martes, 25 de marzo de 2025

"Odio rescatar a Europa otra vez": Filtran chat de trabajo de Vance, Rubio y otros funcionarios de EE.UU.

En la conversación a la que fue agregado un periodista discutían la operación militar contra los hutíes de Yemen dos días antes de que se pusiera en marcha.

Donald Trump junto con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, el 26 de febrero de 2025.Andrew Harnik / Gettyimages.ru

El redactor jefe de la revista The Atlantic fue agregado accidentalmente a un chat cerrado centrado en una futura operación contra los hutíes de Yemen y reveló en una publicación del medio de qué hablaban 18 funcionarios clave del país norteamericano presentes en la conversación.

Según Jeffrey Goldberg, el 11 de marzo recibió una solicitud de conexión en Signal de un usuario identificado como Michael Waltz, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, y la aceptó "con la esperanza de que fuera el verdadero asesor de Seguridad Nacional y que quisiera hablar sobre Ucrania, Irán o algún otro asunto importante".


El 13 de marzo, dos días antes de que las autoridades estadounidenses anunciaran el inicio de las operaciones militares contra los hutíes, lo agregaron al chat que se llamaba "Grupo pequeño de PC hutíes", en el que estaban presentes, además de Waltz; el vicepresidente de EE.UU., James D. Vance; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; el secretario de Estado, Marco Rubio; entre otras 18 personas.

Brian Krassenstein


@krassenstein

BREAKING: The Trump admin accidentally texted a journalist, Jeffrey Goldberg, from The Atlantic, their top-secret war plans on Yemen. Texts are below between Vance and Hegseth, in which the journalist was included. Imagine if Biden did this! So incompetent.
Traducido del inglés al

ÚLTIMA HORA: El gobierno de Trump envió accidentalmente un mensaje de texto a un periodista, Jeffrey Goldberg, de The Atlantic, con sus planes de guerra de alto secreto en Yemen. 
 
 A continuación se muestran los textos entre Vance y Hegseth, en los que aparece el periodista.
 
 ¡Imagínense si Biden hiciera esto! Qué incompetente.

Así, Michael Waltz envió un mensaje de texto, en el que precisó que todos los integrantes deberían recibir "un informe de conclusiones con las tareas, según las directrices del presidente", continuando que han elaborado "listas de notificación sugeridas para los aliados y socios regionales".

A esto, Vance opinó que están cometiendo "un error". "El 3 % del comercio estadounidense pasa por el canal de Suez. El 40 % del comercio europeo también. Existe un riesgo real de que el público no entienda esto ni por qué es necesario. La razón más poderosa para hacerlo es, como dijo el presidente, enviar un mensaje", escribió el vicepresidente.

A su vez, Hegseth le aseguró que comenzar las operaciones en la región es una medida necesaria y no cambiaría nada "esperar unas semanas o un mes". Como respuesta, Vance dijo al secretario de Defensa lo siguiente: "Si crees que deberíamos hacerlo, vamos. Odio tener que rescatar a Europa otra vez", refiriéndose a que el Gobierno estadounidense ha argumentado que sus aliados europeos sacan provecho económico de la protección de las rutas marítimas internacionales por parte de Washington.

Más tarde, compartió varios detalles operativos de los próximos ataques contra Yemen, incluyendo información sobre objetivos, armas que EE.UU. desplegaría para llevarlos a cabo, así como la secuencia de ataques.
 
WarMonitor  

@WarMonitor3

Pete Hegseth accidentally added a Journalist from the Atlantic into a signal group chat detailing US war plans in Yemen against the Houthis before strikes took place. A national security failure like no other.
Traducido del inglés al
Pete Hegseth agregó accidentalmente a un periodista de The Atlantic a un chat grupal de Signal que detallaba los planes de guerra de Estados Unidos en Yemen contra los hutíes antes de que se produjeran los ataques. 
 Un fracaso de seguridad nacional como ningún otro. 

Ya después de que EE.UU. lanzara una ofensiva contra el país árabe, empezaron a aparecer los mensajes como "un buen comienzo", "increíble", "buen trabajo, Pete y tu equipo", etc.

Ya este lunes, Donald Trump, respondiendo a la pregunta de un periodista sobre si sabe algo de esta filtración, declaró que no está familiarizado con el asunto. "No sé nada al respecto. No soy un gran fan de The Atlantic. Para mí, es una revista que va a desaparecer. [...] Pero no sé nada de ella. Es la primera vez que me habla de esto", afirmó.


A su vez, Hegseth declaró que nadie enviaba mensajes de texto con planes de lanzar una operación contra los hutíes de Yemen. "Usted está hablando de un supuesto periodista engañoso y muy desacreditado que ha hecho de la divulgación de bulos su profesión", respondió a una pregunta acerca del caso.

Asimismo, descartó que en el supuesto chat se compartieran detalles operativos de los ataques contra Yemen, incluyendo información sobre objetivos, armas que EE.UU. desplegaría para llevarlos a cabo, así como la secuencia de ataques. "Nadie envió ningún plan de guerra, y esto es todo lo que puedo decir al respecto", sentenció Hegseth.

No obstante, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU., Brian Hughes, confirmó la veracidad del chat, agregando que ahora se está revisando cómo se añadió accidentalmente un número al grupo. "El hilo es una demostración de la profunda y reflexiva coordinación política entre altos funcionarios. El éxito en curso de la operación contra los hutíes demuestra que no había amenazas a las tropas o la seguridad nacional", aseveró.
 
El 15 de marzo, Trump informó que había ordenado a sus Fuerzas Armadas que lanzaran una operación militar "decisiva y poderosa" contra los hutíes de Yemen como respuesta a "una implacable campaña de piratería, violación y terrorismo contra barcos, aviones y drones estadounidenses y de otros países" en las vías marítimas de la región.
 
Desde entonces, Washington ha vuelto a bombardear el país árabe en varias ocasiones.
 

RT

lunes, 24 de marzo de 2025

Un viaje por el sur del Líbano revela la determinación de la gente de resistir la ocupación a cualquier precio


Por Julia Kassem

A pesar de las reiteradas agresiones y la escalada de violaciones de “Israel”, la normalización sigue siendo responsable, mientras que la resistencia y la determinación del pueblo persisten.

El 23 de marzo, el régimen israelí recreó el escenario de Majdal Shams, afirmando que Hezbolá había lanzado una oleada de cohetes desde el Líbano, una afirmación que el movimiento de resistencia negó rotundamente.

