domingo, 22 de mayo de 2022

Donbás. La historia de un genocidio

Tras ocho años de guerra civil y el incumplimiento por Kiev de los acuerdos de paz de Minsk, Rusia reconoció la independencia del Donbás y lanzó una operación para desmilitarizar y desnazificar a Ucrania. Sputnik te cuenta cómo fueron esos ocho años de genocidio.

Tragedia del 2 de mayo en Odesa: aterradoras imágenes de asesinatos en masa

Hace ocho años, el 2 de mayo de 2014, murieron varias decenas de personas en la Casa de los Sindicatos de Odesa, muchas fueron quemadas vivas.
Esto ocurrió después de que los partidarios del Euromaidán destrozaron el campamento que habían montado en la plaza central de la ciudad, Kulikovo Polie, los que se oponían al golpe de Estado. Varias personas intentaron refugiarse en la Casa de los Sindicatos, pero fueron bloqueadas y murieron en el incendio.
¡LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUEDEN HERIR TU SENSIBILIDAD!


La tragedia de Odesa se convirtió en un momento decisivo en la crisis política de Ucrania y, en muchos sentidos, hizo inevitable la guerra civil que se avecinaba.


El genocidio de la población civil en Donbás

El fotógrafo de Sputnik Mijaíl Voskresenski ha estado en Donbás varias veces desde los primeros días de la guerra de ocho años. Esta galería de fotos contiene pruebas de genocidio contra la población civil de Donbás e imágenes de la guerra en la región, tal como la vio el fotógrafo.


El hambre, la falta de agua, de calor, de medicinas... eran las condiciones en las que vivían los civiles que no tenían a dónde ir. Los mayores tenían que hacer largas colas para conseguir al menos algo de comida con el riesgo constante de ser alcanzados por el fuego de mortero de las Fuerzas Armadas ucranianas.
En la foto: Un residente de Debáltsevo con el pan que le entregó la milicia, febrero de 2015.



Bombardeos, explosiones y destrucciones: así transcurre la infancia de los niños de Donbás

Las exposiciones fotográficas dedicadas a los niños de Donbás que crecieron durante la guerra fueron inauguradas en marzo de 2022 en las calles de las principales ciudades rusas, Moscú y San Petersburgo. Estos menores saben bien qué es el genocidio de civiles porque sus hogares han sido bombardeados y han visto destrucción durante ocho años.
Las fotos en blanco y negro fueron tomadas por los corresponsales de guerra rusos Irina Lashkévich y Daniil Bogdán.


Dima, 8 años. El niño y su madre estaban paseando por el parque cuando empezó la guerra. Tras haber escuchado sonidos de explosiones, pensaron que eran petardos, pero pronto se dieron cuenta de que eran los bombardeos de aviones.


Genocidio de la población civil en Donbás. Los ancianos

Estas personas, que vivieron y trabajaron toda su vida en Donbás, se convirtieron en rehenes del conflicto armado y en víctimas del genocidio de civiles que Kiev lleva a cabo desde hace ocho años.
Los ancianos indefensos se vieron obligados a vivir bajo los bombardeos, en casas destruidas, sin acceso a la atención médica y a menudo muriendo de hambre. Los niños de la Gran Guerra Patria y los veteranos que sobrevivieron al horror de la guerra, en la galería de fotos de Sputnik.


Muchos ancianos no tenían adónde ir a causa de la guerra: no tenían fuerzas, ni salud, ni ganas de dejar sus casas, ni tampoco dinero para irse.

En la foto: en la carretera que va de Uglegorsk a Debaltsevo. Febrero de 2015.


Las ruinas de Donbás: las pruebas de la destrucción

Las nuevas autoridades ucranianas respondieron a las protestas de la población de Donbás en abril de 2014 declarando una "operación antiterrorista" que se convirtió en una guerra en el verano de ese mismo año.
El resultado de esta decisión fue miles de muertos y heridos y la destrucción de viviendas e infraestructura. Entre las pruebas fotográficas de los crímenes contra la población civil hay un gran número de imágenes de ciudades y pueblos ardiendo en Donbás.
Las imágenes que hemos reunido son sólo una pequeña parte del conjunto de pruebas fotográficas de la destrucción metódica y sistemática de ciudades y pueblos en Donbás durante ocho años.


Julio de 2014. El Ejército ucraniano lanzó un ataque contra la aldea Lugánskaia, en la región de Lugansk.



¿Por qué los Acuerdos de Minsk no lograron detener el genocidio en Donbás?

Los Acuerdos de Minsk fueron la única oportunidad para una solución diplomática del conflicto en Donbás, región compuesta por las Repúblicas de Donetsk y Lugansk, pero nunca se aplicaron. Entonces surge la pregunta ¿por qué eran necesarios estos acuerdos? ¿Cuáles fueron los principales puntos aprobados y por qué no se aplicaron?
En esta galería, Sputnik te ofrece las respuestas a las interrogantes que fueron clave durante el intento de proceso de conciliación para Donbás.

1/9 © Sputnik / Egor Eremov

Antecedentes

En 2014, el presidente de turno de la OSCE, Didier Burkhalter, propuso la creación de un grupo de contacto formado por representantes de Rusia, la OSCE y Ucrania para resolver el conflicto de Donbás. En junio de ese mismo año, el presidente ucraniano Petró Poroshenko propuso un plan de paz. Y en septiembre, Vladímir Putin propuso su plan. Es importante señalar que la principal razón para iniciar las negociaciones fue la necesidad, generalmente reconocida, de poner fin a las prolongadas hostilidades militares que causaron un impacto negativo para ambas partes.

A mediados de agosto, los militares ucranianos habían establecido el control de Slaviansk, Artemivsk, Kramatorsk, Mariúpoly la costa del mar de Azov. Además, habían rodeado parcialmente Lugansk y Donetsk. En respuesta, las fuerzas de la Milicia Popular de Lugansk (LPR) y Donetsk (DNR) lanzaron una contraofensiva y lograron desalojar a las fuerzas ucranianas que sufrieron importantes pérdidas tanto de personal como de equipos.

2/9 © Sputnik / Egor Eremov

¿Quiénes adoptaron los Acuerdos de Minsky cuándo?

El 5 de septiembre de 2014, en Minsk, los miembros del grupo de contacto acordaron un plan de paz, teniendo en cuenta las propuestas de los líderes de Rusia y Ucrania. Los Acuerdos de Minsk fueron celebrados por el Grupo de Contacto Trilateral que incluía a representantes de Ucrania, Rusia y la OSCE. El 10 de septiembre de 2014, estos y los jefes de las entonces autoproclamadas Repúblicas de Donetsk y Lugansk firmaron el protocolo y el memorándum. Así, Rusia era un garante de la aplicación de los acuerdos y no una parte del conflicto.

Los Acuerdos de Minsk son un conjunto de documentos que se adoptópara resolver la situación en la región de Donbás.

3/9 © Sputnik / Evgeny Odinokov /

¿Por qué era necesario un segundo Acuerdo de Minsk?

A pesar de los acuerdos, los combates continuaron en las regiones de Donetsk y Lugansk y la situación volvió a agravarse en enero de 2015. Ese mes hubo combates por el aeropuerto de Donetsk, y las Fuerzas ucranianas se vieron amenazadas por un cerco a su gran grupo de combate cerca de Debaltsevo.

Según los acuerdos de Minsk, las partes debían retirar la artillería pesada de la línea de contacto. Ambas partes del conflicto tenían sus propias visiones de la situación, incluso en lo que respecta a Debaltsevo: Donetsk y Lugansk lo consideraban su territorio, en el que las tropas ucranianas estaban rodeadas, mientras que Kiev insistía en el alto el fuego, alegando que sus unidades no estaban rodeadas y controlaban totalmente el territorio.

