jueves, 4 de junio de 2026

Descolonización Mexicana


Descolonización Mexicana

·
Mientras el genocidio avanzaba en la Patagonia, algunos indígenas fueguinos fueron trasladados a exhibiciones etnográficas en Europa, donde eran mostrados en zoológicos humanos. 

El genocidio de Tierra del Fuego fue una campaña sistemática de exterminio contra los pueblos selk'nam (ona), haush, kawésqar y yámana, desarrollada principalmente entre 1880 y 1910, cuando la expansión del capitalismo ganadero y la fiebre del oro transformaron sus territorios en un negocio multimillonario. 

Antes de la colonización intensiva, la población selk'nam se estima entre 3,500 y 4,000 personas; para la década de 1930 apenas sobrevivían unas pocas centenas y su sociedad tradicional había sido prácticamente destruida. 

El descubrimiento de oro en 1884 y la creación de enormes estancias ovejeras, especialmente las pertenecientes a José Menéndez, Mauricio Braun y la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, provocaron la ocupación masiva de territorios indígenas. 

Los selk'nam habían cazado guanacos durante miles de años, pero las empresas introdujeron cientos de miles de ovejas y luego acusaron a los propios habitantes originarios de "robar" en las tierras donde siempre habían vivido. 

Diversos testimonios históricos documentan que algunos estancieros y administradores pagaban recompensas por indígenas muertos; en ciertos casos se exigían orejas, manos o cráneos como prueba para recibir el pago. 

Cazadores y mercenarios como el escocés Alexander McLennan, conocido como "Chancho Colorado", participaron en expediciones armadas contra comunidades selk'nam, incluyendo ataques a campamentos donde había mujeres, ancianos y niños.

 Muchos sobrevivientes fueron confinados en misiones religiosas como San Rafael en isla Dawson y La Candelaria en Río Grande, donde el hacinamiento y enfermedades como tuberculosis, sarampión y neumonía provocaron numerosas muertes. 

Los mismos sectores económicos que hablaban de llevar "progreso" a Tierra del Fuego construyeron su riqueza expulsando a sus habitantes originales y convirtiendo una sociedad cazadora-recolectora en un obstáculo para la acumulación de capital. 

Hoy, historiadores de Chile, Argentina y diversos organismos académicos coinciden en que la destrucción de los pueblos originarios de Tierra del Fuego no fue una consecuencia accidental de la modernización, sino un proceso sistemático de violencia, desplazamiento, enfermedades introducidas y asesinatos.


No hay comentarios: