cubierto con una tela con la inscripción 'I can't breathe' ('No puedo respirar' en inglés), las últimas palabras que pronunció el afroestadounidense George Floyd antes de morir como consecuencia de la brutalidad policial en Mineápolis. En un suburbio de Amberes, un grupo de desconocidos prendió fuego a una estatua del monarca.

Estatua de Leopoldo II vandalizada en Amberes, Bélgica, el 4 de junio de 2020.Jonas Roosens / Keystone Press Agency / www.globallookpress.com

Para entender la repulsión que sienten algunos belgas hacia la figura del rey, hay que echar un vistazo a la colonización del Congo, considerado por varios contemporáneos e investigadores como uno de los peores ejemplos del colonialismo europeo.
Administrar el Congo como una propiedad privada
Nacido en 1835, Leopoldo II ascendió al trono en 1865 y gobernó Bélgica hasta su muerte en 1909. Casi la mitad de este periodo, entre 1885 y 1908, fue el monarca absoluto y el único propietario del Estado Libre del Congo, que gestionó como una posesión privada con el beneplácito de las otras naciones europeas con intereses coloniales en África.

Mapa del Estado Libre del Congo en 1895.Institut Royal Colonial Belge / Wikimedia Commons

A pesar de que formalmente el objetivo del proyecto era 'civilizar' a los habitantes locales y mejorar sus condiciones de vida, pronto la empresa se redujo a la explotación ilimitada de las riquezas de la enorme colonia, 80 veces más grande que Bélgica.

Debido a la falta de contabilidad, el volumen de los recursos extraídos por los funcionarios del monarca, que nunca puso un pie en el Congo, sigue siendo desconocido. Se estima, sin embargo, que en los 23 años que el territorio africano estuvo bajo la dominación personal de Leopoldo II el rey ganó cerca de 220 millones de francos de la época, equivalentes a más de 1.000 millones de dólares de hoy.

Caricatura de Leopoldo II.Wikimedia Commons

El corazón de las tinieblas
Estos niveles de explotación podían lograrse solo mediante un régimen de terror generalizado y con la ayuda de la impunidad de los oficiales europeos. En el Congo de Leopoldo II eran comunes prácticas como la toma de rehenes entre la población local, así como los castigos corporales, las mutilaciones y las expediciones punitivas contra aldeas que no hubieran cumplido la cuota de producción de marfil o caucho.

Niños y mujeres con manos amputadas como medida punitiva.Wikipedia / CC 3.0

A partir de los años 1890, varios contemporáneos —entre ellos Anatole France, Mark Twain y Arthur Conan Doyle— denunciaron el régimen de terror establecido en el Congo. El texto más famoso que refleja las atrocidades que se cometían diariamente en la colonia privada del rey belga es la novela 'El corazón de las tinieblas', del escritor británico nacido en el Imperio ruso Joseph Conrad.

Nsala, de la aldea de Wala, mira la mano cortada de su hija, de cinco años, 1904, Estado Libre del Congo.Wikipedia / CC 3.0

Antes de que una campaña pública internacional obligara a Leopoldo II a vender su posesión africana al Estado belga, su existencia resultó en la muerte de una gran parte de la población congolesa.

Funcionarios coloniales en Ponthierville, Estado Libre del Congo, antes de 1905.Wikipedia / CC 3.0

A falta de censos, el número exacto de las víctimas del régimen colonizador se desconoce, aunque las estimaciones varían entre tres y más de 20 millones de personas.

Ciertamente, con una pérdida de población estimada en 10 millones de personas, lo que sucedió en el Congo podría razonablemente llamarse la parte más asesina del reparto europeo de África.

Adam Hochschild, historiador
"En Berlín no hay estatuas de Hitler"

En ese contexto, es comprensible que una parte de la sociedad belga repudie la figura de Leopoldo II.