El 12 de febrero de 2015, se firmóun paquete de medidas de 13 puntos para la aplicación de los acuerdos, denominado Minsk 2. También fue respaldada por una declaración de los jefes del cuarteto de Normandía (Rusia, Ucrania, Alemania y Francia).

4/9 © Sputnik / Igor Maslov /

¿Cuáles fueron las principales medidas previstas en los acuerdos de Minsk?

Los Acuerdos de Minsk preveían un alto el fuego y la retirada de las fuerzas de la línea de contacto, la prohibición de la artillería pesada cerca de la línea de contacto (zona de amortiguación), así como el intercambio de prisioneros sobre la base del principio de "todos por todos".

Los principales puntos del acuerdo eran la reforma de Kiev, que preveía la introducción de la descentralización en la Constitución, teniendo en cuenta las peculiaridades de Donetsk y Lugansk. Ucrania debía aprobar una ley sobre el estatus especial de ciertas regiones de Donetsk y Lugansk y celebrar elecciones locales en ellas, teniendo en cuenta la posición de los representantes, tras lo cual Kiev podría empezar a restablecer gradualmente el control sobre la frontera estatal.

5/9 © Sputnik / Stringer /

¿Quién controla el cumplimiento de los puntos acordados?

Los observadores de la OSCE debían supervisar la aplicación de las cláusulas adoptadas sobre el terreno, mientras que el cuarteto de Normandía debía proporcionar asistencia diplomática. Ya en septiembre de 2014, se creóel Centro Conjunto de Control y Coordinación para supervisar el cumplimiento de los primeros Acuerdos de Minsk de los prisioneros de guerra ucranianos y rusos. El 19 de diciembre de 2017, Rusia se vio obligada a abandonarlo debido a la obstrucción de Ucrania.

6/9 © Sputnik / Igor Maslov /

¿Cómo se han aplicado los Acuerdos de Minsk?

En ocho años de negociaciones, las partes solo han tenido éxito en uno de los 13 puntos acordados: el intercambio de prisioneros. Donetsk, Lugansk y Moscúhan acusado repetidamente a Kiev de ocupar ilegalmente los asentamientos en la zona de amortiguación y de la aparición de artillería pesada en ella.

Kiev ha insistido en que primero debe restablecerse el control de la frontera y solo entonces se celebrarían las elecciones. En 2015, la Rada Suprema aprobóuna ley sobre el estatus especial de Donbás, pero vinculó su entrada en vigor a la celebración de elecciones locales. Esto contradecía directamente las disposiciones del segundo acuerdo de Minsk.

7/9 © Sputnik / Alexey Vitvitsky /

¿Qué es la fórmula Steinmeier?

En 2019, los participantes del grupo de contacto aprobaron la llamada fórmula Steinmeier para garantizar la aplicación de los acuerdos. El documento preveía la entrada en vigor de una ley sobre el estatus especial de Donbás después de que la OSCE reconociera las elecciones locales en las repúblicas de Lugansk y Donetsk. También preveía el redespliegue de fuerzas desde la línea de contacto. Los radicales de derecha de Kiev no estaban satisfechos con la adopción de la fórmula. Las partes no llegaron a un acuerdo sobre el procedimiento de las elecciones.

8/9© Sputnik / Valery Melnikov /

¿Cuándo dejaron de funcionar definitivamente los acuerdos de Minsk?

Al llegar a la presidencia, Volodímir Zelenski intentó solucionar los problemas de cumplimiento de Ucrania, pero no lo consiguió. Los soldados del batallón nacionalista Azov, que estaban cerca de la línea de separación en la aldea de Zolotoe (región de Lugansk), no solo se negaron a cumplir la orden de Zelenski de entregar las armas en noviembre de 2019, sino que amenazaron con aumentar su número.

En 2020, la retórica de Kiev cambia radicalmente: la parte ucraniana insiste en que hay que revisar los acuerdos de Kiev. Ucrania no estásatisfecha con que la transferencia del control sobre un segmento de la frontera con Rusia pueda comenzar solo después de las elecciones locales en Donetsk y Lugansk. Zelenski sugirió que las fuerzas en la línea de contacto en Donbás se retiraran de forma sectorial y no a lo largo de toda la línea de demarcación.

9/9 © Sputnik / Alexey Vitvitsky /

¿Qué ha cambiado en 2020 - 2021?


En diciembre de 2020, Zelenski declaró a los medios de comunicación ucranianos que él personalmente preferiría retirarse de los Acuerdos de Minsk, pero que no podía hacerlo. En su opinión, los europeos podrían levantar las sanciones a Rusia y a los representantes de las repúblicas no reconocidas, pero era demasiado pronto para hablar de un posible "plan B".

En 2021 se celebraron varias reuniones de asesores políticos de los líderes del cuarteto de Normandía, pero no lograron ningún avance hacia un acuerdo. A principios de diciembre, la vía diplomática estaba paralizada y había comenzado la escalada militar a lo largo de la línea de contacto.


sábado, 21 de mayo de 2022

Vladimir Putin como Robert E. Lee


Vladimir Putin como Robert E. Lee

Pablo Craig Roberts

Como saben los lectores, a menudo hago referencia a la paciencia de Putin, es decir, a su tolerancia, paciencia y autocontrol. Admiro la paciencia de Putin que persiste a pesar de que Putin nunca recibió ningún reconocimiento o crédito por ello. Mi preocupación es que la indulgencia de Putin no le sirva ni a él ni a Rusia. La razón es que el mundo occidental ya no reconoce ni valora el código moral que una vez definió la civilización occidental. Hoy en el mundo occidental solo hay dos valores: dinero y poder.

Ha pasado mucho tiempo desde que algún líder militar estadounidense o europeo dijera algo parecido a lo que dijo Robert E. Lee a los soldados que componían el Ejército del Norte de Virginia:

“Nosotros hacemos la guerra sólo contra hombres armados, y no podemos vengarnos de los males que ha sufrido nuestro pueblo sin rebajarnos a los ojos de todos aquellos cuyo aborrecimiento ha sido excitado por las atrocidades de nuestros enemigos, y ofender a Dios, a quien corresponde la venganza. .”
Muchos de los soldados de la Unión, especialmente aquellos bajo el mando de los generales, Sherman y Sheridan, que odiaban a los sureños, sometieron a la población civil del Sur a violaciones y saqueos. Incendiarían las casas y sacrificarían el ganado, dejando a las mujeres y los niños desprotegidos del invierno y el hambre. Todo el propósito de la Proclamación de Emancipación del presidente Lincoln fue crear una rebelión de esclavos en la Confederación que haría que las tropas confederadas abandonaran la guerra para regresar a casa y proteger a sus mujeres y niños. Como dijo el propio Secretario de Estado de Lincoln, el Presidente ha “liberado” a los esclavos sólo en aquellas áreas donde no tenemos presencia y los ha dejado en la esclavitud donde estamos al mando. Como ningún esclavo se rebeló, el esfuerzo de Lincoln por violar y asesinar a mujeres y niños sureños fracasó.

En aquellos años pasados ​​cuando los EE. UU. todavía tenían historiadores, en lugar de los actuales propagandistas del Proyecto 1619, la paciencia de Lee fue la base de su gran reputación entre los oficiales militares de los EE. UU. Durante la presidencia de Eisenhower, el retrato de Lee colgó en las paredes de la Oficina Oval. El colapso de la moral estadounidense ha sido tan total que hoy la estatua de Robert E. Lee ha sido retirada de Richmond, Virginia, la ciudad que protegió de la rapiña y la destrucción.

La Segunda Guerra Mundial, tal como la llevaron a cabo Roosevelt y Churchill, fue una guerra contra civiles. La fuerza aérea británica fue construida y utilizada para bombardear áreas residenciales alemanas. Una vez que Washington entró en guerra, la fuerza aérea estadounidense siguió la misma práctica. El bombardeo británico/estadounidense de Dresde es uno de los peores crímenes de guerra de la historia, al igual que las bombas atómicas lanzadas sobre la población civil de dos ciudades japonesas mientras los japoneses intentaban rendirse. En los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial, Hitler prohibió a la fuerza aérea alemana bombardear áreas civiles en Gran Bretaña. Fue el bombardeo implacable de civiles alemanes lo que obligó a Hitler a revertir su política.

Cuando uno considera los crímenes de guerra masivos que EE.UU. cometió contra civiles alemanes y japoneses, es asombroso que estas personas estén tan firmemente comprometidas con la voluntad de Washington.

Recordemos Vietnam, el napalm y el Agente Naranja arrojados sobre los aldeanos, la imagen de la niña desnuda huyendo de las llamas, el bombardeo implacable de civiles en Irak, Afganistán, Libia, bodas, funerales, partidos de fútbol de niños, los bombardeos de los neonazis ucranianos. , con el apoyo de la prensa liberal estadounidense, de civiles en Donbass. Occidente hace la guerra mediante el terror.

Putin les dijo a los soldados rusos antes de enviarlos a Donbass que Rusia no lucha de esta manera. Les prohibió usar armas pesadas en áreas civiles. Fueron los cobardes militares ucranianos y los matones neonazis de Azov quienes se refugiaron entre los civiles donde podían disparar armas pesadas y no ser el objetivo de las armas pesadas rusas.

Al igual que Lee, para Putin la paciencia es una virtud, un principio moral que no se sacrifica por la guerra. Al igual que Lee, Putin le dijo a las tropas que “hacemos la guerra solo contra hombres armados”.

Putin se ha apegado a esta política a pesar de que la narrativa lo presenta como un criminal de guerra que asesina a mujeres y niños. En otras palabras, Putin no está restringiendo el uso de la violencia contra civiles porque espera crédito por su paciencia, sino porque es una virtud a la que se aferra.

Cuando uno mira con honestidad, ve claramente que la virtud que Occidente reclama no existe.

Mi problema con la indulgencia de Putin es que no solo ya no es una virtud admirada en Occidente, sino que también es tan ajena a la mente occidental moderna que se interpreta como indecisión y debilidad. En consecuencia, las provocaciones de Rusia se multiplican y empeoran. En resumen, la paciencia de Putin está dando como resultado que se crucen líneas rojas que terminarán en una guerra nuclear.

El problema de Putin es único en el mundo moderno. Su virtud de la paciencia es lo que está conduciendo al mundo a la guerra nuclear. Su virtud es vista como una debilidad contra la cual se pueden hacer empujones más amenazadores. La pregunta es real si la indulgencia de Putin traerá el Armagedón.

Esta es la razón, no la sanguinaria, por la que he dicho que el uso de la fuerza militar por parte del Kremlin en Ucrania tenía que ser tremendo y concluir rápidamente en un éxito total para establecer en Washington y en las capitales de Europa que la política de empujar la Bear es un juego de tontos que trae muerte y destrucción seguras.

Si Rusia hubiera lanzado una guerra relámpago a Ucrania, los gobiernos de Europa se estarían desvinculando de la OTAN, sin intentar unirse a ella. Washington obtendría el reconocimiento de que la política de hegemonía estadounidense de los neoconservadores era extremadamente costosa. Sería posible que las voces hablaran a favor de una política más contenida.

En cambio, lo que tenemos es una narrativa de la pérdida y la derrota de Rusia, y ni un solo país teme en lo más mínimo ofender a Rusia. Armas, dinero, apoyo diplomático para los nazis ucranianos está llegando desde el mundo occidental. Ayer el periódico nacional de la capital del Mundo Occidental, el Washington Post, editorializó: “El mundo no debe olvidar a los defensores de Mariupol. Son héroes”.

Los "héroes" son los matones neonazis de Azov, una colección de criminales de guerra, muchos de los cuales probablemente serán juzgados en los tribunales rusos por crímenes de guerra. Este editorial debería decirnos todo lo que debemos saber sobre el depravado Occidente. ¿Le dice algo a Putin?



El error de Putin


El error de Putin

Pablo Craig Roberts

Vladimir Putin, presidente de Rusia, es la persona más demonizada en el mundo occidental desde Osama bin Laden y Adolf Hitler. Hillary Clinton dice que Putin es “el nuevo Hitler”. El presidente de Estados Unidos, Biden, dice que Putin es demasiado malvado para que se le permita permanecer en el cargo.

A pesar de estas duras caracterizaciones del líder ruso, el Kremlin ha renunciado recientemente a negociar la paz con Occidente y con el títere ucraniano de Occidente. De hecho, no está claro que el Kremlin aún haya visto la escritura en la pared. Los integracionistas atlantistas todavía están operando en Rusia y todavía están dispuestos a renunciar a la soberanía rusa para su inclusión en Occidente. Putin parece incapaz o no dispuesto a deshacerse de los rusos que limitan la política exterior y económica de Rusia en interés de Occidente.

El error de Putin es que es un liberal universitario estadounidense de 1950, creyente en el derecho internacional, en el respeto mutuo y la cooperación, en la resolución de conflictos con la diplomacia. Putin y Rusia están en problemas porque Putin sigue creyendo en el comportamiento moral cuando Occidente ha dejado claro que el único valor es la hegemonía estadounidense.

Si Putin fuera realmente el Nuevo Hitler, no existiría Ucrania, ni Europa, y probablemente tampoco Estados Unidos.

La historia de Putin de aceptar las provocaciones occidentales ha impedido el Armagedón y nos ha llevado a él. La extraordinaria lentitud del Kremlin para reconocer una amenaza y tomar cualquier medida para hacer algo al respecto le ha enseñado a Washington y sus títeres que Rusia no tiene líneas rojas.

En consecuencia, muchos han sido cruzados. Rusia se queja, pero hace poco o nada. El resultado es que Occidente descarta las advertencias de Rusia sobre una guerra nuclear como mera fanfarronada.

Occidente ya no se toma en serio a Rusia. Incluso los estados diminutos y militarmente impotentes no dudan en insultar y provocar a Rusia.

La intervención rusa limitada y lenta en el este de Ucrania ha permitido que todo Occidente se involucre en la guerra enviando armas a Ucrania, proporcionando a Ucrania información de inteligencia para atacar a las fuerzas rusas, cooperando con las sanciones de Washington y controlando la narrativa de guerra en interés de Ucrania. No puede haber duda de que EE.UU. y la OTAN son combatientes en la guerra contra Rusia.

A pesar de las advertencias, Rusia continúa ignorando militarmente este hecho. ¿Cuánto tiempo puede durar esto?

Corremos el riesgo de una guerra nuclear, no por la agresión rusa, sino por las respuestas limitadas y débiles de Rusia a las provocaciones extremas. Occidente ha concluido del liberalismo anticuado de Putin que Rusia es débil y puede ser empujada.

Es esta conclusión la que resultará en una guerra nuclear, a menos que los rusos se rindan a Occidente y se conviertan en otro títere como Alemania, Francia y el Reino Unido.


viernes, 20 de mayo de 2022

"Nos encanta matar": conoce al infame grupo neonazi ucraniano S14



Alexander Terekhin
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Al hablar de grupos neonazis en Ucrania lo primero que viene a la mente es el infame batallón Azov*. Sin embargo, hay más organizaciones ultranacionalistas que operan en el territorio ucraniano, muchas de ellas con el apoyo directo del Estado. Una de ellas es la S14*.

