domingo, 20 de septiembre de 2026

El 15 de noviembre de 1917, las cabezas de decenas de hombres fueron colocadas en dos filas frente a la administración colonial francesa de Abéché, en el actual Chad.


El 15 de noviembre de 1917, las cabezas de decenas de hombres fueron colocadas en dos filas frente a la administración colonial francesa de Abéché, en el actual Chad.

Entre los muertos había más de veinte faki, maestros y estudiosos coránicos.
Todo había comenzado tres semanas antes.

El 23 de octubre, un suboficial francés llamado Guyader fue asesinado a cuchilladas en el mercado de Abéché. El comandante Gérard, jefe de la circunscripción colonial, interpretó el crimen como señal de una conspiración entre los principales dignatarios de Ouaddaï.

Su respuesta llegó la mañana del 15 de noviembre.

Gérard ordenó a sus tropas matar al aguid de Dokom, un jefe militar local, y a los hombres que estaban con él.

Cincuenta y seis fueron asesinados.

Después fueron ejecutados más de veinte faki. Sus cabezas fueron transportadas hasta la entrada oriental de la administración y dispuestas en dos filas, precisamente en el lugar donde décadas después se levantaría el monumento a los muertos de Abéché.

La violencia no terminó allí.

En Biltine, las autoridades coloniales arrestaron al jeque de los Mahamid y lo mataron junto con alrededor de cuarenta familiares y aliados.

Las viviendas del barrio Chig-el-Fakara fueron saqueadas. Cerca de veinte dirigentes políticos y religiosos fueron deportados hacia otros territorios del África Ecuatorial Francesa.

Las reconstrucciones históricas sitúan el número total de muertos durante aquellos acontecimientos entre aproximadamente cien y 150 personas.

Las consecuencias fueron más allá de quienes murieron.

Intelectuales y maestros de Ouaddaï comenzaron a marcharse hacia Sudán y Egipto. Algunas aldeas perdieron población y la enseñanza del árabe quedó afectada durante años.

El episodio pasó a ser conocido como la masacre de los coupe-coupe, por el arma blanca asociada a las ejecuciones.

Gérard no fue enviado a prisión.

Fue apartado mediante una jubilación anticipada.

Más de un siglo después, el lugar donde fueron alineadas aquellas cabezas sigue formando parte de la memoria de Abéché.

El 15 de noviembre de 1917, una decisión tomada dentro de una oficina colonial terminó dejando a decenas de maestros, dirigentes y hombres de Ouaddaï sin sepultura intacta, con sus cabezas expuestas frente al edificio desde el que se había ordenado su muerte.


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