Ese día, el régimen de Tel Aviv volvió a desatar su ira, matando a varias personas en Tulin y Tiro, en el sur del Líbano, en ataques descritos como sin precedentes desde el alto el fuego de noviembre de 2024 entre ambas partes.

Mientras las tensiones regionales llegan a un punto de ebullición y Estados Unidos reafirma su determinación de actuar contra las fuerzas de resistencia en toda la región, la agresión contra Yemen se ha intensificado y la guerra genocida en Gaza se ha reanudado.

Yemen ha cortado las rutas de abastecimiento marítimo de Estados Unidos y la entidad sionista, el Líbano sigue siendo clave para la hostilidad de Tel Aviv debido a su proximidad geográfica, la capacidad de la resistencia para atacar profundamente dentro de los territorios ocupados ha crecido y la amenaza de que la división de élite Radwan irrumpa desde el norte para liberar Palestina sigue vigente.

Por estas razones, entre otras, el Líbano y la eliminación de su movimiento de resistencia siempre han sido prioridades existenciales tanto para los Estados Unidos como para su entidad sionista.

El 18 de febrero, la entidad sionista se negó a retirarse de cinco puntos clave: Al-Labounneh cerca de las afueras de Naqoura, cerca de Jal al-Deir en Aitaroun, cerca de la colina de Hamames frente a Metulla (visible desde Kfar Kila pero al sur de Khiam), Jabal Blat en Marwahin y Remyeh, y las afueras entre Markaba y Houla.

Tras el llamado plazo del cese del fuego —una extensión exigida unilateralmente por la entidad sionista— estos cinco puntos no sólo fueron declarados sitios de ocupación indefinida, como arrogantemente afirmó días atrás el ministro de Guerra israelí, Israel Katz, sino que se convirtieron en lugares estratégicos para controlar las carreteras que los conectan.

El objetivo detrás de esta prolongada ocupación es inconfundible: sentar las bases para un nuevo llamado "cinturón de seguridad" que sirva como plataforma de lanzamiento para una mayor expansión ilegal en el Líbano, un intento inútil de revertir la ecuación a los días de la ocupación del sur del país en 1978.


Entre las ruinas de Kfar Kila, observamos que la entidad sionista ha establecido un puesto avanzado ilegal en lo alto de Hamas, consolidando aún más sus ambiciones expansionistas.

Se han cerrado carreteras enteras, incluida la ruta de Odeisseh a Kfar Kila, las carreteras de Markaba a Houla que unen los sectores oriental y occidental, y las carreteras que conducen a Jabal Blat y Naqoura.

El régimen del apartheid no sólo ocupa cinco puntos aislados, sino que trabaja para apoderarse de una extensión entera de territorio libanés, creando una nueva "zona de amortiguación" que sirva como plataforma de lanzamiento para una invasión ampliada.

Si bien Estados Unidos ha moderado las demandas israelíes de una nueva extensión del llamado alto el fuego, al mismo tiempo ha proporcionado el apoyo logístico, político y material para la continua ocupación y coerción sionista.

Aprovechando la urgente necesidad de Beirut de reconstrucción y recuperación económica, Estados Unidos ha vinculado el alivio financiero a la normalización con Israel, utilizándolo como condición previa.

Esto se alinea con la visión articulada por el enviado especial de Estados Unidos, Steven Whitkoff, quien habló del "potencial" de que Siria y el Líbano firmen acuerdos de normalización con el régimen de Tel Aviv liderado por Benjamin Netanyahu.

También refleja la estrategia de larga data, evidente en las políticas del Banco Mundial y el FMI —particularmente después de la crisis económica de 2019— de vincular la recuperación económica del Líbano tanto a la normalización con el régimen israelí como al desarme de la resistencia.

Mientras tanto, los asesinatos rutinarios contra vehículos civiles (que a menudo matan a miembros del movimiento Hezbolá que estaban fuera de servicio y realizaban sus vidas cotidianas, fuera del contexto de la batalla) se han vuelto más frecuentes.

Casi todos los días desde la última visita de la delegación estadounidense al Líbano, ataques letales con drones contra vehículos han aterrorizado a las poblaciones locales.

Esta campaña implacable y cuidadosamente coreografiada es otra demostración de la impunidad desenfrenada de “Israel”, ejercida sin restricciones en el Líbano.


Las fotos, tomadas por el autor, muestran las consecuencias inmediatas del ataque selectivo de la entidad sionista a un automóvil Rapid en la ciudad de Burj al-Muluk, en el sur del Líbano, el sábado 15 de marzo.



El nombramiento del ex comandante del ejército libanés Joseph Aoun como presidente —después de años de servir como embajador de Estados Unidos— es sólo uno de los muchos pasos que Washington ha dado para reforzar su control sobre el Líbano, trabajando agresivamente para aislar y desmantelar el grupo de resistencia Hezbolá.

Mediante la coerción económica y política, el ejército libanés ha sido despojado de su papel como protector del Estado y de su pueblo, una tendencia en curso que alcanzó nuevos mínimos durante y después de la última guerra contra el Líbano.

Se ordenó al ejército no ayudar a los civiles desplazados ni reparar los cruces fronterizos destruidos por Israel, lo que lo redujo efectivamente a una fuerza auxiliar debilitada encargada de hacer cumplir los mandatos hegemónicos estadounidenses en la región.

Ahora, con un presidente y un primer ministro completamente obedientes en el poder —el primer ministro Nawaf Salam, quien ha rechazado abiertamente el lema “Pueblo, Ejército, Resistencia” como “algo del pasado” y ha declarado que “las inversiones no llegarán al Líbano mientras haya armas fuera de la autoridad del Estado”—, la influencia de Washington sobre la administración libanesa es más clara que nunca.

Hace apenas una semana, funcionarios estadounidenses visitaron nuevamente el Líbano, emitiendo directivas y presionando al nuevo gobierno para que hiciera concesiones.

Es muy probable que la cuestión de los cinco puntos ocupados, junto con los crecientes ataques contra civiles libaneses y sus lugares de origen, sea utilizada por Estados Unidos e Israel para impulsar objetivos largamente buscados en la mesa de negociaciones, incluido el desarme de Hezbolá y la normalización de las relaciones del Líbano con "Israel".

Durante el llamado alto el fuego, la entidad sionista ha buscado activamente impedir que los habitantes de los pueblos regresen a sus hogares, matando a quienes se niegan a irse y bombardeando a otros en sus casas.