También conocida como C14 por su transliteración en ucraniano, o Sich, esta organización de extrema derecha fue fundada en 2009 y tras un rebranding reciente se ha convertido en el partido político Fundamento de Libertad.
Recibió su fama por los violentos pogromos llevados a cabo contra los gitanos en Ucrania. Sin embargo, estos ataques son solo la punta del iceberg de la violencia ejercida por este grupo.

Grupo neonazi respaldado y financiado por el Estado
En marzo de 2019, cuando el grupo ya había alcanzado el máximo nivel de radicalización, se dió a conocer que el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) encomendaba al S14 a realizar ciertas misiones que los propios servicios especiales no podían llevar a cabo por razones jurídicas.
De hecho, el propio fundador del S14, Evgueni Karas, alardeaba abiertamente no solo de ello, sino de que el SBU proporcionaba al grupo información sobre los partidarios de Rusia, que más tarde serían atacados por los extremistas. Así, los neonazis del S14 incluso podían asaltar a sus blancos a plena luz del día delante de los agentes de la Policía.

11 de abril, 07:44 GMT

El propio Karas relató los muchos casos en los que al llegar al lugar del ataque, lo único que les pedían los agentes de la Policía era que "hicieran sus cosas donde no les vieran".
Sin embargo, el apoyo del Estado que recibe el S14 va más allá de su cooperación con el SBU. Por ejemplo, en junio de 2018 se dio a conocer que el Ministerio de Juventud y Deportes proporcionó financiación directa a la organización neonazi.
Más tarde, los grupos de la ultraderecha participaron en la formación del Ministerio de Asuntos de los Veteranos en 2018. Este, a su vez, les devolvió el favor: coopera extensamente con el batallón Azov desde 2019 y en 2021 el consejo social de este ministerio ha sido integrado por los miembros del S14. Además, este mismo ministerio también financió directamente la actividad del S14.
Asimismo, cabe destacar que el S14 recibió la atención de máximo nivel cuando su líder, junto con los representantes del Azov, fueron recibidos por el propio presidente judío del país, Volodímir Zelenski.
16 de abril, 01:40 GMT

En marzo de 2018 un distrito de Kiev firmó un contrato para formar una milicia municipal liderada por un representante del S14. Su función oficial era el patrullaje de las calles de la capital ucraniana.

"Ucrania se está sumergiendo en el caos de violencia descontrolada ejercida por los grupos radicales y su total impunidad. Prácticamente nadie en el país puede sentirse seguro en estas condiciones", reaccionó Amnistía Internacional ante esta noticia.

Según comentó Josh Cohen para Atlantic Council, lo preocupante es que mientras los partidos de ultraderecha no rinden bien en las elecciones, parece que el Estado no quiere o no puede enfrentarse a estos grupos violentos para poner fin a su impunidad.

"Nos encanta matar"
En unas recientes declaraciones, hechas a principios de febrero de 2022, el líder del S14, Evgueni Karas, comentó que Ucrania se ha visto notablemente reforzada gracias al suministro de armas desde otros países.

"Nos dieron ahora tanto armamento no por ser buenos, sino por ser los únicos en estar dispuestos a cumplir las órdenes de Occidente, porque nos entretiene y nos encanta matar, y nos entretiene la guerra", dijo.

Al mismo tiempo, el radical neonazi destacó que con todo este potencial militar Ucrania ahora puede cambiar su postura en cuanto a sus vecinos, como, por ejemplo, Hungría.
"Así que si los nacionalistas llegan al poder en Ucrania, esto se convertirá en un gran problema para muchos países que ahora intentan ofendernos", concluyó.

Impunidad por asesinatos
El activista social y periodista Oles Buzin fue asesinado el 16 de abril de 2015 en la capital de Ucrania, Kiev. Ya en junio del mismo año el entonces ministro del Interior, Arsen Avákov, anunció que el asesinato se había resuelto y que los tres presuntos asesinos habían sido detenidos.
Los tres sospechosos pertenecían al S14, y entre ellos estaba incluso el fundador de la organización, Karas. Los otros dos eran Andréi Medvedko (exagente del Ministerio del Interior ucraniano) y Denis Polischuk, que era candidato para un puesto de diputado en el Parlamento en 2012.

Defensa
6 de abril, 15:08 GMT

Sin embargo, un año después los sospechosos recibieron el arresto domiciliario "parcial" como medida preventiva y desde entonces el caso no avanzó. Lo que sí avanzó fue la carrera política de Medvedko, que en 2019 recibió el puesto de miembro del Consejo de control popular de la Agencia Anticorrupción Nacional.

Otros ataques perpetrados por el S14
El grupo neonazi llegó a la cúspide de su radicalización en 2018, cuando atacaron una manifestación anual celebrada para recordar a dos antifascistas rusos que fueron asesinados. Y este sería solo el comienzo de sus andaduras.
De allí en adelante todo grupo que no se enmarcaba en su ideología se convertía en un blanco legítimo, y eso incluía las marchas de las mujeres del 8 de marzo, las manifestaciones por los derechos LGBT o veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Cabe señalar, que estos ataques eran perpetrados ante la mirada de los agentes de la Policía, que en muchos casos procedían a detener a los pacíficos manifestantes víctimas de la violencia en lugar de los radicales.
Pero el S14 se ganó fama internacional después de los violentos pogromos de asentamientos de gitanos en los que no tenían piedad ni por las mujeres, ni por los niños. Uno de estos pogromos se saldó con la vida de un hombre.


21 de marzo, 05:14 GMT

Al día siguiente, el líder del S14 hizo una advertencia con una clara inclinación por las ideas neonazis bajo el titular Safari de separatistas, en el que amenazó a los "microbios del terrorismo que se esconden en las calles pacíficas de ucrania". Curiosamente, una retórica similar fue empleada en otro caso.
En 2017 el activista por la paz de la izquierda Stas Sergienko acusó a los integrantes del S14 de haberlo atacado y apuñalado con un cuchillo.

"Este ataque está lejos de ser el primero, y no será el último ataque contra los microbios del terrorismo que se esconden en las calles pacíficas de Ucrania", respondío al día siguiente el líder del S14, Karas.

Participación del S14 en el Maidán
El S14 era uno de los grupos ultraderechistas que participaron activamente en las protestas de Maidán que llevaron al violento golpe de Estado.
En particular, los militantes del S14 se hicieron con el control del edificio de la Administración Estatal de Kiev y organizaron allí su base de operaciones. De hecho, los ultranacionalistas del grupo defendieron el edificio cuando el 11 de diciembre de 2013 las fuerzas de Seguridad intentaron retomar el control. Más tarde se apoderarían de otro edificio.


Internacional

21 de marzo, 00:41 GMT

Luego, los integrantes del grupo realizaban desde allí asaltos contra los manifestantes y agentes de la Policía. El 16 de febrero de 2014 los miembros del S14, junto con su líder, Karas, atacaron a los asistentes de la periodista suiza Maria Bastashevski y les amenazaron con armas de fuego.
Más tarde se informó que el edificio de la Administración Estatal de Kiev que ocuparon los integrantes del S14 fue vandalizado con la simbólica neonazi.

Reconocimiento internacional como grupo terrorista y neonazista
En noviembre de 2017 el S14 fue agregado a la base de datos del Consorcio de Investigación y Análisis del Terrorismo. Un año más tarde, junto con otros grupos ultraderechistas, el S14 fue reconocido por el Departamento de Estado de EEUU como un grupo de odio ultranacionalista.
Múltiples expertos en el tema calificaron al S14 como un grupo extremista y neonazi, cuya "actividad se centra en la persecución y en el terrorismo contra los periodistas, blogueros y civiles opositores". Por su parte, Karas aseguró que no es neonazi, pero lo hizo de una forma que justo al contrario ha confirmado estas acusaciones.


