jueves, 14 de mayo de 2026

Rusia lleva años alertando sobre biolaboratorios en Ucrania y ahora EE.UU. decide investigar

No se trata de un fenómeno aislado ni de un solo país, sino de una infraestructura amplia, extendida geográficamente y sostenida por mecanismos de financiación complejos.

Imagen ilustrativaBritta Pedersen/picture alliance / Gettyimages.ru

La directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard, anunció este lunes que está investigando más de 120 biolaboratorios en el extranjero financiados con el dinero de los contribuyentes estadounidenses durante décadas. De ellos, 40 se encuentran en Ucrania y podrían correr "el riesgo de estar comprometidos" debido al conflicto armado en curso con Rusia, según estimaciones de la oficina encabezada por Gabbard.

La investigación estadounidense tiene lugar después de años de advertencias desde Rusia sobre actividades ilícitas en laboratorios ucranianos financiados por los países de la OTAN. Desde 2022 Moscú ha proporcionado pruebas de esta actividad en diferentes plataformas internacionales, entre ellas la ONU, pero ni EE.UU., ni Ucrania, ni otras partes implicadas reaccionaron a los llamados rusos a investigar el funcionamiento de esos biolaboratorios.


Advertencias de Rusia

Rusia intentó llamar la atención de la comunidad internacional sobre este problema en reiteradas ocasiones, advirtiendo de la existencia en Ucrania del:

Proyecto UP-4, cuyo objetivo era investigar la posibilidad de transmisión de infecciones particularmente peligrosas a través de aves migratorias

Proyecto P-781, en el marco del cual se investigó el uso de murciélagos como agentes de armas biológicas

Las Fuerzas Armadas de Rusia consiguieron también documentos que confirman numerosos casos de entrega de muestras biológicas de ciudadanos ucranianos al extranjero. "Con gran probabilidad se puede hablar de que una de las tareas de EE.UU. y sus aliados es la creación de bioagentes, capaces de afectar de manera selectiva a diversos grupos étnicos", indicó el teniente general Ígor Kirílov, exjefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia.

Además, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, subrayó ya en 2022 que los proyectos de investigación biológica desarrollados durante años en una serie de laboratorios ucranianos conjuntamente con Estados Unidos violan la Convención sobre armas biológicas, y que los documentos capturados en el curso de la operación militar rusa en Ucrania son solo la cima del iceberg.

Rusia no había recibido ninguna explicación sobre la actividad de los laboratorios biológicos estadounidenses en el territorio de Ucrania, declaró hace tres años el ministro adjunto ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov.

¿Qué está investigando exactamente Gabbard?

El punto de partida de esta investigación, según explicó la alta funcionaria en comentarios para el New York Post, no es una acusación genérica, sino una revisión con objetivos concretos:

Identificar dónde están los laboratorios financiados con fondos estadounidenses
Determinar qué patógenos contienen

Clarificar qué 'investigación' se está realizando en ellos

Poner fin a la peligrosa investigación de ganancia de función que amenaza la salud y el bienestar del pueblo estadounidense y del mundo

¿Qué alcance tendría la red de laboratorios?

Según Gabbard, los más de 120 laboratorios financiados por EE.UU. se ubican en más de 30 países.

Varios de ellos recibieron fondos mediante un programa del Departamento de Defensa de EE.UU. ligado a la etapa posterior a la Guerra Fría y orientado a deshacerse de armas de destrucción masiva o reducir ese tipo de riesgos.

El caso de Ucrania

La presencia de 40 de los laboratorios en cuestión en Ucrania supone en una carga singular para el caso, sobre todo porque el Gobierno estadounidense negó públicamente su relación con instalaciones biológicas en ese país.

La administración de Joe Biden negó la existencia de "laboratorios químicos o biológicos de propiedad u operación de EE.UU. en Ucrania", calificando las afirmaciones contrarias de propaganda china y rusa.

Supervisión laxa y la opaca cadena de financiación

Las actividades de los biolaboratorios investigados se enmarcan en el Programa de Reducción Cooperativa de Amenazas del Departamento de Guerra de EE.UU., que formalmente estudia patógenos para prevenir peligrosos brotes en el futuro y aumentar la bioseguridad de EE.UU.

Los críticos de ese programa denunciaban la supervisión laxa de la financiación de estas investigaciones y falta de transparencia derivada de cómo circula el dinero, que a menudo pasa por agencias estadounidenses y luego llega a beneficiarios.

Esta estructura de por sí dificulta que los estadounidenses puedan saber con certeza qué experimentos se financian, dónde, con qué patógenos y bajo qué reglas de control.

Funcionarios de la oficina de Gabbard señalaron que los ensayos clínicos que se llevan a cabo en esos biolaboratorios suscitan "importantes preocupaciones éticas, financieras y de seguridad".
Compartir:




miércoles, 13 de mayo de 2026

El Papa León XIV otorga la Orden Pontificia al embajador iraní

El Papa con el embajador iraní en el Vaticano, Mohammad Hossein Mokhtari

El papa León XIV otorgó al embajador de Irán ante la Santa Sede, Mohammad Hossein Mokhtari, la máxima distinción del Vaticano. La Orden Pontificia “Ordine Piano” (Orden de Pío IX) es una orden de mérito de la Santa Sede, establecida por el papa Pío IX en 1847.

Esta condecoración se considera una de las órdenes más prestigiosas del Vaticano, generalmente otorgada a embajadores y figuras destacadas que han contribuido al fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y al servicio de las causas de la paz y el diálogo.

La relación entre el Papa y el presidente estadounidense Donald Trump se ha tensado recientemente. Trump calificó al Papa de “débil” y “malo en política exterior”, añadiendo que el pontífice necesitaba “controlarse como Papa”, antes de declarar a la prensa que no era precisamente un admirador suyo.

El ataque de Trump se produjo tras las críticas explícitas del Papa a la guerra de EEUU en Irán, calificando la amenaza de Trump de destruir la “civilización iraní” de “inaceptable” e instantánea a una “profunda reflexión” sobre el trato a los migrantes en EEUU. El Papa hizo un llamamiento a los líderes mundiales para que pongan fin a lo que describió como la “locura de la guerra”, declarando: “¡Basta! ¡Es tiempo de paz! Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme”.

Fuente: Diversas




Tomado de. spanish.almanar.com.lb