Mientras tanto, Israel y Estados Unidos no sólo están librando una contrainsurgencia letal contra Hezbolá para asegurar el control del panorama político del Líbano, sino que también están atacando cualquier intento de los residentes desplazados de regresar y recuperar sus aldeas.

Así como la campaña genocida de Israel en Gaza pretende borrar todos los signos de vida en el territorio asediado, su asedio al sur del Líbano opera con la misma intención.

Recientemente, las fuerzas de ocupación israelíes irrumpieron en casas móviles donde los sureños desplazados habían regresado a sus aldeas. Tan solo el martes por la noche, viviendas improvisadas, cafés y tiendas fueron bombardeadas e incendiadas por cuatro ataques de helicópteros Apache israelíes, que causaron la muerte de cinco personas y la destrucción de varias casas móviles.

Es evidente que, más allá de su objetivo declarado de atacar a la resistencia libanesa, la entidad sionista está despojando sistemáticamente a sus habitantes de sus tierras y de sus medios de vida.

Mediante la destrucción incesante de infraestructura, casas móviles y negocios en los pueblos fronterizos, junto con el asesinato indiscriminado de civiles, "Israel" busca consolidar su imaginada "zona de amortiguación".

Sin embargo, los sureños se mantienen firmes. En la aldea de Khiam, donde la entidad sionista mantiene una precaria presencia militar en las colinas de Hamameh, al sur de la aldea, los residentes siguen regresando, a pesar de la destrucción generalizada.

Como lo expresó un residente, tomando prestadas las palabras del difunto Sayyed Hassan Nasrallah: “Con orgullo armaremos nuestras tiendas de campaña bajo los escombros hasta que nuestras casas sean restauradas, mejores que antes”.

El mismo día que la entidad sionista intentó aterrorizar a los lugareños con ataques adicionales con aviones no tripulados y ataques a vehículos, los residentes de Khiam se reunieron para su iftar comunitario anual, una tradición que han mantenido durante tres años al romper juntos el ayuno del Ramadán.

Entre los escombros, los lugareños exhibieron fotografías de los mártires de la resistencia caídos, incluido Sayyed Nasrallah, alineando las enormes filas de mesas y sillas con mensajes de firmeza y orgullo, en honor a los sacrificios de sus héroes.

“Esta reunión de familias locales fortalece nuestra resiliencia, desafío y determinación contra el enemigo israelí que acecha en nuestras fronteras”, dijo un residente de Khiam.

No estarán aquí mucho tiempo. Esta es nuestra tierra. Somos el pueblo de esta tierra, y nadie nos la puede arrebatar.



A pesar de la muerte y la destrucción en el sur del Líbano, el espíritu humano permanece intacto

A pesar de las pérdidas materiales sufridas por la resistencia y del inmenso sufrimiento infligido a la región, el régimen israelí continúa hundiéndose cada vez más en sus propias crisis y contradicciones internas.

No ha logrado sus objetivos declarados de aplastar a los grupos de resistencia, que todavía mantienen la ventaja en sus demandas y negociaciones tanto en Gaza como en el Líbano.

La entidad ilegítima es incapaz de devolver a sus colonos al norte de la Palestina ocupada o a los asentamientos que rodean Gaza, y ninguna cantidad de asesinatos de líderes puede salvar su crisis de liderazgo cada vez más profunda.

Incluso Barak Ravid, ex oficial de inteligencia israelí y escritor de Axios, una plataforma vinculada a la inteligencia estadounidense, admitió que la entidad sionista deliberadamente hizo colapsar su propio acuerdo (que nunca tuvo intención de implementar) para “obligar a Hamás a aceptar un acuerdo alternativo”.

Las fracturas cada vez más profundas dentro de la entidad sionista en medio de la guerra genocida en Gaza, la creciente brecha entre el bando de Netanyahu/Ben Gvir/Smotrich y el bando de Gallant, y el creciente descontento entre la población de colonos son sólo algunos testimonios de la fragilidad de la entidad.

A pesar de toda la destrucción que ha infligido, sigue siendo, para citar al emblemático líder de la resistencia libanesa, “más débil que una telaraña”.

Julia Kassem es una escritora y comentarista radicada en Beirut, cuyo trabajo aparece en Press TV, Al-Akhbar y Al-Mayadeen English, entre otros.

(Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan necesariamente las de Press TV.)


Turquía: Se extienden las protestas


Las protestas están aumentando en toda Turquía y ahora se están extendiendo más allá del tema del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, para desafiar al presidente Recep Tayyip Erdogan, dicen los observadores.

“Hay una gran ira. La gente sale espontáneamente a las calles. Algunos jóvenes se están politizando por primera vez en sus vidas”, señala Yuksel Taskin, diputado del CHP (Partido Republicano del Pueblo, socialdemócrata), el principal partido de la oposición al que pertenece Imamoglu, detenido el miércoles.

Desde el miércoles se producen protestas masivas, que no hacen más que aumentar, en dos tercios de las 81 provincias de Turquía, según un recuento de AFP, incluso en bastiones del AKP, el partido presidencial, como Konia (centro), Trabzon y Rize en el Mar Negro, a pesar de las prohibiciones de las autoridades y del despliegue masivo de la policía.

En estas manifestaciones están representadas distintas sensibilidades políticas, a menudo protagonizadas por jóvenes, sobre todo estudiantes, a quienes a menudo se presenta como carentes de compromiso político.

Esta ola de protestas no tiene precedentes desde las grandes manifestaciones de 2013, que comenzaron en el Parque Gezi de Estambul y se extendieron gradualmente a casi todo el país.

“El sentimiento de estar atrapado económica, social, política e incluso culturalmente ya estaba muy extendido. (Esta detención) provoca una fuerte reacción, sobre todo entre los jóvenes, preocupados por su futuro en un país donde las libertades están cada vez más restringidas. Esta es una reacción que va más allá de Imamoglu”, dice Kemal Can, periodista y autor de numerosos libros sobre la sociedad turca.

“Hijos de los Saqueadores”
“Somos los hijos de los saqueadores que han crecido”, proclamaban las pancartas de los jóvenes manifestantes, burlándose de la expresión utilizada en 2013 por el entonces primer ministro Erdogan para referirse a los manifestantes.

“No se trata sólo del CHP, sino de todos. La cuestión es si Turquía vivirá bajo un régimen autoritario o si será un país democrático”, afirma Ilhan Uzgel, vicepresidente de relaciones exteriores del CHP.