Internacional

20 de marzo, 04:41 GMT

Así, en un programa de la BBC donde fue invitado, Karas afirmó que no es un nazi o neonazi porque su grupo se enfrenta solo a grupos étnicos no ucranianos, en los que incluyó a los polacos, rusos y judíos.
A pesar de ello, en agosto de 2019 el Juzgado de Kiev dictaminó que no se puede tildar al S14 de grupo neonazi, provocando un tsunami de indignación por parte de tales medios como The Economist, The Guardian, Haaretz, The Nation, Reuters, Al Jazeera, La Croix y The Washington Post, entre otras editoriales y organizaciones.
El Juzgado Supremo de Ucrania rechazó la apelación contra esta decisión en 2020.

Un grupo neonazi a escala nacional
A pesar de que muchos de los reportes sobre la violenta actividad del S14 provienen de la capital ucraniana, son solo una gota en el mar de sus acciones llevadas a cabo en muchas ciudades del país.
*Organización extremista prohibida en Rusia.



Este es el neonazi al frente del regimiento de Azov atrincherado en Azovstal

© AFP 2022 / Sergei Supinsky


Desde el inicio de la operación rusa de desnazificación en Ucrania, el fundador y líder intelectual del batallón neonazi Azov, Andrí 'Fuhrer Blanco' Biletski, no ha aparecido en el campo de batalla. Su lugar lo ocupa Denís 'Redis' Prokopenko, héroe de Ucrania, cuyas publicaciones en las redes sociales revelan sus simpatías por la ideología nazi.
La figura de Denís Prokopenko, comandante de las fuerzas del grupo neonazi Azov atrincherado en la planta metalúrgica de Azovstal, se popularizó por sus intrépidos videos en los que prometía luchar contra las tropas rusas "hasta la última gota de sangre" y llamaba "vergonzosos traidores" a aquellos combatientes que se rendían. No obstante, el pasado 16 de mayo, tras 82 días de asedio, el propio Prokopenko anunciaba la rendición de las tropas bajo su mando "para salvaguardar sus vidas".
Todo este tiempo, los medios ucranianos no han hecho más que glorificarlo, pero una breve mirada a sus redes sociales revela publicaciones con esvásticas nazis y el número 1488, un código de identificación internacional de los neonazis. Las primeras dos cifras hacen referencia a las llamadas catorce palabras del líder supremacista estadounidense David Lane. El número 88, a su vez, es un código para referirse al saludo nazi Heil Hitler, ya que la letra H en la octava en el alfabeto latino.

Sputnik Mundo✔

Este es el neonazi al frente del regimiento de Azov atrincherado en Azovstal


Desde el inicio de la operación rusa de desnazificación en Ucrania, el fundador y líder intelectual del batallón neonazi Azov, Andrí 'Fuhrer Blanco' Biletski, no ha aparecido en el campo de batalla. Su lugar lo ocupa Denís 'Redis' Prokópenko, héroe de Ucrania, cuyas publicaciones en las redes sociales revelan sus simpatías por la ideología nazi.

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t.me/SputnikMundo/22831
17.4KviewsMay 18 at 13:48

Su esposa, Kateryna Prokopenko, ha estado de gira por Europa alentando a la opinión pública occidental a interferir de manera más activa en el conflicto e incluso sostuvo un encuentro con el papa Francisco.

A la izquierda, la esposa de un miembro del batallón azov caracterizada de sufridora en una televisión francesa. A la derecha, la misma esposa sin caracterizar.


Denys #Prokopenko ist Kommandeur des #Asow-Regiments. Seine Frau Kateryna tingelte mitleidheischend durch diverse Talkshows. Sie war sogar beim Papst. Hier macht sie mit zwei Freundinnen den #Hitlergruß. In der #Ukraine gibt es keine Nazis 
#Mariupol #Gefangenschaft





Descendiente de una familia carela, Denís Prokopenko se identifica como un ciudadano ucraniano de origen nórdico. Antes del golpe de Estado del 2014, había ingresado en la facultad de Lenguas Germánicas de la Universidad Lingüística de Kiev. Por aquellos tiempos era un ultra del club de fútbol Dinamo de Kiev y fue entre sus compañeros donde recibió el apodo Redis.

Tras el cambio de poder en Kiev en el 2014, el nuevo Gobierno ucraniano comenzó a plantear una serie de medidas discriminatorias contra la población rusoparlante, lo que desencadenó en una ola de revueltas populares en el sur y este del país. Prokopenko y sus amigos ultras se alistaron al recién creado batallón de voluntarios Azov. Sus miembros protagonizaron violentas pugnas contra los que estaban en contra del nuevo poder de Kiev e intentaron reprimir las protestas en el este de Ucrania, lo que precipitó el conflicto armado en la región.

22 de abril, 03:04 GMT

Luego de la guerra en el este del país y los subsiguientes Acuerdos de Minsk, Redis ingresó junto al batallón Azov a la Guardia Nacional de Ucrania, donde ascendió hasta el rango de teniente coronel.
En el 2019 recibió de manos del presidente Volodímir Zelenski la Orden de Bohdán Jmelnitski "por las importantes contribuciones personales para fortalecer las capacidades de defensa nacionales", pero desafió el protocolo negándose a ofrecer a Zelenski —su comandante en jefe— un saludo militar. No obstante, en marzo de 2022 Prokopenko fue premiado con el título de Héroe de Ucrania por el mismo Volodímir Zelenski.


Defensa rusa: Azovstal está totalmente desalojada

© Foto : El Ministerio de Defensa de Rusia /

MOSCÚ (Sputnik) — Todos los combatientes ucranianos del batallón Azov (proscrito en Rusia) que ocupaban la planta siderúrgica Azovstal, ubicada en la ciudad ucraniana de Mariúpol, abandonaron su territorio, declaró este viernes el portavoz del Ministerio ruso de Defensa, general mayor Ígor Konashénkov.

"El territorio de la planta siderúrgica Azovstal en Mariúpol —donde desde el 21 de abril de este año estaba bloqueado el grupo de combatientes ucranianos del batallón nazi Azov— ha sido completamente liberado", dijo Konashénkov.

Agregó que todas las instalaciones pasaron bajo el control de las Fuerzas Armadas de Rusia.
Konashénkov precisó que desde el pasado 16 de mayo, un total de 2439 miembros del batallón Azov y las Fuerzas Armadas de Ucrania que permanecían bloqueados en la planta Azovstal se rindieron.
"Hoy, 20 de mayo, se rindió el último grupo de 531 combatientes", añadió.
Anteriormente, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, declaró que aumentó a más de 1.900 la cifra de combatientes bloqueados en la planta siderúrgica Azovstal en Mariúpol que se entregaron prisioneros a las fuerzas de Rusia desde el 16 de mayo.
En cuanto al comandante de Azov, cuyo nombre Konashénkov no precisó, los militares rusos tuvieron que transportarlo en un vehículo blindado para evitar que lo ataquen civiles de Mariúpol, según el general mayor.
La planta Azovstal fue el último lugar de concentración de las fuerzas ucranianas en Mariúpol, ciudad situada en la costa del mar de Azov, en el sureste de Ucrania, liberada por los militares de Rusia y la República Popular de Donetsk en abril.