"Muchos turistas vienen a Bruselas cada año. ¿Es esta realmente la imagen que queremos darles de esta ciudad?", dijo al diario belga De Standaard el impulsor de la petición, Noah, un adolescente de 14 años.
Castigo corporal de un esclavo.Wikipedia / CC 3.0

"En Berlín no hay estatuas de Adolf Hitler, ¿verdad? Me molestan las estatuas y me siento mal cuando las veo en Bruselas", agregó Noah, que asegura que el racismo sigue vigente en el país.

"Apuesto a que todas las personas negras en Bélgica han tenido alguna experiencia relacionada con el color de su piel. Finalmente, después de un tiempo te pones un arnés para dejar de sentir emociones cuando experimentas algo racista. Me temo que es una armadura que tendré que usar el resto de mi vida", confesó el chico, cuyos padres inmigraron a Bélgica desde el Congo.

Sin embargo, hay otra visión de la polémica. En una publicación en Facebook, el alcalde de Ostende, Bart Tommelein, se negó a retirar las estatuas del monarca, argumentando que esta medida no resolverá el problema.

"La eliminación de una estatua histórica no elimina el racismo en nuestra sociedad. Es mejor informar claramente sobre él", escribió Tommelein.



miércoles, 3 de junio de 2020

Trump cayó por el Pentágono?


En la Casa Blanca, los asesores y asistentes del presidente estadounidense se sienten desordenados y luchan por encontrar una reacción apropiada a las manifestaciones cuyo control ya se le escapó. El sitio web analítico estadounidense Politico publicó un artículo sobre este tema el lunes 1 de junio.

"Trump vaciló entre declaraciones conciliatorias y agresivas mientras buscaba dejar su huella en medio de las mayores protestas de justicia racial en Estados Unidos en medio siglo.

En un discurso en el Rose Garden de la Casa Blanca el lunes 1 de junio contra explosiones y gases lacrimógenos desatados en las calles a las puertas de la Casa Blanca, Donald Trump se presentó como un "presidente de ley y orden ".

"Mi primer y más importante deber como presidente es defender a nuestro gran país y al pueblo estadounidense. He hecho un juramento para cumplir con las leyes de nuestra nación y eso es exactamente lo que haré ”, dijo.

Fue un alejamiento notable de sus comentarios en Cabo Cañaveral, Florida, durante el fin de semana cuando condenó la muerte de George Floyd como una "tragedia grave" y reconoció "el horror, la ira y el dolor "que sienten muchos estadounidenses.

Si bien la muerte de Floyd y la epidemia de coronavirus crearon trastornos sociales nunca vistos en esta escala bajo la administración Trump, los mejores colaboradores de la Casa Blanca lucharon por encontrar una respuesta adecuada a las protestas.

Varios de los principales asesores del presidente han pasado el fin de semana debatiendo cómo Donald Trump debería dar un discurso oficial a la nación sobre los disturbios civiles, tanto protestas pacíficas como disturbios violentos. Personal de alto nivel como Mark Meadows quería que Trump pronunciara un discurso para resaltar sus poderes policiales, mientras que Kushner y Hope Hicks lo llamaron a detención. Los dos últimos temían que un discurso en esta condición pudiera alienar a los votantes clave, incluidas las mujeres afroamericanas y suburbanas, a quienes la campaña de Trump buscaba coquetear antes de las elecciones de 2020.

Algunos de los ayudantes del presidente creían que la serie de protestas en las principales ciudades se debió no solo a la ira por la muerte de Floyd, sino a la frustración por el confinamiento del coronavirus y el estado abrumador de este. Economía estadounidense El presidente debería esperar unos días antes de decidir sus próximos pasos, sugirieron los asesores.

Pero a media mañana del lunes, los asesores políticos de Trump aún no estaban seguros de si podía pronunciar un discurso para garantizar a los estadounidenses su seguridad o para evitar nuevos enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.

El domingo, los medios conservadores criticaron explícitamente al presidente por su silencio, excepto por un tweet que anunciaba su decisión de designar a los manifestantes antifascistas llamados Antifa como la organización terrorista.