Para subrayar el carácter no partidista de la movilización, el CHP invitó a todos los turcos, incluso a los no miembros del partido, a participar el domingo en una votación simbólica en las primarias durante las cuales Ekrem Imamoglu, el único candidato en la carrera, será designado como candidato presidencial.

“Estamos decididos a celebrar estas primarias. Están intentando detenernos, pero lo lograremos”, afirmó Uzgel.

La rama en Estambul del partido pro kurdo DEM, el tercero más grande en el Parlamento turco, también expresó su apoyo a las manifestaciones, que se han convertido en algo diario, frente al ayuntamiento de la ciudad.

“Están intentando consolidar el régimen moldeando a la oposición a través del sistema de justicia. Toda la oposición debe mostrar solidaridad”, dijo Ibrahim Akin, diputado del DEM.

Intentos de división
El gobierno acusa regularmente al DEM de tener vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), un movimiento armado considerado terrorista por Ankara, cuyo líder histórico, Abdullah Öcalan, pidió recientemente la dejación de las armas.

Durante varios años, el gobierno ha buscado fragmentar a la oposición, ahora mayoritaria, o mantenerla ocupada con problemas internos. Lo ha conseguido varias veces. Pero esta vez, la oposición ha frustrado esta estrategia”, dijo Kemal Can.

Gönül Tol, del Instituto de Oriente Medio en Washington, dijo que el intento del gobierno de “abrir una brecha” entre el DEM y otros partidos de oposición durante la iniciativa de paz con el PKK fracasó después de las fuertes críticas del DEM al arresto de Imamoglu.

“El gobierno ahora parece estar poniendo a prueba la capacidad de la protesta para perdurar. Espera debilitarla mediante presiones, prohibiciones de manifestaciones y detenciones. Pero si esta ola continúa, entonces podremos hablar de una nueva dinámica social y política”, afirma Kemal Can.

“Si la oposición teme amenazas de las autoridades que la acusan de provocar a la calle y su determinación se debilita, el gobierno aumentará la presión. Los próximos días serán decisivos”, añade.

Source: AFP                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            https://spanish.almanar.com.lb/1175990           

sábado, 22 de marzo de 2025

Conozca 4 escenarios para estallido de una guerra entre EEUU y China

Banderas de China y EE.UU. a lo largo de la Avenida Pensilvania, cerca del Capitolio en Washington DC, enero de 2011. (Foto: Reuters)

Un informe vaticina el inminente enfrentamiento entre China y Estados Unidos considerando cuatro escenarios en los que existe la posibilidad de una guerra.

El sitio web británico iNews ha analizado un artículo publicado este sábado los cuatro escenarios en los que se prevé la posibilidad de un conflicto a gran escala entre China y Estados Unidos, desde una guerra comercial hasta la competencia militar.
Taiwán

El primer escenario se refiere a Taiwán, que Pekín considera parte de su territorio. El presidente chino, Xi Jinping, ha insistido repetidamente en la necesidad de la “reunificación” de Taiwán con China continental y ha declarado que utilizará todos los medios posibles para lograr este objetivo si es necesario. Por otro lado, Estados Unidos apoya a la isla, a pesar de las advertencias del gigante asiático, lo que podría llevar a Estados Unidos a un enfrentamiento directo con China. Cualquier acción militar de China contra Taiwán podría desatar una guerra a gran escala entre ambos países.



Mar de la China Meridional
El segundo escenario corresponde al mar de la China Meridional, una de las rutas comerciales más importantes del mundo y una región estratégica, que se ha convertido en un punto de tensión entre China y Estados Unidos. Pekín reclama la propiedad de una gran parte de esta zona y ha creado islas artificiales y ampliado instalaciones militares para consolidar su presencia en la región. Estas medidas han encontrado una fuerte oposición por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Según el análisis, la presencia de buques de guerra estadounidenses en la región y los ejercicios militares conjuntos con los países de la zona aumentan la probabilidad de un conflicto directo entre los dos rivales.

Guerra comercial y tecnológica
La guerra comercial entre Estados Unidos y China comenzó en 2018 y ha continuado hasta el día de hoy. Las sanciones económicas, los aranceles comerciales y las restricciones a la exportación de la tecnología se encuentran entre las principales tensiones entre ambos países.

Según el informe, Estados Unidos está tratando de negar a China el acceso a tecnologías avanzadas como semiconductores e inteligencia artificial, mientras que China también busca reducir su dependencia de Occidente aumentando la producción nacional y realizando enormes inversiones en estas áreas.

iNews afirma que esta competencia podría escalar desde una guerra económica a un conflicto militar, especialmente si China busca desafiar el dominio económico de Estados Unidos con medidas de represalia.




Sucesos imprevistos y errores de cálculo
El artículo precisa que otro factor potencial que podría llevar al conflicto es la ocurrencia de eventos inesperados y errores de cálculo por parte de ambas partes. Debido a la creciente presencia militar de China y Estados Unidos en las zonas estratégicas como el mar de la China Meridional y el estrecho de Taiwán, ha aumentado la posibilidad de colisiones entre buques de guerra o aviones militares de los dos países. Un incidente repentino, como el accidente de un avión de combate o una colisión entre dos buques de guerra, puede dar lugar a malentendidos y reacciones repentinas que, en última instancia, podrían agravar las tensiones y desembocar en una guerra.

Refiriéndose a estas cuestiones, el informe concluye que, a pesar de estos escenarios potenciales, la posibilidad de una guerra a gran escala entre Estados Unidos y China aún no está clara. Ambos países dependen en gran medida de la economía mundial y un conflicto militar podría causar daños irreparables a ambas partes.

Sin embargo, subraya que las crecientes tensiones en diversas regiones, junto con una intensa competencia económica y militar, indican que el riesgo de conflicto persiste.




Se avecina una tormenta: ¿Qué bases estadounidenses en Asia Occidental están en la mira de los misiles de Irán?


Por Ivan Kesic

Como era de esperar, la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos ha desencadenado una dramática escalada de tensiones en la región de Asia occidental, permitiendo a Benjamin Netanyahu intensificar la ofensiva genocida en Gaza.

En una flagrante violación del acuerdo de alto el fuego con Hamás, el régimen israelí impuso un bloqueo paralizante a Gaza, seguido de una renovada agresión genocida contra el territorio palestino asediado, matando a casi 500 civiles en un solo día, la mayoría de ellos niños y mujeres.

Yemen, que había emitido un ultimátum de cuatro días exigiendo que el régimen israelí levantara el bloqueo durante el mes sagrado de Ramadán, reafirmó su disposición a reanudar las operaciones pro-Gaza después de que el régimen continuara con su bloqueo y agresión inhumanos.