El 16 de mayo, el ministerio castrense ruso anunció haber alcanzado un acuerdo con los militares ucranianos para la evacuación de los heridos de la planta.
El pasado 24 de febrero Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitan ayuda frente al "genocidio" por parte de Kiev.
Uno de los objetivos fundamentales de esa operación, según el presidente ruso, Vladímir Putin, es "la desmilitarización y la desnazificación" de Ucrania.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los ataques militares no están dirigidos contra instalaciones civiles, sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.
El 29 de marzo, el Ministerio de Defensa de Rusia dio por cumplido el objetivo esencial de la primera fase de la operación, mermar la capacidad bélica de Ucrania, y se enfocará en adelante en la "liberación del Donbás".

jueves, 19 de mayo de 2022

Significado de la guerra en el siglo XXI

por Thierry Meyssan

Interrumpiendo nuestra serie de artículos alrededor de la guerra en Ucrania, ‎presentamos algunas reflexiones sobre la evolución de la dimensión humana de ‎la guerra. El fin del capitalismo industrial y de la globalización no sólo transforman ‎nuestras sociedades y nuestros modos de pensar. También modifican el significado de ‎todas nuestras actividades y eso incluye las guerras. ‎

Los bombardeos nucleares contra Hiroshima y Nagasaki no eran una necesidad militar. Tokio ‎ya había tomado la decisión de rendirse cuando Estados Unidos lanzó sendas bombas ‎atómicas sobre esas dos ciudades japonesas. Pero en Washington querían evitar que Japón ‎optara por capitular ante las tropas soviéticas, que ya avanzaban en Manchuria. Washington ‎utilizó el fuego nuclear contra dos ciudades japonesas sólo para que Japón se rindiera ante ‎Estados Unidos y no ante la URSS.‎

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hace 77 años, los europeos –exceptuando sólo a ‎los ex yugoslavos– han vivido en condiciones de paz dentro de sus fronteras. La guerra era ‎para ellos un lejano recuerdo y hoy la redescubren con horror en el contexto del conflicto ‎en Ucrania.

Pero los africanos de la región de los Grandes Lagos, los pueblos de la ‎ex Yugoslavia y los musulmanes –desde Afganistán hasta Libia y pasando por el Cuerno de África– ‎los observan con desprecio y repugnancia. Y es que durante largas décadas los europeos ‎simplemente ignoraron los sufrimientos de esos pueblos, acusándolos incluso de ser ‎responsables de sus propias desgracias. ‎

La guerra de Ucrania comenzó con el nazismo, señalan algunos. Otros dicen que se inició hace ‎‎8 años pero el hecho es que, en la conciencia colectiva de Occidente, sólo tiene algo más de ‎‎2 meses. Los occidentales ven una parte de los sufrimientos que se derivan del conflicto, pero ‎aún no lo perciben en toda su dimension. Lo peor es que están cometiendo el error de ‎interpretarlo según la experiencia de las generaciones que vivieron la dos guerras mundiales ‎en vez de hacerlo en función de lo que ellos mismos están viviendo. ‎

CADA GUERRA ES UNA LARGA SUCESIÓN DE CRÍMENES

‎En cuanto comienza, la guerra excluye los matices. Obliga a todos posicionarse por uno de los ‎dos bandos. Quienes no lo hacen se ven de inmediato atrapados en las fauces de la bestia.‎
La exclusión de los matices hace que todos se vean obligados a reescribir los hechos. Sólo hay ‎dos bandos: los «buenos», que somos nosotros, y los «malos», los del otro bando. ‎La propaganda de guerra es tan poderosa que, en poco tiempo, ya nadie distingue la diferencia ‎entre la realidad de los hechos y la manera como se describen. Nos vemos todos sumidos en la ‎oscuridad, sin nadie que sepa cómo encender la luz.
La guerra ocasiona sufrimiento y mata de forma indiscriminada, no distingue entre culpables e ‎inocentes. Se sufre y se muere no sólo bajo los golpes del enemigo sino también bajo el fuego ‎de nuestro propio bando. La guerra no sólo es sufrimiento y muerte sino también injusticia, que ‎es mucho más difícil de soportar.
Ninguna de las reglas de las naciones civilizadas subsiste ante la guerra. Muchos ceden a ‎la locura y dejan de comportarse como seres humanos. En la guerra ya no hay autoridad capaz ‎de poner a cada cual ante las consecuencias de sus actos. Desaparece la posibilidad de contar ‎con el prójimo. El hombre se convierte en el lobo del hombre. ‎

Pero sucede entonces algo fascinante. Mientras algunos se convierten en crueles bestias, otros ‎se transforman en fuentes de luz y su mirada se hace capaz de aclarar la nuestra. ‎

Yo pasé una década en los campos de batalla, sin regresar a mi país. Si hoy estoy lejos del ‎sufrimiento y de la muerte, todavía siento la fascinación irresistible de las miradas que aclaran. ‎Detesto la guerra, y sin embargo tengo que decir que la extraño porque en medio de esa ‎confusión de horrores siempre resplandece una forma sublime de humanidad. ‎
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LAS GUERRAS DEL SIGLO XXI

Por eso quisiera compartir hoy algunas reflexiones que no conciernen un solo conflicto ‎en particular y todavía menos a este o aquel bando. Sólo quiero levantar una esquina del velo e ‎invitarlos a ustedes a ver lo que bajo él se esconde. Es posible que algunos sientan reticencia ‎ante lo que voy a mencionar, pero sólo podemos encontrar la paz aceptando la realidad. ‎

Las guerras evolucionan. Y no me refiero a la evolución del armamento o de las estrategias ‎militares sino a las razones de los conflictos, a su dimensión humana. El paso del capitalismo ‎industrial a la globalización financiera transforma nuestras sociedades y pulveriza los principios ‎que las organizaban, de la misma manera esa evolución modifica las guerras. El problema es que ‎ya somos incapaces de adaptar nuestras sociedades a ese cambio estructural y, por consiguiente, ‎somos aún más incapaces de reflexionar sobre la evolución de la guerra.

La guerra busca siempre resolver los problemas que la política no ha podido solucionar. ‎La guerra no llega cuando se está preparado para ella sino cuando se han eliminado todas las ‎demás soluciones. ‎

Eso es exactamente lo que está sucediendo hoy. Los straussianos estadounidenses –discípulos del ‎filósofo Leo Strauss– han logrado obligar a Rusia a intervenir en Ucrania al eliminar toda otra ‎opción que no fuese entrar en guerra. Ahora, si los países de la OTAN se obstinan en seguir ‎hostigando a Rusia, acabarán provocando una guerra mundial. ‎

Los periodos de transición entre dos épocas, durante los cuales hay que repensar las relaciones ‎entre los grupos humanos, favorecen la aparición de ese tipo de catástrofes. Algunos siguen ‎razonando en función de principios que en algún momento fueron eficaces, pero que ya ‎no están adaptados al mundo actual. Pero esa gente sigue adelante y puede provocar guerras, ‎quizás sin querer hacerlo. ‎

Durante la noche del 9 de mayo de 1945, la fuerza aérea de ‎Estados Unidos bombardeó Tokio. Más de 100 000 personas murieron en una noche y más ‎de un millón quedaron sin techo. Fue la mayor masacre de civiles que registra la historia.