Por otro lado, Donald Trump pronunció su discurso el lunes por la noche unos días después de esconderse en la Casa Blanca desde que comenzaron las protestas en el Parque Lafayette, lo que provocó una burla "¿Dónde está Trump? Mensaje publicado en línea durante todo el fin de semana.

Un republicano cercano a la Casa Blanca describió los disturbios violentos como "una mina de oro política" para Trump en medio de un año electoral, "pero solo si el presidente aprovecha los privilegios que la izquierda le ha otorgado".

Los asesores y asesores querían que Trump intentara analizar para los estadounidenses la diferencia entre manifestantes pacíficos y jugadores violentos, como Antifa, quien, según la Casa Blanca, suscita disturbios sociales para sus propios intereses. Querían centrarse en un mensaje: la necesidad de una mayor ley y orden.

Los asesores políticos de Trump creían que ofrecer un discurso televisivo más duro podría ser un impulso político para el presidente en medio de la pandemia, la crisis económica y las protestas masivas. Vieron como una oportunidad para tranquilizar a la nación, incluidos los principales bloques de votación de las personas de la tercera edad y las mujeres de los suburbios, que el país estaría seguro, mientras ejercía presión política sobre los alcaldes demócratas y los jefes de estado para poner fin a los disturbios ".

martes, 2 de junio de 2020

"¡Escóndete en el búnker!" Trump fue ridiculizado y llamó a la desgracia por esperar disturbios en el refugio


El presidente estadounidense decidió esconderse en un búnker, por temor a un golpe de estado en los Estados Unidos.

Según el New York Times estadounidense, el presidente del "país más poderoso del mundo", decidió esconderse en un búnker bien protegido durante un disturbio en los Estados Unidos. En este contexto, Trump comenzó a ser ridiculizado en todo el mundo, lo que demuestra la vergonzosa capitulación del líder estadounidense frente al más mínimo peligro.

“El presidente pasó el domingo fuera de la vista regañando a los opositores en Twitter, aunque algunos de sus asesores de campaña recomendaron que hablara por televisión a un país preocupado. Dentro de la Casa Blanca, el ambiente estaba lleno de tensión. Cientos de manifestantes se reunieron fuera de las puertas, gritando maldiciones al presidente Trump y, en algunos casos, arrojando ladrillos y botellas. Preocupados por su seguridad, los agentes del servicio secreto de repente colocaron al presidente en un búnker subterráneo utilizado en el pasado durante ataques terroristas ”, informa el New York Times.

La red está comentando activamente sobre este comportamiento de Trump, llamándolo vergonzoso por el líder estadounidense.

“Cualquier peligro y Trump ya está en refugio. Escóndete en el búnker y nunca lo dejes mejor ”

“Donald, los rusos no te van a bombardear. Estos son tus ciudadanos y te estás escondiendo de ellos ”.

"Aquí está, el líder estadounidense" valiente "que se esconde en el búnker. Quizás ningún país del mundo haya visto tanta vergüenza ”.

Debe aclararse que el propio Donald Trump no hace comentarios sobre su estadía en el refugio fortificado, sin embargo, esto definitivamente afectará su calificación.


¡Trump tendrá su guerra!


El presidente estadounidense finalmente consiguió la guerra que quería, según Defence One.

En un artículo publicado el martes 2 de junio por el sitio web estadounidense Defense One, Kevin Baron, el editor ejecutivo del sitio, escribió que Trump finalmente había conseguido la guerra que quería.

"El presidente Donald Trump finalmente consiguió la guerra que quería. No está en Afganistán, Irak, Siria o Corea del Norte. Fue aquí en Washington donde el presidente reclamó el lunes autoridad moral y constitucional y ordenó a las fuerzas del orden federales y al ejército de los Estados Unidos que se volvieran contra los estadounidenses que se le oponían ", dijo. el artículo.