Sin embargo, fue Trump quien ordenó ataques aéreos devastadores contra el país árabe más pobre, matando a docenas de civiles y provocando represalias rápidas y enérgicas de los yemeníes.

Sorprendido por los ataques de represalia contra un portaaviones estadounidense y otros buques de guerra en el Mar Rojo, el presidente republicano recién elegido, conocido por sus comentarios improvisados, declaró que la República Islámica de Irán sería responsable de las acciones de los yemeníes.

Su declaración se produjo pocos días después de enviar una carta a Teherán. Si bien el contenido de la carta permanece en secreto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó el jueves que Washington recibiría una respuesta en los próximos días, subrayando que Teherán no cederá ante presiones.

En su discurso anual de Nowruz (Año Nuevo Persa) del viernes, el líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, advirtió nuevamente a la nueva administración estadounidense contra el uso de un lenguaje amenazante contra la República Islámica de Irán.

Hizo hincapié en que los estadounidenses deben comprender que las amenazas no los llevarán a ninguna parte cuando traten con Irán, y agregó que cualquier acción hostil contra la nación iraní sería recibida con una dura bofetada en la cara: un mensaje claro para Trump y su gabinete belicista.

Ya aumentan las especulaciones sobre que Estados Unidos y su representante sionista en la región están contemplando una acción militar contra Irán, a pesar de las advertencias de Teherán contra tal medida.

Los estrategas militares advierten que las consecuencias de cualquier error de cálculo serían catastróficas, dada la preparación militar y las elevadas capacidades de Irán.

Estados Unidos tiene cientos de bases militares repartidas por toda la región de Asia occidental, desde Bahréin hasta los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Arabia Saudita, Irak, Jordania y más allá.

Irán ya ha demostrado su capacidad militar, en particular la precisión de sus misiles, tras el asesinato del principal comandante antiterrorista, el general Qassem Soleimani, en enero de 2020.

El ataque de represalia contra la base de Ain al-Assad, en el oeste de Irak, ofreció una visión de la enorme y menos conocida capacidad de Irán para atacar objetivos estadounidenses en cualquier lugar con precisión quirúrgica.

Durante Promesa Verdadera I y Promesa Verdadera II, Irán volvió a demostrar su destreza militar ante la provocación. Cientos de misiles iraníes lograron burlar los sistemas de defensa israelíes y atacar objetivos en el interior de los territorios ocupados, incluyendo Tel Aviv y Haifa.

La huella militar de Estados Unidos en Asia Occidental

Estados Unidos mantiene una importante presencia militar en Asia occidental, con numerosas bases e instalaciones repartidas en varios países, a saber, Bahréin, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Palestina ocupada, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Siria y los Emiratos Árabes Unidos.

Estas bases cumplen diversos propósitos estratégicos, entre ellos controlar el flujo global de petróleo, mantener la influencia sobre puntos críticos, asegurar la supervivencia de la entidad sionista, intentar rodear a Irán y someter al Eje de la Resistencia.

A fines del año pasado, funcionarios militares estadounidenses informaron que había aproximadamente 40.000 miembros en servicio en la región en general, incluidos aquellos en barcos como portaaviones y destructores en aguas regionales como el Mar Rojo y el Golfo de Adén.

Según las últimas estimaciones, Estados Unidos mantiene instalaciones militares en docenas de países de Asia occidental, muchas de ellas consideradas permanentes por los analistas militares.

Además de las bases bien establecidas en Bahréin, Egipto, Irak, Jordania, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Siria y los Emiratos Árabes Unidos, también hay bases enormes en Yibuti y Turquía, que también se utilizan para operaciones militares en Asia occidental.

Según diversas estimaciones, en Asia Occidental hay más de 60 bases militares, guarniciones e instalaciones compartidas estadounidenses que desde hace mucho tiempo se utilizan para actividades desestabilizadoras.

Ofrecemos una visión general de las principales bases militares estadounidenses en la región de Asia occidental, en función de la importancia de su papel en caso de una agresión estadounidense contra Irán, lo que las convertiría en los principales objetivos de una operación de represalia iraní.

Base aérea Al Udeid (Catar)
Base aérea de Al Udeid cerca de Doha, Qatar

La base aérea Al Udeid (AUAB), ubicada al suroeste de Doha, Qatar, es la base militar estadounidense más grande en Asia occidental y un centro fundamental para las operaciones aéreas en toda la región, incluso en Irak y Siria.

Según algunos informes, aviones de guerra estadounidenses fueron vistos regresando a la base qatarí después de la reciente agresión aérea contra Yemen, que mató a decenas de civiles, incluidos mujeres y niños.

En 30 años de operaciones, se han invertido miles de millones de dólares en la base. Cubre 50 kilómetros cuadrados y cuenta con dos pistas y docenas de instalaciones de apoyo.

La base, descrita como la piedra angular de la estrategia militar estadounidense en la región de Asia occidental, apoya a más de 10.000 efectivos estadounidenses y una amplia gama de aeronaves, incluidos bombarderos, cazas y drones, como parte del 379º Ala Expedicionaria Aérea de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Además de la Fuerza Aérea de los EE. UU. como operador principal, también alberga a la Fuerza Aérea del Emirato de Qatar, la Real Fuerza Aérea Británica y, ocasionalmente, otras fuerzas extranjeras.

Lo más importante es que también alberga el cuartel general avanzado del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), uno de los once comandos combatientes unificados del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Desde 2019, el CENTCOM ha sido designado como organización terrorista por Irán, una contramedida contra la inclusión en la lista negra estadounidense del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).

En los últimos años, durante misiones activas y crecientes tensiones regionales, Washington ha enviado regularmente bombarderos B-52 Stratofortress y B-1 Lancer a esta base qatarí.

La base está situada a 275 kilómetros del territorio continental de Irán y puede ser atacada por todos los misiles balísticos iraníes operativos, incluso por los sistemas de artillería de cohetes de largo alcance y la mayoría de los drones kamikaze disponibles.

Con muy pocas excepciones, los hangares y demás instalaciones de la base están construidos principalmente con materiales prefabricados, vulnerables a ataques con misiles. Por lo tanto, la AUAB depende de sistemas de defensa aérea, principalmente Patriot.

A fines del año pasado, en medio de amenazas estadounidenses tras el ataque de represalia de Irán contra la entidad sionista, altos funcionarios qataríes anunciaron que no permitirían que esta base se utilizara para agredir a sus países vecinos.