En tiempo de paz existe una clara distinción entre la población civil y las fuerzas militares. Pero las guerras modernas han echado abajo esa manera de pensar. Las democracias barrieron la ‎organización de las sociedades en castas o en órdenes guerreras. Ahora todos pueden convertirse en ‎combatientes. El reclutamiento masivo y las guerras totales han sembrado la confusión. ‎Hoy en día son dirigentes civiles quienes dan órdenes a los militares. Los civiles han dejado de ser ‎inocentes víctimas y se han convertido en los primeros responsables de la desgracia generalizada ‎mientras que los militares han pasado a ser simples ejecutantes de esas desgracias. ‎

En Occidente, durante la Edad Media, la guerra era cosa de los nobles y las poblaciones ‎no participaban. La iglesia católica había establecido ciertas normas de la guerra para limitar ‎el impacto de los conflictos sobre las poblaciones. Nada de aquello corresponde a lo que hoy ‎estamos viendo. ‎

La igualdad entre hombres y mujeres también ha modificado viejos paradigmas. Hoy hay mujeres ‎soldados pero las mujeres también pueden ser comandantes civiles. El fanatismo ha dejado de ser ‎una exclusividad del llamado «sexo fuerte». Algunas mujeres resultan incluso más peligrosas y ‎crueles que ciertos hombres. ‎

Pero seguimos sin tener conciencia de todos esos cambios. O, en todo caso, no sacamos ‎de ellos ninguna conclusión. Así vemos posiciones tan inmorales como la negativa de los países ‎occidentales a repatriar las familias de los yihadistas que ellos mismos empujaron a irse luchar en ‎otras latitudes. Todos sabemos que las mujeres que tomaron ese camino están a menudo mucho ‎más fanatizadas que sus maridos. Todos sabemos que representan, por consiguiente, un peligro ‎mucho más grave… pero nadie lo dice. Así que las potencias occidentales prefieren pagar a ‎mercenarios kurdos para que se encarguen de mantenerlas a buen recaudo –con sus hijos– en ‎campos de prisioneros, lo más lejos posible de Occidente. ‎

Rusia ha sido el único país que ha repatriado esos niños, a pesar de que ya están contaminados ‎por la ideología yihadista, y los ha confiado a sus abuelos, con la esperanza de que estos logren ‎amarlos y reincorporarlos a la sociedad. ‎

Sin embargo, en este momento, hace 2 meses que nuestros países están recibiendo civiles ‎ucranianos que huyen de los combates. Considerando que son “sólo” mujeres y niños que sufren, ‎los gobiernos occidentales los reciben sin tomar ninguna precaución. Pero al menos una tercera ‎parte de esos niños se han “formado” en los campos de vacaciones de los banderistas actuales –‎cuyos predecesores fueron colaboradores de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Parte ‎de esos niños han recibido formación en el manejo de armas y se les ha inculcado la admiración ‎por Stepan Bandera, autor de crímenes contra la humanidad perpetrados en Ucrania bajo la ‎ocupación nazi. ‎


Campo de vacaciones en Ucrania, según el diario atlantista francés ‎‎“Le Monde”.
Fuente: Diario “Le Monde” (2016).

Las Convenciones de Ginebra son hoy una reliquia de la época en la que razonábamos con lo que ‎puede llamarse “humanidad”. Pero ya no corresponden a ninguna realidad. Quienes las respetan ‎lo hacen porque se creen obligados a hacerlo, pero no porque esperen seguir siendo humanos y ‎no verse sumidos en un océano de crímenes. La noción de «crimen de guerra» carece de ‎sentido ya que el objetivo de la guerra es cometer una serie de crímenes para alcanzar la victoria ‎que no se logró por vías civilizadas y porque, en una democracia, cada elector es responsable. ‎

En otros tiempos, la iglesia católica llegó a prohibir las estrategias bélicas dirigidas contra ‎los civiles –como los asedios– y las castigaba excomulgando a quienes recurrían a ellas. ‎Actualmente, para empezar, no existe ninguna autoridad moral que imponga el respeto de reglas. ‎Pero lo peor es que el mundo, las grandes potencias occidentales y la opinión pública ‎de Occidente ven como algo normal la aplicación de «sanciones económicas» que afectan a ‎pueblos enteros, llegando incluso a provocar hambrunas como sucedió en Corea del Norte. ‎

Por otro lado, Occidente considera “prohibidas” ciertas armas… que sus propios ejércitos siguen ‎utilizando. Por ejemplo, el presidente estadounidense Barack Obama había señalado el uso de ‎armas químicas o biológicas como una «línea roja» para el gobierno de Siria. Mientras tanto, ‎Joe Biden –entonces vicepresidente de la administración Obama– instalaba en Ucrania una vasta ‎red de laboratorios dedicados a la investigación biológica con fines militares. El único país que ‎se ha prohibido a sí mismo cualquier tipo de armamento de destrucción masiva es Irán, desde ‎que el imam Khomeini clasificó las armas de destrucción masiva –incluyendo la bomba atómica– ‎como moralmente condenables. ¡Pero es precisamente Irán quien está acusado por Occidente de ‎querer fabricar armas nucleares!

En el pasado, se hacían guerras para apoderarse de territorios. Al final, se firmaba un tratado ‎de paz que, de paso, modificaba lo que podría llamarse el “registro de propiedad” de los ‎territorios en disputa. En nuestros tiempos de redes sociales, lo que está en juego es menos ‎territorial y más ideológico. La guerra sólo se termina cuando cae el descrédito sobre una ‎manera de pensar. Aunque hay territorios que han cambiado de dueño, ciertas guerras recientes ‎han dado lugar a armisticios, pero ninguna llevado a la firma de tratados de paz ni al pago de ‎compensaciones. ‎

Hoy es evidente que, a pesar del discurso dominante en Occidente, la guerra en Ucrania no es ‎de carácter territorial sino ideológico. Por cierto, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski es el primer jefe de Estado en hacer diariamente varias declaraciones públicas en medio de una ‎guerra. Zelenski pasa más tiempo hablando que dirigiendo su ejército. Sus intervenciones están ‎concebidas alrededor de referencias históricas. Las opiniones públicas de Occidente reaccionan ‎en función de los recuerdos que Zelenski maneja hábilmente y lo que no entienden… siguen ‎ignorándolo. A los ingleses les habla como Winston Churchill… y ellos lo aplauden. ‎A los franceses, les menciona el recuerdo del general Charles de Gaulle… y ellos también ‎lo aplauden, así lo hace con todos. Y siempre concluye con un «¡Gloria a Ucrania!», referencia ‎que sus oyentes occidentales no entienden pero que también aplauden porque les parece bonita. ‎

Pero quienes sí conocen la historia de Ucrania saben que «¡Gloria a Ucrania!» es el grito ‎de guerra de los banderistas, lo que gritaban durante la Segunda Guerra Mundial mientras ‎masacraban a más de un millón y medio de sus compatriotas ucranianos y al menos un millón de ‎judíos. ¿Qué puede justificar que un ucraniano exhorte a masacrar a otros ‎ucranianos y que un judío llame a exterminar a otros judíos? ‎
La ignorancia nos hace sordos y ciegos.

Por primera vez en la historia de la guerra, una de las partes ha censurado ‎los medios del otro bando antes del inicio mismo del conflicto. La Unión Europea decidió ‎impedir el acceso a la televisora pública rusa RT y a la agencia Sputnik, también pública, para ‎que el público europeo no pudiera conocer la otra versión de lo que iba a suceder. Después ‎de la censura contra los medios rusos, ahora se trata de censurar también los medios ‎no estatales que muestran otra imagen de lo que acontece. El sitio web de la Red Voltaire –‎voltairenet.org– está censurado en Polonia desde hace un mes, por decisión del consejo de ‎seguridad nacional polaco.