Y para continuar: "Después de advertir durante el fin de semana que" sinvergüenzas "frente a la Casa Blanca se enfrentarían a perros salvajes, Trump movilizó a la policía, las tropas y los helicópteros del ejército estadounidense. contra manifestantes, violentos y no violentos, a quienes acusó, sin pruebas, de ser liderados por el grupo militante izquierdista estadounidense Antifa. Trump ha elogiado a los activistas de extrema derecha, todos blancos, blandiendo AR-15 desde Charlottesville a Lansing durante tres años, al tiempo que amplió las teorías de conspiración sobre sus enemigos, incluidos los medios de comunicación, los demócratas y los extremistas. izquierda, y cualquiera sin un sombrero MAGA (Make America Great Again). Ha tratado de poner a los estadounidenses uno contra el otro desde su discurso inaugural, tweet tras tweet, criticando deliberadamente a los medios de comunicación por socavar la confianza estadounidense en los hechos ". Defense One agrega: "Trump también ha intentado llamar a los servicios militares. Durante su primer mes en el cargo, fue al Comando Central de los Estados Unidos y al Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos y denunció a los medios allí. Denunció a sus opositores políticos en un discurso dentro del Pentágono. Usó tropas como telón de fondo para manifestaciones políticas. " Denunció a sus opositores políticos en un discurso dentro del Pentágono. Usó tropas como telón de fondo para manifestaciones políticas. " Denunció a sus opositores políticos en un discurso dentro del Pentágono. Usó tropas como telón de fondo para manifestaciones políticas. "

El artículo continúa: "Durante tres años, media docena de secretarios de defensa y jefes de personal conjuntos han intentado, cada uno a su manera, mantener a los militares fuera de la política de Trump . Pero el lunes, el Jefe del Estado Mayor de Defensa de los Estados Unidos, el General Mark Milley, y el Secretario de Defensa, Mark Esper, ingresaron. Primero, Esper fue grabado en video durante una entrevista telefónica del presidente con los gobernadores, comparando las protestas con un "campo de batalla".

Trump castigó a los gobernadores y les dijo que usaran la Guardia Nacional contra los manifestantes y advirtió que si los gobernadores se resistían a él, enviaría fuerzas militares. Dijo que le había encomendado a Milley coordinar la respuesta a nivel nacional.

Nadie podría haber esperado lo que sucedería horas después. Cuando Trump salió a leer una declaración, la policía federal en Lafayette Park comenzó a atacar a manifestantes y periodistas con porras, gases lacrimógenos y más tarde con balas de goma. Por qué ? Porque Trump quería cruzar el parque hacia la Iglesia de San Juan, donde se volvió hacia las cámaras y blandió torpemente una Biblia para una sesión fotográfica.

Lo más importante, Milley y Esper lo acompañaron. Ambos fueron fotografiados caminando detrás del presidente en el parque, causando indignación por parte de los críticos, incluidos el ex director de la CIA Mike Hayden y Kori Schake, director de estudios de política exterior y de defensa en el grupo de expertos conservador estadounidense. Enterprise Institute, que calificó la decisión de Milley de aparecer en traje de combate "vergonzosa" y "mucho más allá de los límites". "

El artículo concluye: bueno, este enfoque que consiste en "agitar la división para gobernar mejor" podría funcionar para las elecciones presidenciales de noviembre. "A Trump le gusta el combate. Y quien se opone a él es en principio su enemigo. Por lo tanto, la única área que Trump debería evitar es el ejército de los EE. UU. Si Trump termina involucrando a los militares en su campaña de "tierra quemada contra sus enemigos", entonces amenazaría con manchar la reputación de los militares. "

El artículo agrega, finalmente: alimentado con la idea de tener que enfrentar conspiraciones en todas partes, Trump incluso podría pretender que las elecciones están manipuladas y que los demócratas le robaron su victoria. Entonces, ¿adivina qué podría hacer? Toma el poder con la ayuda del ejército. La democracia estadounidense habrá terminado.