Base aérea de Al Dhafra (EAU)
Base aérea de Al Dhafra cerca de Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos

El ejército estadounidense mantiene una presencia significativa en los Emiratos Árabes Unidos, con numerosas bases, conocidas y desconocidas. Una de ellas, ampliamente reconocida y documentada, es la Base Aérea Al Dhafra (ADAB).

Los ex generales estadounidenses apodaron a los Emiratos Árabes Unidos "La Pequeña Esparta" por el valor que aportan al país.

La base aérea Al Dhafra, ubicada al sur de Abu Dhabi, es una importante base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que alberga aviones de combate avanzados, aviones de inteligencia, drones de vigilancia y aviones cisterna de reabastecimiento de combustible.

Fundada en la década de 1990, apoya las operaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico y otras regiones, proporcionando apoyo aéreo y capacidades de inteligencia. La base también es utilizada por la Fuerza Aérea de los Emiratos Árabes Unidos y la Fuerza Aérea Francesa.

ADAB alberga el Ala Expedicionaria Aérea 380 de la Fuerza Aérea de los EE. UU., con alrededor de 5.000 efectivos militares en servicio activo, y su misión principal es el reabastecimiento de combustible aéreo y la inteligencia, vigilancia y reconocimiento a gran altitud en todo tipo de clima.

La base jugó un papel importante en las agresiones estadounidenses en Afganistán, Irak y Siria durante años, y hoy se utiliza ampliamente para actividades de espionaje contra Irán y sus aliados.

Además de los cazas F-22 Raptor, también alberga aviones de reconocimiento de gran altitud Lockheed U-2, AWACS Boeing E-3 Sentry y vehículos aéreos no tripulados de vigilancia RQ-4 Global Hawk, cuyas actividades son habituales en las aguas iraníes del Golfo Pérsico.

También alberga aviones F-35A Lightning II (desplegados por primera vez en abril de 2019), F-15C Eagles, F-15E Strike Eagles, KC-10 Extenders y drones MQ-9 Reaper con pistas gemelas, cada una de 12.011 pies de largo.

Uno de los drones despegó de esta base en 2019 y realizó actividades hostiles en el espacio aéreo iraní sobre el Estrecho de Ormuz, y fue derribado por el sistema de defensa aérea 3 Khordad.

Al igual que la AUAB en Qatar, la ADAB está ubicada a 250 kilómetros del territorio iraní y está expuesta a un amplio arsenal de misiles y drones, que pueden evadir fácilmente los sistemas de defensa aérea Patriot y THAAD.

Otra base militar estadounidense en los Emiratos Árabes Unidos es el puerto de Jabel Ali en Dubai, que es el puerto artificial más grande del mundo y un centro logístico crítico para la Armada de los EE. UU. y alberga más visitas de barcos de la Armada de los EE. UU. que cualquier otro puerto fuera del territorio de los EE. UU., en apoyo a la Quinta Flota en Bahréin.

El puerto y aeródromo de Fujairah, en la costa este, cerca del estrecho de Ormuz, también es una base importante. Fujairah sirve como punto logístico para los buques de la Armada de los Estados Unidos y cuenta con instalaciones arrendadas para aeronaves de reconocimiento estratégico (por ejemplo, los Lockheed U-2) y aviones de reabastecimiento.

El aeródromo de Ras al Khaimah es otra base militar estadounidense en los Emiratos Árabes Unidos, que a menudo se utiliza para operaciones de reconocimiento y aviación táctica.

Actividad de Apoyo Naval en Bahréin (Bahréin)
Actividad de apoyo naval en Bahréin

El ejército estadounidense mantiene quizás la presencia militar más activa en Bahréin, sede de la Quinta Flota estadounidense, que se utiliza ampliamente para operaciones hostiles en la región y más allá.

La Actividad de Apoyo Naval de Bahréin (o NSA Bahréin), ubicada en Manama, Bahréin, sirve como sede del Comando Central de las Fuerzas Navales de EE. UU. (NAVCENT) y la Quinta Flota de EE. UU.

El área de responsabilidad de la Quinta Flota de EE. UU. incluye el Golfo Pérsico, el Mar Rojo, el Mar Arábigo y partes noroccidentales del Océano Índico, siendo el Área de Seguridad Naval de Bahréin un importante centro para una variedad de actividades navales contra países de la región.

Fundada en el sitio de la antigua base de la Marina Real Británica llamada HMS Juffair, la Marina de los EE. UU. se hizo cargo de las instalaciones de la NSA en 1971 y hoy en día apoya a más de 9.000 efectivos militares, empleados del Departamento de Defensa de los EE. UU., así como a más de 100 comandos inquilinos.

La composición estándar de esta flota incluye uno o dos grupos de ataque de portaaviones activos, pero alcanzó su punto máximo durante la agresión contra Irak, cuando cinco portaaviones y buques de asalto anfibios de la Armada de EE. UU. estaban bajo su mando.

Junto con la AUAB como sede del CENTCOM y la ADAB como centro de inteligencia, la NSA Bahréin sería un objetivo natural en caso de cualquier aventura militar estadounidense contra Irán.

La Armada de Estados Unidos es la columna vertebral del dominio militar estadounidense en la región y se espera que la flota desempeñe un papel principal, especialmente debido a la probable negativa de los gobiernos árabes locales a proporcionar bases terrestres para operaciones hostiles.

Situada a 200 kilómetros de territorio iraní, la base naval podría ser blanco del mismo arsenal que en los dos casos anteriores y sus buques de guerra en el mar, de un conjunto de armas navales.

Aunque la Armada de Estados Unidos es un oponente formidable en términos ofensivos y defensivos, en el Golfo Pérsico no es rival para el colosal arsenal de sofisticados misiles antibuque de Irán.

Los funcionarios militares iraníes han subrayado repetidamente que los portaaviones estadounidenses ya no representan una amenaza como lo fueron en los primeros años de la República Islámica, sino más bien una oportunidad para tomar represalias.

Otras bases militares estadounidenses en Bahréin incluyen el aeródromo de Muharraq, ubicado cerca del Aeropuerto Internacional de Bahréin, y operado por la Marina de Estados Unidos para operaciones logísticas, incluido el transporte de suministros y personal militar.

El Centro de Contrataciones Regionales Navales (NRCC) de Bahréin es otra instalación militar estadounidense en Bahréin que funciona como un centro central de apoyo logístico para las operaciones militares estadounidenses en África, Europa y Asia occidental, según expertos militares.