La guerra ya no se limita al campo de batalla. Ahora es indispensable “conquistar” a los ‎telespectadores. Durante la guerra contra Afganistán, el presidente de Estados Unidos, George ‎W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, se plantearon la posibilidad de destruir el canal ‎de televisión satelital Al-Jazeera, que no tenía ningún impacto sobre las opiniones públicas ‎occidentales pero que sí daba mucho que pensar a la teleaudiencia de todo el mundo árabe. ‎

Después de la agresión de 2003 contra Irak, algunos investigadores franceses llegaron a creer que ‎la guerra militar acabaría convirtiéndose en guerra cognitiva. El cuento de las «armas de ‎destrucción masiva» de Saddam Hussein se mantuvo en pie sólo unos meses, pero fue magistral ‎la manera como Estados Unidos y Reino Unido lograron que todo el mundo se tragara aquella historia. ‎En definitiva, la OTAN agregó a sus 5 terrenos de intervención habituales (aire, tierra, mar, ‎espacio y sector cibernético) un sexto campo de batalla: el de la mente humana. Actualmente, ‎la OTAN evita el enfrentamiento con Rusia en los cuatro primeros campos de batalla (aire, ‎tierra, mar y espacio) pero ya entró en guerra en los otros dos. ‎

A medida que los sectores de intervención se amplían, la noción de parte beligerante se vuelve ‎más difusa. Ya no son hombres quienes luchan entre sí sino sistemas de pensamiento. ‎Por consiguiente, la guerra se globaliza. Durante la agresión contra Siria, más de 60 Estados ‎que nada tenían que ver con el conflicto enviaron armamento para acabar con la República ‎Árabe Siria. Hoy, una veintena de Estados están enviando armamento a Ucrania. ‎

En el caso de Siria, como los occidentales no entienden los acontecimientos en desarrollo sino ‎que los interpretan en función de su conocimiento previo sobre el mundo del pasado, ‎las opiniones públicas occidentales creyeron que las armas que Occidente enviaba eran utilizadas ‎por una oposición democrática siria, cuando en realidad esas armas acababan en manos del terrorismo ‎yihadista. Ahora, el público occidental está convencido de que el armamento occidental enviado ‎a Ucrania es para el ejército ucraniano, ignorando el hecho que esa fuerza está plagada de ‎banderistas inspirados en el “ejemplo” de los ucranianos que colaboraron con la ocupación ‎hitleriana. ‎

El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones. ‎



viernes, 13 de mayo de 2022

USA/Rusia: ¡guerra nuclear, inevitable!



Un alto funcionario ruso y asesor cercano de Vladimir Putin advirtió sobre una "guerra nuclear en toda regla" si la OTAN continúa "inyectando armas en Ucrania".

Dmitry Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, emitió la amenaza poco después de que Finlandia dio un paso más cerca de solicitar unirse a la alianza militar occidental.

“Los países de la OTAN que inyectan armas en Ucrania, entrenan tropas para usar equipo occidental, envían mercenarios y los ejercicios de los países de la Alianza cerca de nuestras fronteras aumentan la probabilidad de un conflicto directo y abierto entre la OTAN y Rusia”, dijo en un mensaje de Telegram. Y para continuar: “Tal conflicto siempre corre el riesgo de convertirse en una guerra nuclear en toda regla… Será un escenario desastroso para todos. »

Las naciones de la OTAN han suministrado armas a Ucrania desde el comienzo de la operación rusa, invirtiendo recursos en el país para ayudarlo a lidiar con las fuerzas rusas.

Entre los armamentos que los países de la OTAN han proporcionado hasta ahora se encuentran las armas antitanque ligeras de próxima generación (NLAW): misiles guiados montados en el hombro.

También se han suministrado a Kiev más de 700 drones Switchblade, lo suficientemente pequeños como para llevarlos en una mochila, y 121 drones Ghost.

El Reino Unido fue uno de los países que suministró armas a Ucrania. En abril, el primer ministro británico, Boris Johnson, visitó Kiev en persona y prometió 120 vehículos blindados adicionales, además de sistemas de misiles antibuque para apoyar a Ucrania en el Mar Negro.

A medida que continúa el conflicto en Ucrania, los países occidentales, especialmente Estados Unidos, están endureciendo las sanciones contra Rusia y suministrando armas pesadas al ejército ucraniano. Estados Unidos y Gran Bretaña se encuentran entre los países que están provocando que Ucrania continúe la guerra contra Rusia.

Los socios de la UE 'regresaron': el primer ministro italiano dice que Alemania ya paga el gas ruso en rublos

Italia ha dicho que ya no se opone a que las empresas europeas paguen el gas natural ruso en rublos, la moneda nacional de Rusia, informaron los medios el jueves.

El primer ministro italiano, Mario Draghi, se había opuesto a pagar el gas ruso en rublos, luego de que el presidente ruso, Vladimir Putin, amenazara con cortar el suministro de gas a los países "enemigos" si se negaban a pagar el suministro de gas en rublos.

A fines de marzo, Italia anunció que Draghi había discutido la situación con el canciller alemán Olaf Scholz. Luego, los ejecutivos indicaron que rechazaron los pedidos de pago en rublos, insistiendo en que se deben respetar los contratos denominados en euros.

Durante su visita a Estados Unidos esta semana, Draghi dijo que no había una "declaración oficial" de la Unión Europea sobre si el uso de rublos equivaldría a una violación de las sanciones impuestas contra Rusia tras la operación militar rusa en Ucrania. Draghi llamó al tema un "área gris".

El jefe de gabinete de Italia dijo que la mayoría de los principales compradores de gas ruso estaban de acuerdo con la nueva fórmula de pago propuesta por Moscú.

“El gas de Alemania en Rusia no se ha ido. Simplemente porque Alemania ya pagó en rublos el suministro de gas a Rusia y este pago continuará”, dijo.

Un portavoz de la oficina de Draghi confirmó las declaraciones del primer ministro.

Por otra parte, Eni, el principal proveedor de energía de Italia, dijo el jueves que haría su pago este mes a la compañía de gas rusa Gazprom en rublos.

Según informes de prensa del jueves, fuentes cercanas a Gazprom dijeron que 20 proveedores de energía europeos habían abierto cuentas denominadas en rublos con bancos rusos para facilitar los pagos en rublos.

La empresa alemana VNG transferirá los pagos en euros del gas ruso a Gazprombank en el futuro y no espera ningún problema al convertirlos a rublos, dijo el lunes 9 de marzo, cumpliendo así con los principales requisitos de Moscú bajo un nuevo sistema de pago.

Los primeros comentarios detallados de VNG sobre el asunto se producen cuando los compradores europeos de gas ruso tienen que ajustarse a un nuevo conjunto de reglas impuestas por Moscú para pagar sus compras, incluida una demanda de pago en rublos a través de un elaborado sistema.

VNG, que es propiedad mayoritaria de la empresa de servicios públicos alemana EnBW, dijo que estaba tomando todas las medidas necesarias para continuar asegurando el suministro y, por lo tanto, la estabilidad económica en Alemania.

Un tribunal suizo de la ciudad de Zug ha suspendido el procedimiento de quiebra de Nord Stream 2 AG, el operador europeo del gasoducto Nord Stream 2, anunció la empresa en el sitio web del Boletín Oficial de Comercio de Suiza el miércoles.

A petición de la empresa, el procedimiento se suspendió hasta septiembre de 2022, mientras que el juzgado decretó una moratoria de cuatro meses (hasta el 10 de septiembre) en las amortizaciones de los préstamos.

El oleoducto Nord Stream 2 se completó por completo y estuvo listo para su lanzamiento el 10 de septiembre de 2021. Sin embargo, EE. UU. y la UE presionaron a Alemania para que no certificara el oleoducto durante meses antes de eso, lo que terminó siendo la decisión final de Berlín el 22 de febrero.

El gasoducto consta de dos cadenas, capaces de transportar un total de 55 mil millones de metros cúbicos de gas natural por año desde Rusia a Europa a través del Mar Báltico.


jueves, 12 de mayo de 2022

LOS NAZIS UCRANIANOS MINAN LAS INSTALACIONES DE LOS NIÑOS CUANDO SE RETIRAN EN DONBASS

 

Las operaciones militares en curso en Ucrania confirmaron que la estrategia del mando militar ucraniano supone el sacrificio de sus propios civiles.

Por ejemplo, los militares ucranianos minaron las instalaciones civiles al abandonar sus posiciones militares que se establecieron en escuelas, hospitales, instalaciones sociales en la región de Kharkiv.

En la ciudad de Peski-Radkovskie, el centro local para niños y la biblioteca fueron minados. Los explosivos estaban escondidos detrás de un tiesto de flores secas y en juguetes. Zapadores rusos desactivaron objetos explosivos.