Instalación de radar de Dimona (Palestina ocupada )
Instalación de radar de Dimona en los territorios palestinos ocupados

La instalación de radar de Dimona está situada cerca de la ciudad del mismo nombre y es una instalación nuclear clandestina en los territorios palestinos ocupados, operada por Estados Unidos.

Está formado por conjuntos de antenas de banda X AN/TPY-2 construidos por Raytheon y dos torres de radar de 400 metros de altura, las más altas del mundo, diseñadas para detectar y rastrear misiles balísticos hasta 2.400 kilómetros de distancia, incluida la mayor parte del espacio aéreo iraní.

La instalación fue construida en 2008 con el propósito principal de monitorear las actividades balísticas iraníes, pero hizo poco para ayudar al régimen israelí durante dos operaciones de represalia iraníes el año pasado.

Los radares de estas instalaciones sin duda se utilizarían en cualquier conflicto directo de Estados Unidos con Irán, lo que los convierte en objetivos potenciales de los misiles balísticos iraníes de mediano alcance.

Otra instalación estadounidense importante en la entidad sionista es la base SIGINT de Ofrit, en el Monte Scopus, en el este de Al-Quds ocupado, utilizada conjuntamente por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y las agencias de inteligencia israelíes.

También hay instalaciones estadounidenses-británicas ELINT, COMINT y MASINT relacionadas en Chipre, a la misma distancia de Irán y de los territorios palestinos ocupados.

Instalación de Apoyo Naval Diego García (Diego García)
Instalación de Apoyo Naval Diego García en el Océano Índico

La Instalación de Apoyo Naval Diego García (NSF) es una base militar gestionada conjuntamente por el Reino Unido y los Estados Unidos en el atolón Diego García, administrado por los británicos, en el Océano Índico.

La base estratégica fue construida en la década de 1970 por los británicos, después de realizar una limpieza étnica de más de 2.000 habitantes indígenas, y posteriormente fue modernizada significativamente por la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

El motivo principal de la intervención estadounidense fue la Revolución Islámica en Irán, que hizo tambalear sus planes de dominación completa sobre el Golfo Pérsico y el flujo mundial de exportaciones petroleras.

Por ello, Washington ha gastado cientos de millones de dólares en una base aérea, plataformas para bombarderos pesados, hangares, edificios de mantenimiento, un muelle de aguas profundas, fondeaderos e instalaciones portuarias.

La base de la isla alberga a unos 4.000 militares y contratistas, la gran mayoría de ellos estadounidenses, según varios informes.

Albergando bombarderos B-1 Lancer, B-2 Spirit y B-52 Stratofortress, la NSF Diego García es importante como base de bombarderos que cubre grandes áreas de África, Asia y Oceanía desde una distancia relativamente segura.

El B-2 Spirit, un bombardero de largo alcance, carga útil y características sigilosas avanzadas, se cita a menudo como una plataforma ideal para lanzar bombas pesadas a instalaciones subterráneas iraníes.

En tal escenario, el bombardero seguramente despegaría desde la NSF Diego García, convirtiendo la base a 3.800 kilómetros de distancia en un objetivo para una operación de represalia iraní.

Irán posee armas adecuadas para un ataque de ese tipo desde su territorio continental, como versiones más nuevas del misil Khorramshahr, que tienen un alcance intermedio, y el avión no tripulado kamikaze Shahed-136B, con un alcance de 4.000 kilómetros.

También existe la posibilidad de lanzar otros drones y misiles, con un alcance ligeramente menor que los mencionados, desde varios buques de guerra.

Base aérea de Muwaffaq Salti (Jordania)
Base aérea Muwaffaq Salti en Jordania

Al igual que otros países de Asia Occidental, Estados Unidos también mantiene una presencia militar activa en Jordania. Si bien se desconoce el número exacto de bases militares estadounidenses en Jordania, algunas de ellas han sido ampliamente mencionadas y utilizadas para actividades hostiles estadounidenses en la región.

Una de ellas es la base aérea Muwaffaq Salti, situada cerca de Azraq y que sirve como sitio clave tanto para la Real Fuerza Aérea Jordana como para las operaciones militares estadounidenses en la región.

Estados Unidos ha invertido mucho en la modernización de la base militar, destinando 143 millones de dólares en 2018 para mejoras y 265 millones de dólares adicionales para proyectos de infraestructura, incluidas reparaciones de pistas y nuevos dormitorios, según los informes.

Aunque no se conoce públicamente el número exacto de militares estadounidenses estacionados en la base, hay alrededor de 4.000 soldados estadounidenses presentes en varias bases militares estadounidenses en Jordania.

La base de Muawffaq es un centro clave para los drones y aviones de combate estadounidenses. En octubre de 2023, tras el inicio de la guerra genocida del régimen israelí contra Gaza, se desplegó en la base un escuadrón de bombarderos F-15E Strike Eagle y aviones de ataque terrestre A-10 estadounidenses, junto con fuerzas especiales.

Esta base también está dentro del alcance de los misiles y drones iraníes de mediano y largo alcance.

Otras instalaciones estadounidenses en Jordania incluyen el Grupo de Apoyo de Área-Jordania (ASG-J), que facilita operaciones militares y actividades que ayudan en actividades estadounidenses hostiles en la región.

El puesto de avanzada de la Torre 22, situado cerca de la frontera noreste de Jordania y próximo a Siria e Irak, ha sido utilizado durante mucho tiempo por las fuerzas estadounidenses con fines operativos y de vigilancia. Cabe destacar que, en enero de 2024, fue objeto de un ataque con drones que causó la muerte de tres soldados estadounidenses.

Campamento Arifjan (Kuwait)
Campamento Arifjan en Kuwait

Estados Unidos mantiene una importante presencia militar en Kuwait en virtud del Acuerdo de Cooperación de Defensa de 1991 (DCA) y el Acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados de 2013 (ACSA).

Según informes, a partir de enero de 2025 hay casi 14.000 militares estadounidenses estacionados en varias instalaciones militares en Kuwait, principalmente en el Campamento Arifjan.

El Campamento Arifjan, situado al sur de Kuwait, es una enorme base del ejército estadounidense que se extiende unos 100 kilómetros cuadrados y representa un objetivo potencial en caso de una agresión estadounidense contra Irán.

El campamento sirve como base logística avanzada para el Ejército de los EE. UU., apoyando operaciones en toda la región. Cuenta con barracones de hormigón prefabricado, comedores y servicios recreativos, además del Helipuerto Patton del Ejército, que apoya diversas actividades de aviación.

Otras instalaciones estadounidenses en Kuwait incluyen la Base Aérea Ali Al Salem, a 37 kilómetros de la frontera iraquí, ubicada por la Fuerza Aérea de Kuwait con el apoyo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Sirve como principal base para las operaciones aéreas en la región. La Base Aérea Ahmad al-Jaber es otra base con pistas de aproximadamente 3.000 metros de longitud.

El Campamento Buehring, anteriormente conocido como Campamento Udairi, está ubicado en la región noroeste de Kuwait y sirve como área de preparación y entrenamiento para las fuerzas estadounidenses que se preparan para operaciones militares hostiles en la región.

Camp Patriot es una instalación conjunta que apoya las operaciones navales de Estados Unidos y Kuwait, y Camp Spearhead sirve como centro logístico que facilita el movimiento de personal y equipo.

Estas bases, especialmente esta última con bombarderos B-1 Lancer, cazas F-22 Raptor y baterías de misiles Patriot, también representan objetivos potenciales para Irán.

Base aérea de Ain al-Assad (Irak)
Base aérea de Ain al-Assad en Irak

Aunque la presencia militar estadounidense en Irak ha disminuido con los años, el país árabe sigue siendo un punto clave para las operaciones militares estadounidenses en la región del Golfo Pérsico. El ejército estadounidense sigue teniendo varias bases en el país, utilizadas para actividades desestabilizadoras.

Una de las principales bases del país, que fue atacada por misiles iraníes en enero de 2020, es Ain al-Assad, ubicada en la gobernación de Al Anbar y operativa desde 2013.

Sirve como un centro clave para el ejército estadounidense en Irak y se utiliza para misiones militares hostiles no sólo en el país árabe sino también en otros lugares.

La base de Al-Haris en la gobernación de Erbil está en funcionamiento desde 2013 y sirve como sitio militar estratégico para el ejército de ocupación en sus operaciones en toda la región.

Otras bases estadounidenses en el país incluyen Camp Teji, al norte de Bagdad, la Estación de Seguridad Conjunta Falcon en el distrito Al-Rashid de Bagdad y la Base de Operaciones Avanzada Abu Ghraib en la provincia de Anbar.

Todas estas instalaciones militares estadounidenses están al alcance de casi todos los misiles y drones iraníes en caso de cualquier temeraria aventura militar estadounidense contra la República Islámica.



"No deberíamos haberla comenzado": Los ucranianos, decepcionados y críticos con la incursión en Kursk

Los ucranianos entrevistados afirmaron a Reuters que el precio por atacar la provincia rusa era demasiado alto.

Material militar ucraniano destruido en la provincia de KurskSergey Bobylev / Sputnik

En la sociedad ucraniana crecen las dudas sobre la pertinencia del intento del régimen de Kiev de irrumpir en la provincia rusa de Kursk, que está siendo liberada por el Ejército ruso.

María Pankova, de 25 años, que llevaba meses sin saber nada de su amigo implicado en la operación, declaró a Reuters en una entrevista que el coste del ataque podía haber sido demasiado elevado.

"No estoy segura de que mereciera la pena", afirmó. Según señala la agencia, mucha gente en Ucrania comparte esta postura.


El soldado del Ejército ucraniano Alekséi Deshevi, que perdió un brazo en la operación, declaró a Reuters que no veía ninguna lógica en el ataque contra Kursk. "No deberíamos haber empezado esta operación", declaró en un centro de rehabilitación en Kiev, donde ha pasado los últimos 6 meses.

A su vez, el diputado ucraniano Serguéi Rajmánin afirmó que la operación tuvo problemas en su planificación al inicio. "Desde el principio, la logística se complicó seriamente porque, al entrar en la región de Kursk, aseguramos suficiente profundidad, pero no aseguramos suficiente anchura", señaló.
Un error estratégico que le costó la vida a miles de personas

Anteriormente, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que las fuerzas de Kiev ya han perdido en la operación más de 68.400 soldados, 398 tanques, 320 vehículos de combate de infantería, 289 vehículos blindados de transporte de tropas, 2.201 vehículos blindados de combate, 52 lanzacohetes múltiples, entre otros.

Los militares ucranianos que quedan en la provincia están rodeados por el Ejército ruso. Anteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, pidió a su homólogo ruso, Vladímir Putin, que los mantuviera con vida, a lo que Putin respondió que en ese caso tendrían que rendirse y entonces sus vidas estarían garantizadas.

En este contexto, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, declaró que la operación en la provincia de Kursk había "cumplido su objetivo".


Turquía arresta a casi 350 activistas que exigen renuncia de Erdogan

Manifestantes reaccionan a los gases lacrimógenos al enfrentarse a la policía durante una protesta antigubernamental en Estambul, el 21 de marzo de 2025. (Foto: AFP)

La policía turca arresta a casi 350 activistas, entre ellos manifestantes e internautas que llamaron a la gente a protestar contra el arresto del alcalde de Estambul.

El ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, anunció la detención de al menos 343 personas en las protestas celebradas en las principales ciudades del país durante la noche del viernes contra la detención del popular y poderoso alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, considerado el principal rival político del presidente, Recep Tayyip Erdogan.

Las autoridades anunciaron anteriormente que otras decenas de personas fueron detenidas por difundir supuestamente contenido incitante en las redes sociales, llamando a la gente a salir a las calles y protestar contra el actual gobierno.

El viernes estallaron masivas manifestaciones en varias ciudades turcas por tercer día consecutivo, a pesar de la prohibición de protestas de varios días de duración anunciada por el Ejecutivo. El propio Erdogan lanzó una severa advertencia, enfatizando que no se toleraría las protestas callejeras.

La dimisión del gobierno de Erdogan —en poder desde hace 22 años— es una de las principales demandas de los manifestantes.



En Estambul, la policía utilizó gas pimienta, gases lacrimógenos y balas de goma para repeler a cientos de manifestantes que intentaron romper una barricada frente al histórico acueducto de la ciudad. Mientras que, en Ankara, la policía también disolvió manifestaciones, recurriendo en ocasiones a medidas de fuerza.

Muchos consideran el arresto del alcalde como un intento político para derrocar a una figura popular de la oposición y rival clave de Erdogan en las próximas elecciones presidenciales, programadas para 2028. Mientras que el Ejecutivo asegura que el arresto de Imamoglu y muchas personas alineadas a él no tiene motivaciones políticas, sino que es un intento de combatir “el terrorismo y corrupción”